JUAN ÁNGEL NAPOUT

"La idea es renovar la Conmebol, los torneos; lo estamos haciendo"

El paraguayo es el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol desde agosto pasado. Reveló a Ovación que sus primeros meses en el cargo fueron muy intensos, sobre todo porque se pasó yendo y viniendo a Europa. 

Reconoció que la escalera en la que fue ascendiendo, desde dirigente barrial, pasando por la presidencia de Cerro Porteño, y de la Asociación Paraguaya, hasta llegar a la Conmebol, le permitió prepararse para el cargo que desempeña en la actualidad. Dijo que la presidencia es mucho más dinámica y le demanda más tiempo. Confesó que disfruta lo que hace y que lo vive con pasión. Integrante de una nueva camada de dirigentes, está dispuesto a cambiar.

—¿Cómo han sido estos primeros meses al frente de la Confederación?

—Muy intensos, los primeros sobre todo. Asumí la presidencia el 8 de agosto y los primeros dos meses fueron sin pausas. Sobre todo porque tuve que viajar mucho, yendo y viniendo a Europa, con reuniones en Zurich, hablando con mis pares. Fueron lindos también, porque hay un mundo de fútbol que se está abriendo. Este año será muy importante para la Confederación Sudamericana de Fútbol.

—Con muchísima actividad.

—Exactamente. Un torneo Sub 20, que se está desarrollando acá en Uruguay y que tiene triple premio. Algo que sucede sólo cada cuatro años. Cuatro lugares para el Mundial de Nueva Zelanda, cuatro lugares para los Panamericanos y un lugar y medio para los Juegos Olímpicos de 2016. Lo que muestra que tanto en Colonia, Maldonado y luego en Montevideo, tenemos una Sub 20 maravillosa.

—Pero no es lo único.

—No, claro. Tenemos el congreso, luego la Sub 17 y el inicio de la Copa Libertadores, donde los equipos participantes son unos mejor que los otros y luego la Copa América en Chile. Y las Eliminatorias, que son las más difíciles del universo, porque para clasificar un equipo tiene que jugar 18 partidos.

—Hablando de la Copa América, faltan sólo cinco meses, ¿qué espera de ella?

—Creo que va a ser una gran Copa América. Con una gran organización: Chile tiene una dirigencia madura, que va a llevar adelante una gran competencia. Creo que va a ser el mejor nivel en mucho tiempo.

—¿Ha cambiado mucho su labor actual, con relación a las funciones de su cargo anterior como vicepresidente de Conmebol?

—Tuve la suerte de ser vicepresidente y vivir en Paraguay lo que me tenía muy activo, pero la presidencia implica otra responsabilidad. Es como digo siempre, el vicepresidente tiene siempre alguien detrás de quien estar y el presidente no. Debe tomar las decisiones y tiene que convivir con eso. La presidencia es mucho más dinámica y se le debe dedicar mucho más tiempo también.

—Usted llega a la presidencia de Conmebol tras haber pasado por todos los estamentos de la dirigencia, y eso parece la preparación adecuada para un cargo tan importante.

—Hice la carrera del barrio. Vengo del barrio, Colón, Sajonia. Un barrio muy lindo donde se jugaba al fútbol y donde está el estadio Defensores del Chaco. Mi casa estaba a cinco minutos caminando del estadio. En los años 1960, veía pasar la gente para el estadio sentado en el cordón de la vereda. Ya en el barrio comencé a desarrollarme en el fútbol, en el colegio también y después pasé a ser dirigente universitario. Y luego llegó el momento de llegar a Cerro Porteño, con sólo 30 años. Y del club pasé a la Asociación Paraguaya de Fútbol, donde también hice la carrera y finalmente la Conmebol. Es lindo haber hecho esa carrera. Este año cumplo 28 años de fútbol.

—Hay un proceso de renovación en la dirigencia y usted integra esa camada de dirigentes nuevos, con otra cabeza.

—En el año 2007, en la Conmebol entró un grupo de presidentes muy jóvenes y la verdad es que nos fue bien hasta ahora. La idea es renovar la Conmebol. Apostamos a renovar los campeonatos, ya lo estamos haciendo. Queremos tener mayor participación de los clubes y que estos sean mejor remunerados. También hay torneos que son buenos y no necesitan cambiar. Estamos en la etapa de mejorar las cosas que necesitan mejorar y de cambiar las que necesitan ser cambiadas.

—¿Hay resistencia a esos cambios? ¿O se aceptan?

—Al comienzo nos resultó difícil por la estructura que existía en la Conmebol, pero ahora estamos todos de acuerdo en la idea de ir mejorando. Creo que la frase es: Mejorar lo que necesita ser mejorado.

—Una de sus aspiraciones es fortalecer los vínculos con la Concacaf, ¿verdad?

—No sólo con la Concacaf, pero es cierto que soñamos con esa aproximación con la Concacaf. Hicimos amistad con el presidente de Concacaf, Jeffrey Webb, y estamos trabajando mucho en esos temas. Pero también queremos mejorar los vínculos de la Confederación con la FIFA.

—¿Es cierto que en un futuro podrá haber clubes norteamericanos en la Libertadores?

—Si la Concacaf estuviera de acuerdo tal vez lo podríamos hacer. Son ideas, sueños, que pueden no ser sencillos de llevar a cabo porque habría que cambiar el cronograma, tendríamos que cambiar muchas cosas. Los traslados serían mayores y más complicados para los equipos y también para las hinchadas. Es un tema que está en estudio y si hay algo que hacemos muy bien en la Conmebol es estudiar profundamente todos los temas. El asunto debe ser analizado por el Comité Ejecutivo y luego se tomará una decisión. Pero soñar, podemos.

—¿Qué otros planes tiene por delante?

—Otra de las cosas que estamos estudiando es realizar la Copa Libertadores Sub 20, que ya fue realizada anteriormente en Perú, pero sin ser organizada por la Conmebol. También queremos fortalecer el Futsal, el fútbol femenino.

—¿Usted es de los que cree que el fútbol uruguayo y el de su país son parecidos?

—Somos muy parecidos, pero Uruguay tiene una historia impresionante. Uruguay ganó 15 Copa América, Valdez no se cansa de repetirlo. Pero en la esencia somos muy parecidos. Los dos tenemos una base de garra, de coraje, de fuerza. Geográficamente estamos ubicados junto a dos gigantes como Argentina y Brasil. Somos dos países chicos, pero que cuando tienen que enfrentarse con los más grandes, crecen. No tienen ningún problema en agrandarse. Y el mayor ejemplo de eso en la historia es el Maracanazo de Uruguay en 1950. Maracanazo hubo uno sólo y es muy difícil que algo así se repita.

"El fútbol uruguayo marcó el comienzo de todo en Sudamérica"

El presidente de la Conmebol tiene una gran opinión sobre el fútbol uruguayo, y considera que fue allí donde comenzó el fútbol sudamericano.

"El fútbol uruguayo marcó el comienzo de todo. Uruguay es un país que respira fútbol y que abrió las puertas al fútbol de la Confederación Sudamericana. Si uno mira la historia, los primeros partidos amistosos que se hicieron fueron entre equipos uruguayos y brasileños o argentinos. Y cuando se empezó a hablar del fútbol internacional Uruguay fue el primero en ganar los Juegos Olímpicos en 1924 y lo repitió en 1928. Y luego abrió sus puertas para el primer Mundial en 1930 y lo ganó. Muy pronto vamos estar festejando los 100 años de ese primer Mundial. Y luego consigue el Maracanazo. Y no sólo eso, a nivel del clubes Uruguay tiene mucho que ver con el nacimiento de la Copa Libertadores. Un torneo que un grupo de dirigentes soñó y luego realizó y que un equipo uruguayo, Peñarol en 1960, ganó".

Napout también compartió con Ovación, su visión sobre la actualidad del fútbol uruguayo. "Alcanzó un nivel muy alto en el Mundial de Sudáfrica en 2010, cuando llegó a semifinales, algo que no lograba desde 1970. Y creo, estoy convencido, que podía haber estado en la final, pero las cosas no se dieron porque así es el fútbol. Y al año siguiente ganó la Copa América de una forma brillante. Y después, en las Eliminatorias sufrió otra vez un bajón en un momento dado, quizás por algunas ausencias por lesiones, pero yo, al fútbol uruguayo, lo sigo viendo muy bien. Uruguay es el único país que en los últimos ocho años clasificó en todos los torneos en los que participó. ¡Es el único! Basta con mirar las estadísticas para saber que clasificó a las dos Sub 20, a las dos Sub 17, en los dos mundiales de mayores y para los Juegos Olímpicos de Londres. Nadie consiguió lo que logró Uruguay porque hasta Brasil y Argentina se quedaron afuera", enfatizó.

A propósito del Mundial de 1930 que mencionó, Napout es consciente que organizar un Campeonato del Mundo para festejar el centenario de 1930, no será sencillo. "Ya hemos abrazado la idea, y estamos tratando de buscar la forma de organizar ese mundial del 2030 con Uruguay. También debo ser realista, hoy en día para organizar un mundial las exigencias son cada vez mayores, más altas. Pero tenemos que animarnos a soñarlo y después tener la madurez necesaria para plantearnos cómo podemos hacerlo, cómo podemos llevarlo a cabo".

La familia

Costumbre de volar

Napout tiene 56 años y está a punto de cumplir 30 de casado. Es padre de cuatro hijos: tres mujeres y un varón. "Una está casada y me ha dado una nieta", cuenta orgulloso. "Me han apoyado toda la vida", agrega sobre su familia. "Saben los pro y los contra de tener un padre dirigente y más a este nivel. Yo les avisé que iba a vivir viajando. Pero me gusta mucho lo que hago, por eso lo hago con tanta pasión, y no podría hacerlo sin tener su apoyo".

Actualmente, pasa mucho tiempo volando y aprendió a perderle el miedo a las alturas. "Hace 30 años no me gustaba, ahora me acostumbré y hasta lo disfruto. Ya no me preocupo por atrasos, demoras, vuelos cancelados porque eso es parte de lo que uno hace. Por ejemplo, regresé a mi casa de Marruecos un día antes de Navidad".

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