Champions

El gol de Ronaldo se festejó en las alturas

Cuando el comandante del vuelo 3411 de Iberia anunció el gol del portugués, el avión se transformó en un apéndice del estadio.

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Ramos y Cristiano Ronaldo festejan el primer gol del Real Madrid. Foto: Reuters.

El vuelo 3411 de Iberia, había salido del aeropuerto de Orly en París en horario y se dirigía al de Barajas en Madrid. El comandante tomó el micrófono por segunda vez.

La primera había sido para darle la bienvenida a los pasajeros, sobre todo a los de Iberia Plus a los que le agradeció expresamente por elegir a la compañía. También había explicado que la duración del vuelo sería aproximadamente de una hora y cincuenta minutos la altitud a la que volarían y que en la capital española la temperatura era de 30 grados con un cielo celeste y sin nubes.

Pero cuando transcurrían 45 minutos de vuelo, su voz se volvió a escuchar. Fue para anunciar el gol de Cristiano Ronaldo. "Como ustedes saben, señores pasajeros, está jugando el Madrid por la Champions y acaba de anotar Cristiano", dijo el comandante sin poder ocultar su entusiasmo. Y no necesito repetirlo en inglés.

Los pasajeros festejaron como si estuvieran en el estadio viendo el gol del portugués. Unos aplaudieron, otros gritaron, y algunos alzaron sus puños al cielo, como si no se encontraran ya en las alturas. Los menos, siguieron en sus cosas como si nada.

"¿Qué pasa, usted es del Aleti?", le preguntó la azafata a un pasajero mientras le servía un bocadillo. "Mire que si el gol fue antes de los 20 minutos pierde el Madrid, pero si fue después, gana seguro. Son mis propias estadísticas", agregó la mujer con el más puro acento madrileño. "Y ya voy al fondo y me pongo el pin del Madrid", anunció.

El vuelo ya no transcurrió de la misma manera. La mayoría de los pasajeros intentaba controlar la ansiedad, pero en realidad sólo esperaban volverá a escuchar la voz del comandante anunciando otro gol.

Las conversaciones giraron en torno al Madrid, aún entre gente que no se conocía. El joven, sentado en la ventanilla, enrollaba y desenrollaba mil veces su cinturón de seguridad. Y cada tanto se persignaba.

Pero al tocar suelo español sucedió lo peor. El comandante volvió a hablar. Se despidió de sus pasajeros y dijo: "A los aficionados al fútbol les digo que el Madrid empató 1 a 1 con Juventus y ellos jugarán la final de la Copa. Gracias por viajar con Iberia".

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