URUGUAY

La historia de superación de Esperanza Pizarro: un ejemplo para todas

La jugadora de la selección uruguaya superó una tragedia familiar, se hizo fuerte y hoy brilla en el equipo de Ariel Longo.

Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.
Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.

Esperanza Pizarro es una de las jugadoras más importantes de la selección uruguaya de fútbol femenino que a raíz de la pandemia de coronavirus vio cómo se suspendía el Sudamericano Sub 20 de Argentina antes de la fase definitoria.

Uruguay hizo historia y se metió entre los cuatro mejores por primera vez y ahora habrá que ver cuándo se reanuda el torneo en el que la Celeste buscará escribir otra página y lograr algo inédito: la clasificación al Mundial que se jugará en Panamá y Costa Rica.

Pero para Esperanza no todo fue color de rosa. En febrero, a días de sumarse a la selección que se preparaba para el Sudamericano, la tragedia llamó a su puerta, al fallecer su madre en un accidente de tránsito.

“Cuando pasó lo de mamá, no quería jugar más, ni siquiera viajar a Montevideo… Pero mis hermanas me convencieron y mis compañeras me ayudaron un montón. Pensé en largar, no encontraba ganas. Había pasado una semana y tenía que decidir si iba o no sumarme al equipo”, dijo Esperanza en una entrevista con FIFA.

La delantera de 18 años agregó que “mis hermanas me recordaron todo lo que mamá había hecho para que sea futbolista. A ella la hacía feliz verme jugar al fútbol, que hiciera goles y se los dedicara. De ahí saqué fuerzas para ir a la selección”.

En el plantel la esperaban sus compañeras con los corazones abiertos. “Me cuidaron, me animaron si estaba triste… Incluso hoy me escriben para ver cómo estoy. Ellas también fueron muy importantes”.

Y de a poco todo fue cambiando para Esperanza, o mejor dicho, mejorando. Esa tristeza de no tener a su mamá, intentaba transformarse en alegría cada vez que entraba a la cancha con la Celeste: anotó 7 goles en el Grupo “B” en el que Uruguay fue segundo detrás de Brasil para avanzar al cuadrangular final de esta categoría por primera vez en la historia.

Pero ese torneo del que es la goleadora se suspendió debido a la pandemia y aún no tiene fecha de reanudación.

Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.
Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.

“Ya tengo edad, ahora llevame”

“A los cuatro iba la carnicería, y quería ser carnicería; iba a la verdulería, quería ser verdulera. Un día mirando fútbol, les dije a mis padres que quería ser futbolista. ‘Cuando cumplas cinco’, contestaron”. Así describió Esperanza su gusto por las cosas desde chica. Pero…

“Un año después le recordé a mi mamá: ‘Ya tengo edad, ahora llévame’”. A pesar de que a su padre no lo seducía mucho esa idea, Claudia, la madre de Esperanza, empezó a buscarle clubes en Nueva Palmira: “En el pueblo no había fútbol femenino, y decían que no por ser mujer. Hasta que uno me aceptó para jugar con varones. No fue fácil, o me dejaban de lado o me iban más fuerte por ser nena. Pero mejoré, ellos se acostumbraron y pasé a ser uno más”.

Al tiempo se creó un equipo de mujeres en Carmelo, a media hora de Nueva Palmira en ómnibus y Esperanza empezó a viajar junto a su madre. Era golera y también jugó de volante central antes de convertirse en delantera ya que contaba con habilidades, velocidad y olfato de goleadora.

Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.
Esperanza Pizarro. Foto: FIFA.

El sueño vestido de Celeste

A los 14 años, Esperanza Pizarro jugó el primero de sus cuatro Sudamericanos siendo parte del grupo de la selección uruguaya que fue anfitriona del Mundial Femenino Sub 17 en 2018.

Uruguay no pudo avanzar de fase, pero su madre vio cómo la hija le anotó a Finlandia el mejor gol de esa Copa del Mundo, hechos que empezaban a ser importantes para una selección que luego se transformó en la base de la actual Sub 20 que busca uno de los dos cupos en el Mundial.

“Hay mucho mérito de Ariel Longo: desde su llegada, todas las selecciones femeninas han crecido trabajando en silencio. Aquel Mundial nos ayudó a sumar experiencias para este Sub 20 y para la mayor”, dijo Pizarro.
“Sabía que podíamos terminar atrás de Brasil, que está por encima nuestro”, remarcó la delantera uruguaya que además ya hizo su debut con la selección mayor.

Volvieron a Uruguay directo a la cuarentena

Luego de que se suspendiera el Campeonato Sudamericno Sub 20 en Argentina y las chicas regresaron a Uruguay, ingresaron en cuarentena por el coronavirus, pero no todo fue malo. “Podemos analizar mejor a los rivales, hacer autocrítica y corregir errores”, analizó Esperanza.

Respecto a su actuación en la primera fase, la uruguaya contó que “como goleadora lo deseaba, pero no lo imaginaba. Llevo varios goles en Sudamericanos y nunca me había pasado”.

La delantera de Uruguay acumula dos hattricks y con uno más llegará a la marca que ostenta la crack brasileña Marta, única en anotar tres en un Sudamericano Sub 20. Acerca de eso, Esperanza remarcó que “sería un honor porque es mi gran referente. ¿Sabés lo difícil que es llegar a la cima del fútbol mundial desde Sudamérica? De todas maneras, “el gran objetivo es la clasificación al Mundial. El resto puede esperar”.

Y si de esperar se trata, el pase al exterior es algo que ya rondó la vida de Pizarro, pero según contó, “ya estuve a prueba en el Inter de Brasil y me volví. Además, firmé con Nacional y empiezo a estudiar Fisioterapia”.
Esa firma con Nacional se transformó en la primera de una jugadora con contrato profesional en el Uruguay, un hito más para que con apenas 18 años siga siendo una referente dentro del fútbol femenino: “Quizás algún día me de cuenta. Hoy no creo ser diferente a nadie y solo hago mío”.

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