CERRO LARGO

Guillermo May es protagonista en Cerro Largo que lidera

El delantero es clave en el equipo arachán que tuvo un gran inicio en el torneo Clausura. Y hará todo lo posible para poder jugar ante Nacional, el club donde se formó.

Guillermo May
Guillermo May fue figura en el debut de Cerro Largo en el torneo Clausura frente a Danubio y ahora quiere jugar ante su exeqiupo. Foto: Bruno Tasende.

"¿Hoy es 18 de enero?”, preguntó ayer Guillermo May. “Hoy hace un año que estoy en Cerro Largo. Me acuerdo porque llegué directo para una pretemporada que hicimos en Buenos Aires”, agregó el delantero formado en Nacional y que se ilusiona con poder enfrentar por primera vez en forma oficial a los tricolores.

En el Apertura no pudo estar en el empate a 2 entre albos y arachanes porque está a préstamo, pero como ahora son otras las circunstancias espera poder hacerlo. Aunque teniendo en cuenta sus buenos rendimientos y los dos centros que levantó para los tantos de Borges en la goleada 3 a 0 ante Danubio, parece difícil que lo autoricen.

“Para nosotros el partido con Nacional es muy importante porque queremos seguir prendidos arriba para cuando llegue el momento de la foto para las copas. Y además es un rival directo. Por la cláusula no podría jugar, pero como mi préstamo era hasta el 31 de diciembre y se extendió, lo voy a intentar. No espero una buena respuesta porque soy realista, pero no hay peor gestión que la que no se hace”, afirmó convencido May  quien enfrentó al club donde nació en un amistoso al volver del parate por la pandemia y le hizo dos goles.

“Estuve toda la vida en Nacional y soy hincha del club, pero hoy defiendo a Cerro Largo. Le quiero ganar y estando en la cancha. También es demostrarles que estoy capacitado para jugar en Nacional y lo que valgo”.

Las fotos

 “Por suerte pudimos empezar bien el Clausura. Estamos locos de contentos”, dijo May sobre el juego frente a Danubio, tras el cual se sacaron una foto, todos juntos, en el María Mincheff de Lazaroff. “Ya nos hemos sacado varias cuando ganamos de visitantes. Lo hicimos en Colonia y en el Paladino después de vencer a Progreso. Creo que es por la cantidad de kilómetros que hacemos cuando jugamos afuera. Capaz que lo hemos tomado un poco como cábala también. Y para mostrar la imagen de un equipo humilde como Cerro Largo”, explicó sobre esos recuerdos que publica el club y que los jugadores suben a sus redes.

Cerro Largo
La delegación de Cerro Largo en el María Mincheff de Lazaroff tras la goleada frente a Danubio.

“Me gustó más el tercer gol, el segundo de Enzo, porque jugando en zona de volantes como me tocó frente a Danubio pude cumplir con lo que me pide Danielo (Núñez) y con lo que busco yo, que es ser el nexo entre los delanteros y la zona de volantes; buscando esos pases filtrados al espacio y se me dio espectacular. También el primero me encantó porque fue una jugada que hicimos muy bien de derecha a izquierda y cuando levanté la cabeza vi a Enzo (Borges) entrando por el segundo palo y se la pinché a Ichazo”, contó sobre sus habilitaciones al goleador arachán.

Y pasó a analizar la goleada. “Danubio toca muy bien la pelota, tiene buenos circuitos de juego, pero le está pasando lo que le sucede a los equipos cuando pelean el descenso. Permanentemente están nerviosos y esa ansiedad les impide ser concretos. Más en el caso de Danubio, que no está acostumbrado a la zona de abajo y que tiene jugadores de renombre. Nosotros, en cambio, con la tranquilidad que nos da estar en una buena ubicación en la tabla y siendo protagonistas en el campeonato, tenemos otro margen. Sabemos que nos va a llegar una pelota a los delanteros y la vamos a meter para adentro. Es un poco la confianza que tenemos como equipo y nosotros individualmente también”.

Guillermo May

Autocrítica

May encontró en Cerro Largo el lugar que necesitaba para recibirse de futbolista. “Encontré mucha gente con ganas de resurgir en su carera. Mucho jugador joven con hambre y calidad que no había tenido las oportunidades de demostrar sus condiciones o no las había aprovechado. Como yo. Y acá, en base a la exigencia del club, del cuerpo técnico y de los compañeros mismos, sumado a que las condiciones pueden no ser las ideales, todo eso hace que uno rinda al 100%. Es un cúmulo de cosas que ayudan a que se logren los resultados”, manifestó y se refirió a su caso.

“A mí por un lado no me dieron las oportunidades y por otro no las supe aprovechar. Hubo momentos en que me faltó madurez. Por ejemplo, hay cosas que tenés que tener para jugar en el primer equipo de Nacional, seas joven o un jugador experiente”, reconoció quien solo hizo alguna pretemporada corta con Primera, pero no llegó a debutar en Nacional.

 “No sé si lo merecía, a eso voy. Capaz que alguna vez sí, pero otras no. Y los que toman las decisiones lo vieron así. No era que yo tuviera el nivel para jugar en Primera y fueron injustos conmigo. No, eso no pasó”.

En Melo

 Nació a un par de cuadras de Rivera y Soca y antes de mudarse a Melo vivía en Pocitos. El cambio fue grande, pero ya había tenido la experiencia de vivir solo en España, donde estuvo un año en la filial del Deportivo La Coruña tras haber sido campeón de la Copa Libertadores Sub 20 con Nacional.

“Melo es distinto a Montevideo. Hay muchas menos cosas para hacer y los tiempos son otros, pero me adapté muy bien. La gente es muy amable, sencilla, de pueblo y sigue mucho al equipo. A cualquier lugar que vayas la gente está pendiente. Es como jugar en un grande en Montevideo”, explicó.

May

Vive en el Centro de la ciudad -en la calle Agustín de la Rosa- junto a Santiago Merlo, quien también fue de Nacional. “Ya me había adaptado a vivir solo, además con Santiago estoy siempre en compañía. Y en la cocina nos vamos turnando según las especialidades de cada uno. La mía es la tortilla de papas, con cebolla y algunos condimentos en el huevo. La hago como aprendí en Galicia”.

Fue en España donde maduró y donde comprendió de qué se trata ser un futbolista profesional. También mejoró su juego y cambió en lo físico. Todos aspectos que hoy disfrutan Cerro Largo y Danielo Núñez.

Antes de irse a entrenar al Ubilla, que según dijo ha mejorado su campo y está menos seco y menos pesado, compartió sus sueños con Ovación. “El más cercano es jugar en Nacional, pero sólo si están convencidos que puedo ser protagonista. Llegar a una de las cinco ligas top de Europa. Jugar en la selección y vivir la experiencia de la liga argentina, que me encanta”, culminó.

sabrina

Un truco de magia que dio sus frutos

Guillermo está ennoviado con Sabrina hace unos meses. Se conocieron cuando él tenía 16 años en una previa con amigos. Ella era amiga de la novia de uno de sus amigos. “Yo era muy chico, pero tuvimos una charla que estuvo muy buena. Y no la olvidé. Recién el año pasado le escribí por Instagram y la invité a salir”, contó el delantero. “Lo gracioso es que unos años después de conocernos nos cruzamos en Villa Biarritz. Yo andaba boludeando con unos amigos y le hice un truco de magia con cartas. Ahora nos acordamos y nos reímos”, añadió.
El noviazgo a tantos kilómetros de distancia no resulta fácil para los jóvenes, pero se las ingenian. Ella viaja a Melo cuando puede y él intenta quedarse algún fin de semana cuando juegan en Montevideo. Y compartieron la licencia.
Ella estudia Comunicación y él Administración de Empresas. Aunque este último semestre se le complicó por los horarios de los entrenamientos y los partidos y no pudo cumplir con las clases por Zoom. “Este semestre no me fue muy bien. Ahora en febrero hay exámenes y voy a tener que estudiar bastante. Espero poder terminar segundo”, dijo quien cree que es bueno preparase para otra cosa y además, el estudio le sirve para sacar un poco la cabeza del fútbol.

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