HISTORIAS

El hombre de los milagros

Julio Ribas ya hizo historia con el Lincoln Red, un equipo semiprofesional que derrotó al Celtic de Glasgow.

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Julio Ribas cambió el fútbol de Gibraltar con su método de trabajo. Foto: Lincoln Red.

Míster Ribas, es usted el hombre de los milagros?, le preguntó el periodista al entrenador uruguayo. "No, los milagros sólo los realiza Dios", respondió el técnico.

¿Cómo lograron este triunfo histórico?, volvió a interrogar el periodista y Ribas contestó: "Hay que preguntarle a los jugadores, fueron ellos los que jugaron, los que ganaron".

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La nota sobre el Lincoln Red Imps Football Club, le apunta al entrenador uruguayo. Se titula, "El hombre de los milagros", y habla sobre el histórico triunfo del equipo de Gibraltar sobre el poderoso Celtic de Glasgow (1-0) en la fase previa de la Champions League.

Su mundo es el fútbol, el campo de juego, reacio a entrevistas, a las redes sociales, a la vida social que genera el propio fútbol, el temperamental míster uruguayo Julio Ribas ha entrado en la historia y en la página de oro del fútbol de Gibraltar y de Europa. Su método revolucionario de entrenamientos, su carisma, su liderazgo, lo ubican en el selecto grupo de entrenadores del momento y muchos se preguntan, cómo un equipo semiprofesional venció a un grande de Europa. ¿Cómo se genera ese momento mágico?. Es un líder con mayúscula, ha marcado un antes y un después en el fútbol gibraltareño, en su camino a profesionalizarse definitivamente.

La Gazzeta Dello Sport dedicó una página al triunfo histórico del Lincoln Red Imps sobre el Celtic, campeón de Europa y dirigido por el laureado Brendan Rodgers ex-Liverpool de Inglaterra. El diario deportivo italiano destacó al goleador-Policia Lee Casciaro, y de los jugadores que trabajan hasta 8 horas en la Aduana, en la Policía de Gibraltar, y después entrenan unas cuántas horas más, para mantener vivo sus sueños. Y recordó al "Hombre de los Milagros", el míster uruguayo Julio Ribas, tal como reprodujo la página Lincoln News.

"Antes de jugar con el Celtic, el mister nos dijo: podemos jugar 23 partidos con el Celtic, según la prensa perderemos 22. Y tienen razón, el 23 es el que vamos a ganar, y es hoy, el que elegimos para entrar en la historia, el que elegimos para transformar un sueño en una leyenda", contó Ryan Casciaro, uno de los capitanes del equipo, y figura en esa victoria ante uno de los grandes de Europa.

"El míster es increíble, es único. En el partido tuvimos 15 minutos fatales, no tocábamos el balón y ellos (los del Celtic) dominaban el partido. En una jugada nos juntamos con Liam (Walker) e hicimos cinco o seis toques con doble pared y túnel incluído y salimos del asedio. Me llamó cuando se fue afuera el balón y me dijo: Petiso hijo de puta!, la próxima vez que hagas esto te saco!. ¿Por qué Míster?, le pregunté. ¡Porque le tenés que prestar el balón a los rivales! Ahí sentí que me devoraba el campo de juego, que era el partido de mi vida. Aún siendo dominados, él sentía que éramos mejores!", contó el volante.

Compatriota.

"Sigo la carrera de Ribas desde 1997. Fuimos compañeros de equipo, y aunque está en las antípodas de mis preferencias clubistas, porque soy de Nacional y él dirigió a Peñarol, pero es capaz de todo. Le ganó una final con Bella Vista, un club chico, y después batió un récord de goles dirigiendo al propio Peñarol en 1999. Siempre quise tenerlo en Europa, sabía que podía hacer un trabajo así, lo creí siempre. Nunca se sabe cómo se van a dar los partidos y ahora debemos ir a jugar en Escocia, pero el trabajo hecho, la gloria del partido histórico del otro día, no la puede borrar nadie, jamas!", confesó Daniel Golpe, un uruguayo que es el Director Deportivo del Lincoln Red.

Hoy, es todo un personaje en el fútbol de Gibraltar, donde sólo habitan 28.000 personas, y el Lincoln tiene un plantel semiprofesional, que trabaja y juega al fútbol.

Las frases de Ribas están pegadas en las paredes del vestuario local del Victoria Stadium: "Perder duele, no poder ser campeón duele aún más", se lee apenas se llega.

"Hay quienes a veces ganan y no son ganadores. Hay quienes a veces pierden y no son perdedores. Ser perdedor es dejar de creer, dejar de luchar, dejar de soñar", se puede leer a lo lejos, en letras bien grandes.

Cambió todo. Dio vuelta el fútbol de Gibraltar. Los hizo creer y crecer. El Lincoln Red es un ejemplo claro.

Ribas, es "El Hombre de los Milagros", no hay dudas.

Pasó de policía a ser goleador

Lee Casciaro fue uno de los héroes del Lincoln Red en el partido ante el Celtic de Glasgow. Tiene 34 años, y es policía. Trabaja cuando su equipo está entrenando, pero tiene un trato deferencial con el cuerpo técnico que lo espera y lo prepara.

“Apenas salimos campeones de la Premier League y la Rock Cup, de Gibraltar, el míster me volvió loco. En cada uno de los entrenamientos me decía: ¡picá ¡picá! ¡picá!... que les picara constantemente a los defensores rivales. Un día le dije: pero míster, tengo que tocar la pelota alguna vez y me contestó que si quería tocarla que la tocara en el jardín de mi casa , que él me estaba preparando para la gloria, no para jugar al futbolito. Que si le hacía caso iba a entrar en la historia más grande de Gibraltar. Y a partir de ahí casi ni me hablaba, y si yo le decía algo me decía: ‘¡vos tenés que picar!’ Le preguntaba, míster ¿a qué hora es el entrenamiento? ‘¡vos tenés que picar!’, me decía, y cualquier cosa que le preguntaba me contestaba igual, vos tenés que picar mil veces hasta morir! y yo picaba y picaba, una y otra vez”, contó el goleador del Lincoln.

“Dos meses antes él nos dijo a todos que íbamos a entrar en la historia. El míster ya vivía este partido, ya imaginaba algo. Y yo picaba pero no hacia goles”, agregó Casciaro. “Recuerdo que jugamos en Estonia la primera fase. Picaba y picaba pero nada, y le dije: míster me muero. Tengo 34 años, trabajo 12 horas, me duelen las rodillas, ¡no puedo más! Él me dijo: te duelen porque pensás como un humano, y debes ser una máquina asesina de picar! ¡Sos una máquina! y va a llegar tu momento”.

Ese momento del que le hablaba el míster Ribas se dio en el partido más esperado: ante el Celtic de Glasgow.

“Cuando terminó el primer tiempo contra el Celtic, la temperatura trepaba a los 40 grados. Hacía un calor infernal, jugábamos a un gran ritmo, y él nos dijo: un solo error que ellos cometan, una distracción, y el partido es nuestro. Vos seguí picando, vas a tener tu oportunidad. Y así fue. Piqué, me fui entre los defensores rivales e hice el gol, por el cual había trabajado tres meses sin saberlo”, rememoró el policía-goleador.

“Yo trabajaba de mañana. Salía a las 4 de la tarde y ahí estaba él esperándome para entrenar solo, porque los demás entrenaban a otro horario. Salía a las 10 de la noche y ahí estaba él para entrenar solo conmigo. Ese gol se lo debo a él, y se dio lo que me dijo desde el primer día ¡vos, picá!”.

Lee Casciaro, sueña con el partido en Glasgow. ¿Picará?

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