TORNEO APERTURA

Hinchas que llegaron desde Salto y el pedido de que juegue Nahuelpán: así fue la partida de Peñarol rumbo al Ubilla

Los parciales mirasoles se hicieron presente en la puerta del hotel donde el plantel se hospeda para el choque ante Cerro Largo y prometieron volver.

Hinchas de Peñarol en Melo
Los hinchas de Peñarol en Melo. Foto: Estefanía Leal

Cánticos, fuegos artificiales y la alegría de poder "ver" a sus ídolos. Es que para el grupo de hinchas de Peñarol que llegó a la puerta del hotel donde se hospedan los jugadores fue imposible tener contacto con ellos, salvo excepciones, pero eso no impidió que vivieran una jornada especial.

Hinchas de Peñarol en Melo
Desde lejos: así vieron los hinchas a los jugadores. Foto: Estefanía Leal

La presencia de los grandes en el interior genera algarabía y eso pasó en Melo, al punto que hasta que los futbolistas no partieron rumbo al estadio Ubilla para enfrentar a Cerro Largo los hinchas no se movieron de su lugar, desde donde alentaron a ritmo de cánticos y palmas.

Como si eso fuera poco, hubo algunos que cruzaron el país y llegaron desde Salto para seguir desde cerca a los jugadores que tan lejos tienen semana a semana cuando se encuentran en la capital.

Hinchas de Peñarol en Melo
Foto: Estefanía Leal

"Que juegue el 'Invasor'", fue el pedido de uno de ellos en referencia al argentino Ariel Nahuelpán, que ha alternado en el plantel aurinegro.

Claro está que las ganas de los hinchas de estar cerca del ómnibus de Peñarol eran muchas, pero al encontrarse dentro del hotel les fue imposible, aunque hubo un mensaje que los ilusionó.

"Después del partido los jugadores vuelven para acá y ahí van a poder entrar", fue lo que expresó uno de los policías que custodiaba el ingreso del hotel.

La partida al estadio

Hinchas de Peñarol en Melo
Foto: Estefanía Leal

Y llegó el momento esperado por los hinchas. El ómnibus, ploteado con el escudo mirasol, partió rumbo al escenario arachán y los futbolistas uno a uno agradecieron el cariño de los simpatizantes saludando desde arriba el vehículo que en pocos minutos llegó al Ubilla.

Rápidamente comenzó una caravana con autos, camiones, motos y varias bicicletas que aprovechaban los espacios para ir a la par de los jugadores.

Niños, adolescentes y adultos se hicieron presente en la puerta del hotel con la ilusión de poder ver a los jugadores mirasoles y tal vez tengan su revancha cuando el plantel vuelva al hotel.

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