NACIONAL

El goleador del año

Iván Alonso está feliz tras haber conseguido su primer título como jugador y, lejos de pensar en el retiro, va por más.

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Iván Alonso

Tuvo que esperar 36 años para cumplir uno de sus sueños: ser campeón. Nunca se desesperó; tampoco perdió la calma y hoy Iván Alonso disfruta del título uruguayo logrado con Nacional, pero no tira la toalla y va por más.

En su tercera temporada vistiendo la camiseta tricolor, Alonso no solo terminó siendo el goleador (22 tantos en el Campeonato Uruguayo más un gol en la final), sino que además fue de las grandes figuras del equipo que dirigió Álvaro Gutiérrez.

"Es muy lindo poder decir que soy campeón con 36 años, pero lamentablemente quedó esa manchita del final del partido que no nos dejó festejar como realmente queríamos. Eso empañó la fiesta del campeón con su gente y con la familia", le contó Iván Alonso a Ovación recordando el cierre de la semifinal que Nacional le ganó 3-2 a Peñarol y que le permitió lograr el Campeonato Uruguayo.

El delantero, que llegó a Nacional en 2012, se sacó la espina tres años después. "Es un sueño cumplido. Había recibido muchos reconocimientos como jugador a nivel personal, siendo goleador en varias ligas, pero el verdadero reconocimiento en un deporte colectivo es el objetivo grupal y eso lo conseguimos. Ahora que ya está, no me voy a quedar con este título ya que quiero conseguir más cosas con Nacional", dijo.

Alonso nunca perdió la calma y remarcó que "sabía que tarde o temprano iba a llegar. La ansiedad no te lleva a nada y era innecesario estar ansioso. Lo que teníamos que hacer como grupo era fijarnos un objetivo, visualizarlo e ir a buscarlo. Eso fue lo que hicimos a lo largo de la temporada y quedó demostrado en la final. Todos los jugadores, los que entraron a la cancha y los que no, estábamos preparados no solo para jugarla, sino para ganarla, porque las finales están hechas para ganarlas".

El día esperado llegó para Iván Alonso. El título del Apertura no fue más que un preámbulo para la consagración de Nacional como campeón uruguayo y por más que el Clausura no mostró la mejor expresión futbolística tricolor, el equipo liquidó todo en un partido por ser el mejor de la Tabla Anual y fue nada menos que ante Peñarol, ganando un clásico.

El domingo 14 de junio Iván no estuvo solo. En la tribuna estaba Lucas, su hijo de 11 años. Martina, la más chica, que tiene 7, no pudo ir porque estaba enferma. "Lucas anhelaba tanto como yo ser campeón. Siempre le conté que mi sueño era ese y lograrlo en mi país, con mi gente, en Nacional y con mi familia, no tiene precio", expresó.

A la hora de festejar, el goleador lo hizo de manera muy tranquila. "Celebré con la gente incondicional. Con los que en las buenas uno llama y con los que en las malas siempre están. En parte, mis logros se los debo a la gente que siempre me acompañó en mi carrera y soy un agradecido por eso", recordó.

Si bien Alonso fue una de las grandes figuras de este Nacional campeón, por su condición de goleador, se lo criticó cuando no aparecía o el gol no llegaba. "A veces salgo a aclarar algunas cosas porque me molestan y no están en lo cierto. Este año jugué 27 partidos más una final e hice 23 goles, y llevo 47 desde mi llegada al club. Se decía que no aparecía en los clásicos y a Peñarol es el equipo que más goles le hice yo junto a Rentistas, Sud América y Defensor Sporting. Yo uso las estadísticas para ver y tener argumentos y responder a las críticas que muchas veces son desmedidas. Pero tampoco juego para agradar a la gente; lo hago para aportar mi granito de arena al equipo. Nacional me trajo para hacer goles y creo que he cumplido de forma aceptable", dijo.

Con contrato hasta diciembre de este año, el delantero ya piensa en lo que será la próxima temporada con dos torneos por delante en lo que resta del 2015 y la Copa Libertadores 2016. "Ahora en pleno descanso la idea es retomar la rutina de entrenamientos esta semana porque el 29 volvemos a Los Céspedes. La idea es ir por el bicampeonato en lo local y en la Copa Sudamericana que es eliminatoria de ida y vuelta, hacernos fuertes en casa y tratar de no ponernos techo. Después sí se vendrá la Libertadores y ahí tenemos una espinita clavada por lo que nos pasó este año, pero primero tenemos que enfocarnos en lo más próximo", remarcó.

Lejos de pensar en el retiro, el goleador se siente muy bien física y futbolísticamente. Ya lo demostró en este campeonato y tiene ganas de seguir jugando. Hay Iván Alonso para rato.

Sueños que quedan por cumplir

"Sueños hay muchos, pero ya te vas dando cuenta que los años no te los van a dar", contó Iván Alonso, quien a sus 36 años sigue augurando cosas que todavía no sucedieron aunque parezcan difíciles.

Uno de los sueños que le quedan por cumplir al goleador es vestir la camiseta de la selección uruguaya. "Tuve la suerte de jugar en varias juveniles, pero nunca en la mayor. Ahora me voy dando cuenta que ese sueño se esfuma. Con el corazón seguís teniéndolo adentro, pero con la razón ya no porque es un proceso que se va renovando para gente joven y es normal que eso suceda. Pero como uruguayo que soy siempre llevo eso adentro, de soñar con vestir por lo menos un ratito la camiseta de la selección", contó.

Otra ilusión del goleador es jugar junto a su hermano Matías. "Entrenamos juntos en el Murcia (España). Cuando parecía que se daba, me salió el pase al Espanyol y no pudimos compartir plantel. Sería un orgullo para mí jugar con él porque además nos complementamos muy bien con Matías adentro de la cancha".

Le pide al "Chino" que se quede un rato más

"Soy de los que nunca se cansa de decirle que tiene mucho fútbol para darnos así que ojalá recapacite, lo piense y podamos tenerlo no un campeonato más, sino unos cuantos años más entre nosotros". Así piensa Iván Alonso sobre el posible retiro de otro referente de Nacional como Álvaro Recoba. En una entrevista con Darwin Descbocatti en Océano FM, los dos bromearon acerca del presente y futuro, pero Alonso fue claro y le dijo a Ovación que "hoy por hoy el aspecto físico nuestro, por más que yo diga que estoy bien, no tiene nada que ver con el que teníamos a los 20 años. También puedo decir que mi efectividad ahora es más elevada que la de hace 15 años. Entonces es como una ley de supervivencia. Los años te hacer leer mejor el juego, pero te quitan en lo físico. Por eso con el "Chino" siempre hablamos de lo lindo que hubiese sido encontrarnos juntos adentro de una cancha él con 25 o 26 años y yo con 22 o 23. Se dio así y la verdad me siento un privilegiado. Es un gran jugador y sobre todo una gran persona".

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