PEÑAROL

¡Qué golpe! Perdió al “relojito” del equipo

Gargano se rompió los ligamentos y volverá en seis meses.

Foto: Gerardo Pérez.
Foto: Gerardo Pérez.

Sobre el mediodía, el doctor Edgardo Rienzi declaró lo que nadie en el mundo Peñarol quería escuchar: “Walter Gargano se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Vamos a proceder a planificar la cirugía. Pensamos realizarla en los próximos días. La recuperación es de aproximadamente seis meses”.

Nada de esguince, como se informó en un primer momento. La cara del mediocampista de 33 años cuando cayó sobre el final del partido ante Cerro en el Tróccoli, dejó en evidencia que se trataba de algo más. Un golpe, una cachetada a la ilusión de este equipo aurinegro que aspira a pelear los dos frentes en esta temporada.

El sanducero llegó al club a mediados del año pasado, dejó su contrato en Monterrey y se la jugó por un Peñarol necesitado de objetivos para cumplir su sueño de defender la camiseta de sus amores. De inmediato se ganó el afecto de los hinchas. La aurinegra le quedó pintada. Desde entonces disputó 24 partidos, donde registró notables números: 21 triunfos, dos empates y una sola derrota (ante The Strongest a 3650 metros sobre el nivel del mar). Ganó el Torneo Clausura, el Campeonato Uruguayo y la Supercopa Uruguaya. Jugó dos clásicos oficiales y también los ganó. Armó una gran sociedad en el doble cinco con el “Cebolla” Rodríguez, su compañero de largas batallas en la selección uruguaya, y juntos le dieron un salto de calidad al equipo.

Ahora deberá encarar una larga y tediosa recuperación. Se espera que recién en seis meses pueda volver a la actividad de manera oficial, por lo que podrá estar a la orden para el transcurso del Torneo Clausura (comienza el 21 de julio). Seguro se perderá lo que queda del Apertura, el Intermedio, la fase de grupos de la Libertadores y los octavos de final, si es que Peñarol avanza de ronda. Dependiendo de su evolución, recién podría estar para los cuartos de final (se disputarán en la tercera semana del mes de septiembre). El alto rendimiento que consiguió en su retorno al fútbol uruguayo hizo incluso que se cuestionara si no ameritaba una nueva convocatoria a la selección.

Peñarol perdió a su “relojito”, el líder que corre por todos y maneja los tiempos de cada partido. Podrán disimular su ausencia con buenos resultados, pero dentro de la cancha ese vacío se notará. Al menos en estos primeros partidos, cuando el aurinegro deberá empezar a encontrar una nueva manera de jugar. Ni que hablar ahora que deberá encarar los choques ante Atenas de San Carlos y Danubio sin Gargano, lesionado, y sin Guillermo Varela y Cristian Rodríguez, que se encuentran con la selección uruguaya para disputar la China Cup. Además, para ir el sábado a Maldonado, Agustín Canobbio está en duda por un traumatismo en el pie.

Hasta que no vuelva el “Cebolla”, el doble cinco lo formarán Guzmán Pereira y Franco Martínez. Cuando vuelva el lacacino, Leonardo Ramos decidirá como armará la mitad de la cancha. Principalmente si el “Cebolla” continuará yendo por el centro del terreno o si volverá a su posición natural: sobre la banda zurda.

El vacío que deja el “Mota” es enorme. La rodilla de Gargano, como el accidente de Lucas Viatri a fines del año pasado, sacudió la tranquilidad y buena vibra que se siente en Los Aromos.

Los recambios

- Guzmán Pereira: Cada vez que faltó un volante fue la primera opción que manejó el entrenador. Ahora tendrá el número 1 para sustituir a Gargano. Si bien tiene otra presencia física que el “Mota” (es más alto), es el que presenta características más parecidas. Llegó al equipo a mediados de 2016 luego de su experiencia en la Universidad de Chile. Al comienzo alternó buenas y malas. Cuando el equipo se acomodó en la segunda parte de 2017, en los minutos que fue llamado a actuar mostró su mejor versión. Peñarol necesita que el jugador recupere la confianza que incluso hizo que Óscar Tabárez tuvo en él para llevarlo a la Copa América de Chile 2015 y no al sanducero. El “Mota” dejó la vara muy alta. No solo deberá tener un rol importante a la hora de recuperar la pelota, sino también para iniciar el juego.

Guzmán Pereira en el partido de Peñarol. Foto: Nicolás Pereyra
Foto: Nicolás Pereyra

- Franco Martínez: El sábado tendrá su primera oportunidad como titular. Justamente ese mediocampo estará bajo el análisis de todos, ya que será la primera vez que Peñarol no podrá contar ni con Walter Gargano ni con Cristian Rodríguez al mismo tiempo. El juvenil tiene toda la confianza de Leonardo Ramos. De hecho, justamente este cuerpo técnico fue el que lo ascendió a Primera División. Hasta el momento ingresó en siete partidos del Uruguayo pasado (un total de 105 minutos) y uno de la actual Libertadores (20’). Es un volante de 19 años, producto de las Divisiones Formativas del club y que en estas apariciones mostró aspectos interesantes como la visión de juego y el buen manejo de pelota. No es un clásico ‘5’ de marca.

Juvenil. Franco Martínez cumplirá 20 años en noviembre. Foto: Ariel Colmegna
Foto: Ariel Colmegna

- Marcel Novick: Ahora, al menos en principio, pasará a ser la primera opción de recambio para el mediocampo aurinegro. Aunque sea con menos minutos en cancha, volverá a conseguir la continuidad que perdió a mediados del año pasado cuando Peñarol rompió el mercado de pases y se reforzó con Gargano y compañía. Lo bueno en este caso es que con el “Vikingo” no hay que comprobar nada. Ya se sabe lo que puede darle a Peñarol. Alcanza con entregarle la camiseta y mandarlo a la cancha. Está en la institución desde 2012. Fue campeón uruguayo en tres oportunidades y tiene el apoyo popular. Es un volante central de similar porte y características a las del “Mota” ya que nunca va a dar una pelota por perdida, aunque no tiene el doble ritmo ni la visión de juego que posee el exfutbolista del Napoli.

Marcel Novick
Foto: archivo El País.
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