FÉNIX

"Hablan mucho y ganan poco"

Rosario dice que lo suyo es “mantener la esencia del fútbol uruguayo”.

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Fénix. Los albivioletas le quitaron el invicto a Peñarol y están cuartos en la Anual, con chance de clasificar a copas. Foto: Marcelo Bonjour

Cada vez que a Fénix le toca enfrentar a un grande, lo complica. Juegue con quien juegue, y tenga a las figuras que tenga delante. Siempre da pelea, y termina dejando la imagen de un equipo sólido, trabajado, duro, con un sello que distingue, por lo general, a los equipos que dirige Rosario Martínez.

"Yo no tengo ningún sello ni estilo. Intento hacer la nuestra, la que siempre le dio resultado al fútbol uruguayo. ¿Qué es la nuestra? Tener una defensa sólida, un buen arquero y delanteros veloces, pero también un equipo compacto, con mucho orden", dice en la mesa de Ovación en El País TV.

Rosario Martínez sostiene que "cada maestrito con su librito", y asegura que "lo mío no es vender ni el fútbol bonito ni de toque... lo mío es mantener la esencia del fútbol uruguayo. Lo que nos llevó a ganar todo. Cuando quisimos cambiar pasó lo que pasó: Venezuela se quedó con el Centenariazo".

Cuenta que estudia a los rivales. "No soy de los técnicos que piensa que sólo vale lo de uno. Todo lo contrario. Analizo y desmenuzo al rival. Siempre intento minimizar sus virtudes y aprovechar las nuestras. El otro día contra Peñarol se dio todo lo que habíamos planificado porque los jugadores lo hicieron posible en la cancha. Ellos son los que ejecutan", repite en la charla.

"Me gustaría dirigir un equipo grande pero soy consciente que es difícil. ¿Por qué? Creo que lo tengo claro... pero no lo voy a decir. No soy mediático, tengo perfil bajo y poca prensa. Soy de hablar poco. Yo me guío por lo que me decía un viejo maestro del fútbol: el técnico que habla mucho es porque gana poco o nada. Hay que trabajar mucho y hablar poco. Ese es mi estilo", dice el DT de Fénix.

"A mí nadie me tiene que agradecer nada. Soy un convencido que los jugadores se sacan y se ponen solos. Yo sé lo que pretendo de cada uno de ellos. Ligüera es el 10 que todos quisieran tener pero no se animan. No marca, dicen, y uno le busca la vuelta para que juegue, para que haga lo que sabe con la pelota, y para que colabore con el equipo", asegura el entrenador albivioleta.

"La meta es salvarnos del descenso. Quiero que Fénix festeje su centenario en primera división y con una clasificación a la copa, pero hay que ir partido a partido. Ahora tenemos a Danubio, y para nosotros es una final", afirma.

"No marcaban a murillo".

"Mis defensas tenían claro que tenían que estar atentos y marcar a jugadores como Murillo y Forlán. Y lo hicieron muy bien. Pallas y Perg terminaron chocando porque los dos fueron a la marca del colombiano. ¿Pegar? Noooo.... yo no mando pegar a nadie. Ellos mismos se chocaron, lo que pasa que a Murillo todavía no le habían encontrado la vuelta, todavía no lo habían marcado. Nosotros lo hicimos, lo controlamos, y salió bien. Pero en general salió todo, el equipo tuvo un gran funcionamiento y se desdobló, pasó al ataque en velocidad. No fue solo Waterman, porque en el segundo gol, llegábamos con tres y cuatro hombres al área de Peñarol". (Rosario Martínez y la táctica de la victoria).

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