PERSONAJES

Las grandes figuras con las que Santamaría coincidió en su carrera

Compañeros, rivales y dirigentes en el repaso de varias décadas de fútbol en alto nivel.

Foto: Francisco Flores
Santamaría durante su reciente visita al Colegio Cervantes. Foto: Francisco Flores

Atilio García. "Tuve la enorme satisfacción de jugar con él al comienzo de mi carrera. Él ya tenía toda la fama del Quinquenio de Nacional. Uno sabía que si él salía al campo, hasta el último minuto se podía esperar su gol. Y el gol venía".

Schubert Gambetta. "El Mono era todo corazón. Luego de la huelga de jugadores se había torcido un tobillo y fue a entrenar solo a la arena para recuperarse. Un gran jugador además".

Aníbal Paz. "Recuerdo que al principio yo lo trataba de usted. Y él me dijo: 'No vuelvas a tratarme de usted que te doy una bofetada. Ni usted ni nada'. Otro fenómeno".

Roque Máspoli. "Cuando fuimos al Mundial de Suiza, yo le preguntaba en la concentración, en broma, por qué había practicado en Nacional. 'Fui con un amigo y me pusieron de golero', me decía como disculpa. Una persona extraordinariamente positiva".

Los Schiaffino. "Conocí al Toto (Raúl) y al Flaco (Juan Alberto) Decían que Toto, el mayor, era parecido a Piendibene en su juego. No llegué a jugar contra él. El Flaco, extraordinario. Nos encontramos en la final de Europa, él en el Milan, yo en Madrid. Cuando lo fui a buscar para saludarlo, cuando terminó el partido, ya se había ido. Era lógico, porque era como un Nacional y Peñarol. Lo digo siempre porque muchos no lo saben: él llegó a la Selección uruguaya porque el periodismo lo incluyó cuando estaba en tercera división. Y desde entonces no salió más".

Obdulio Varela. "Era mi compañero de habitación en la Selección cuando fuimos a Suiza. Era el líder. “Vamos a caminar”, me decía. Yo le preguntaba a Juan López. Y Juan me decía: “Vaya nomás”. Tengo el recuerdo bueno y malo de una vez que vine y fui a visitarlo a su casa. Toqué el timbre, se abre la puerta y sale él. ¡Unos abrazos...! A los cinco meses me enteré de que se había muerto".

Los húngaros del 54. "Uh, un equipo muy bueno. Había jugadores de gran capacidad en todos los puestos. Kocsis remataba de cabeza igual que Atilio. Puskas no jugó contra nosotros porque estaba lesionado, pero era un fenómeno. Czibor otro. El portero, Grocsis, me impresionó mucho porque jugaba bien con los pies. Antes eso no se conocía. No solo sacaba de la portería sino que salía jugando con los compañeros, como ahora".

Alfredo Di Stéfano. "Para mí, el jugador más completo. Jugaba con la derecha, con la izquierda, cabeceaba, corría, marcaba, empujaba. Hacía todo lo que se hace en el fútbol. Incomparable".

Santiago Bernabéu. "Fue jugador de fútbol y por eso hablaba el idioma de los futbolistas. Como presidente, con una gran capacidad de trato. Pero si lo veías mascando el puro, sabías que alguna bronca había y mejor no cruzarte con él. Un tío extraordinario, que vivía solo para el club. Murió sin una sola peseta, era la honradez personificada. Para que vean cómo defendía al club: cuando dejábamos una sala del estadio nos obligaba a apagar la luz. Él no podía ver a Franco. Pero tuvimos que ir a verlo después que ganamos la quinta copa de Europa. Los directivos del Madrid le hicieron a Bernabéu un discurso escrito. Estábamos todos en el salón. Entra Franco, todo el mundo se para. Bernabéu saca el papel que le habían escrito y arranca: 'El Real Madrid, bla, bla…' No dice ‘excelencia’ ni nada por el estilo. Termina, guarda el papel y se va. Los directivos estaban cagados. Nosotros, calladitos la boca..."

Héctor Rial. "El Nene Rial, un jugador sensacional, un ganador siempre. Fue el que inventó a Gento. Como su velocidad lo hacía imparable y permitía destrozar a quien lo marcara, Rial le tiraba pelotas largas para que él corriera. Al final, el marcador caía rendido. Y por ahí ganábamos los partidos".

Julio Benítez. "Fue uno de los pícaros que supo marcar a Gento sin darle una patada. Gento enfilaba la pelota, la largaba para agarrar mal parado a su marcador y corría. Benítez entonces abría los brazos y Gento chocaba contra los brazos, que no era falta ni nada, pero no podía pasar. Pobre Benítez, después falleció en plena juventud".

Ferenc Puskas. "Como jugador, fabuloso. Con su pie izquierdo, que era pequeño, la ponía donde quería. Se puso gordo cuando se escapó de Hungría con la mujer y su hija. Se fue a Italia, donde estuvo un año y pico, esperando que se arreglara su pase al Madrid. Empezó a meterle pasta porque era lo más barato. Y así echó barriga. Cuando llegó al Madrid, estaba el argentino Carniglia, que decía: '¡Pero este viene embarazado!' Otra cosa rara: Puskas aprendió castellano leyendo novelas del Oeste.

Johan Cruyff. "Fue algo maravilloso. Pero una vez le gané como entrenador, cuando yo estaba en el Español. Le dije a mi jugador: 'Tenés que marcarlo a Cruff, pero si le das una patada te echo del equipo'. 'Pero mister… ', me responde. Y yo le dijo: 'Nada de mister. Vos no lo marques de frente y echalo hacia la raya. Entonces tiene que empezar a pensar y ahí pierde la pelota'. Y así le ganamos 4 a 1 al Barcelona".

Zinedine Zidane. "Lo conocí como jugador y como técnico. Lo vi trabajar muy bien. Habla poco. Tampoco hace muchos gestos. Pero llevó bien al equipo a ganar muchos títulos".

Florentino Pérez. "Luego de Bernabéu creo que es el mejor presidente que tuvimos. Se ha permitido el lujo de estar en el club dos veces. Lo votaron, salió presidente y al año y medio se fue. Se ve que algo lo calentó. Después volvió y arrasó en las elecciones. E hizo grandes cosas. Claro que lo ayudaron los resultados. Si no te ayudan los resultados, estás muerto... Ahora va a reformar el estadio".

Di Stéfano, Pelé, Maradona o Messi. "No puedo decir quién fue mejor porque todos tienen características diferentes. Di Stéfano era un grande. Maradona, considerando su vida particular, era un jugador extraordinario. A Pelé llegué a enfrentarlo, le ganamos al Santos. Él hacía una jugada que lo detalla como un tío inteligente. Se había ido Coutinho, con quien hacía muy bien el juego de pared. Sin él, Pelé miraba, amagaba y le tiraba la pelota al defensa contrario que lo enfrentaba. La pelota le rebotaba como en una pared, volvía a Pelé y hacía el gol. Messi tiene una habilidad enorme. Está en un club con una gran calidad pero cuando va a jugar a la selección no encuentra nada bien y supongo que eso es un loquero en su cabeza".

José Santamaría. "No sé definirme. Estaba bien en Nacional y me fui a Real Madrid pensando estar unos años y volver. Y todavía estoy en Madrid… Traté de hacer las cosas lo mejor que podía. Cada jugador tenía su misión y yo tenía que hacer lo mío. Lo que hicimos fue jugar adelantados con el resto de la defensa, que nadie pasara y si pasaba la pelota que fuera del portero. Y así ganamos y teníamos la valla menos vencida. Nos adelantamos al achique de hoy".

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