PEÑAROL

"Hay jugadores con personalidad, pero falta voz adentro del campo"

Juan Ahuntchain,gerente de fútbol de Peñarol, le puso el pecho a las balas y habló en un momento deportivo complicado del club. Aseguró que no ve tanta crisis como se cree y que su responsabilidad es la misma con Da Silva que con Bengoechea. Dijo que ve muy bien al grupo y que sólo hace falta un par de buenos resultados para que todo se tranquilice.

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Juan Ahuntchain. Foto: Francisco Flores

Está convencido que no todo está perdido en la Libertadores y que aún sin conseguir un buen resultado pasado mañana frente a Atlético Nacional de Medellín, tienen chance de clasificar en los últimos dos partidos de la Copa.

—¿Qué pasa en Peñarol?

—Unos resultados que no se dieron. Lo que veo es que todo lo de Peñarol se agranda una enormidad y tiene repercusión doble. Si miramos el torneo local estamos igual que Nacional y en la Copa, hasta esta última fecha veníamos más o menos igual. Lo de Peñarol resuena muchísimo.

—¿Y lo de Nacional no?

—Lo de Peñarol mucho más. No he visto que se diga que lo de Nacional sea una crisis. Y en Peñarol la caja de resonancia ha sido muy grande. Y sinceramente, no sé si es tanta la crisis de Peñarol. Es cierto que no se han conseguido los resultados en los últimos encuentros, pero por ejemplo, el partido con Fénix, que fue el que se perdió, fue de esos rarísimos.

—¿Qué pasó después de la goleada frente a Defensor Sporting, que no pudieron volver a ganar?

—En el partido con Fénix vi, al menos en el arranque, el Peñarol que a mí me gusta ver: jugando en el campo contrario y presionando en la salida del rival. Tuvimos la desgracia de que nos convirtieran la primera vez que nos atacaron. Nos llegaron tres veces y nos hicieron dos goles. Eso trastocó todo. Pero a Peñarol lo veía como lo quiero ver.

—¿Está todo perdido en la Copa Libertadores?

—No, para nada. Y digo más, aún sin conseguir un gran resultado frente a Atlético Nacional el martes, seguimos teniendo chances de clasificar en los últimos dos partidos. Aunque ya dependemos un poquito de Atlético Nacional. La macana de la Copa no fue perder en Medellín, sino el partido con Huracán. Arrancamos el partido perdiendo 1 a 0 y no pudimos revertir el resultado. Pero tengo toda la esperanza puesta en los partidos de local que se vienen.

—¿En qué basa esa esperanza?

—En que veo bien al grupo. Trabaja muy bien, es un conjunto muy serio y muy aplicado. El tema es que hemos cometido errores que nos costaron muy caro y después no pudimos revertir. Llámese el penal con Fénix, el gol de Huracán, el penal con Sud América. No hemos podido revertir.

—Eso de no poder revertir, es justamente lo que al hincha le cuesta entender, porque históricamente Peñarol se caracterizó por eso, por dar vuelta los partidos, aún en los últimos minutos.

—Puede ser, puede ser. Lo que veo es que la intención está. Se llega al arco rival. Nos pasó con Fénix, fue un partido en el que el arquero de ellos tuvo una tarde en que atajó todo y la pelota le pegó por todos lados. Son esos partidos en que no se puede hacer un gol.

—A propósito del grupo, ¿comparte lo que dice Da Silva de que faltan líderes?

—No sé si faltan líderes, lo que le falta es la voz. En el grupo hay jugadores de personalidad y de experiencia. Tenemos ese tipo de jugadores, de repente lo que falta es la voz. Aquel que hable dentro del campo, que marque un camino, sobre todo con la palabra. Pero no tenemos un equipo blando, que se piense que se lo va a pasar por arriba.

—Volviendo a la Copa, Peñarol la inició con mucha ilusión, entre otras cosas porque quería jugarla por primera vez en su estadio. ¿Eso influye? ¿Presiona?

—Tengo la esperanza de llegar al último partido con Cristal con posibilidades de seguir adelante en la Copa.

—¿Pero el plantel siente que en un momento tan importante para el club, por la inauguración del estadio, no está a la altura?

—Le guste a quien le guste, Peñarol viene creciendo mucho. Institucionalmente y en el trabajo de formativas. Falta lo deportivo y entiendo que al hincha puede ser lo que más le importa, pero este chaparrón va a pasar.

—Usted llegó al cargo de gerente cuando Bengoechea ya era el técnico, pero tuvo directa injerencia en el nombramiento de Da Silva. ¿Se siente más responsable ahora cuando no salen las cosas?

—Siempre me siento responsable de todo lo que sucede en el fútbol de Peñarol, más allá del nombramiento o no de un cuerpo técnico. Es cierto sí que dimos el visto bueno para el "Polilla". Lo recomendamos, pero la responsabilidad sigue siendo la misma. Aunque también es verdad que tenemos más diálogo con el "Polilla".

—Futbolísticamente, ¿en qué cosas cambió Peñarol con el regreso de Da Silva ?

—No sé si cambió, pero a pesar de haber perdido, este equipo ha tenido opciones de convertir. Lo que falta es tener esa tranquilidad para poder hacer los goles; para convertir, y en eso tiene que ver la ansiedad y el nerviosismo. Cuando se dan los resultados, el equipo está sueltito y la pelota pega y entra. Ahora, la pelota pega y sale.

—Pero un jugador de Peñarol, ¿no debería estar acostumbrado a manejar la presión y la ansiedad?

—No es fácil. Es difícil acostumbrarse y pasa a todo nivel. Le pasa a cualquier jugador en cualquier equipo cuando las cosas no salen. Es el fútbol, es así. Pasa acá en Peñarol y en Real Madrid. En cualquier equipo del mundo que agarre una racha negativa y la pelota no entre. Entonces comienza el nerviosismo ante el menor obstáculo. Lo que se necesita son un par de buenos resultados para que todo se tranquilice. Con un par de resultados buenos tiene que aparecer el equipo que todos esperamos.

—Imagino que les vino bien este fin de semana sin fútbol por la cantidad de lesionados que tienen.

—Sí, el equipo está diezmado y eso también es una racha. Nos vino muy bien este respiro. Tenemos que pasar este chaparrón. ¡Estoy seguro que vamos a salir!

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