Peñarol

Hubo cuatro nombres para un solo gol

Tres errores de la voz del Campus; Forlán no jugó, pero fue ovacionado y Píriz no se pone más los blancos.

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“Cachavacha”. Ayer no jugó, pero salió al campo a saludar a la gente y se fue ovacionado. Foto: Ricardo Figueredo

Diego Forlán, que el miércoles pasado con sólo dos días de trabajo había pedido para hacer fútbol, ayer no fue de la partida. Pero salió al campo del escenario fernandino a saludar a los hinchas. Y escuchó el primer "ole, ole, oleeee, oleee Diegoooo, Diegoooo!", de boca de los hinchas de Peñarol. Y luego se retiró del Campus. Lo mismo hicieron los futbolistas que iban siendo sustituidos. Se bañaban y se iban. Todos tenían ganas de regresar a sus hogares tras 13 días de exigentes trabajos en la Posta.

A propósito de la pretemporada, el brasileño Diogo no pudo ser de la partida ante Juventud por una sobre carga muscular. Ayer amaneció molesto y quedó descartado dejándole su lugar a Gianni Rodríguez. Mañana será evaluado en Los Aromos.

La voz del Campus fue ayer un espectáculo aparte. Cada vez que anunciaba una amarilla o un cambio en Peñarol decía: "con el número 7 fulano de tal". Y ayer en Peñarol todos jugaron con el número 7 en homenaje a Alcides Ghiggia. Juventud pensaba hacer lo mismo, pero tuvieron problemas con al impresión de las camisetas y finalmente jugaron con las oficiales.

Lo más gracioso del popular "Salado" que ayer estuvo a cargo de los altoparlantes fue cuando el gol de Peñarol. Primero se lo dio a Píriz, luego a Gianni Rodriguez, después a Facundo y finalmente a Aguiar. También le agradeció a la hinchada por cantar y a Bengoechea por haber permitido que la gente observara los entrenamientos en la Posta, entre otras salidas graciosas.

Cuando Sebastián Píriz fue sustituido se sacó sus zapatos, los tiró hacia la platea y se fue caminando descalzo hacia el banco. Tras el partido, el volante que ahora juega en la defensa, explicó lo sucedido. Sus zapatos eran blancos, algo inusual en Peñarol y la gente lo había estado insultando por eso. "¡Mirá los zapatos que te pusiste!", le gritaban entre otras cosas. Por eso cuando salió les lanzó los botines. Según le dijo a Ovación, no volverá a utilizar zapatos blancos para no tener inconvenientes con la gente, pero el color del calzado no significa nada para él.

Todo lo recaudado fue donado para la profesora del Campus, Alicia Miller, que padece una extraña enfermedad.

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