COPA CONFEDERACIONES

Un gol muy doloroso

Marcelo Díaz escribió una carta muy sentida luego de su error.

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El lamento de Marcelo Díaz y el consuelo de Jean Beausejour tras la derrota ante Alemania.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, una y otra vez. En la cancha, en el vestuario y hasta en la zona mixta, el lugar en donde los jugadores hablan con los medios de comunicación. Marcelo Díaz estaba devastado.

Su error (“uno de lo pocos de mi carrera”, diría luego) terminó en el gol de Alemania, que le ganó 1-0 a Chile y se quedó con la Copa de las Confederaciones. Es un momento muy duro para él, pese a recibir el apoyo unánime de su país. No es más doloroso, pero casi comparable con la trágica muerte de su hermano, producida 14 años atrás. Una comparación exagerada, sí. Pero que salió de su propio análisis.

“Les contaré una historia: Hace casi 14 años me tocó vivir la situación más dolorosa de mi vida familiar con el fallecimiento de mi querido hermano. Hoy, casi 14 años después, me tocó vivir la situación más dolorosa en el fútbol por un error garrafal que nos perjudicó en la obtención de la Copa Confederaciones. Siempre dije que el fútbol no me haría sufrir como aquella vez, pero estaba totalmente equivocado”, escribió en una carta que publicó en sus redes sociales.

El jugador tuvo consuelo de gran parte del público futbolístico chileno, pero ni siquiera eso logró calmarlo. A pesar de lo dolorosa que le resultó la situación, asegura que seguirá bien: “Tal como lo hice esa vez, lloraré, lo pasaré muy mal, me sentiré horrible y guardaré una pena por el resto de mi vida, pero lo que tengo más claro es que debo ponerme de pie y seguir luchando día a día, porque la vida es así”.

Tras su promesa de levantar la cabeza y seguir adelante a pesar de lo que le generó este error, el jugador se tomó el tiempo de agradecer a quienes considera que lo han ayudado: “Agradezco infinitamente el apoyo que me han dado mis compañeros, cuerpo técnico, dirigentes y cada uno de los que integran esta hermosa selección chilena; también a todas aquellas personas que me han escrito y están dejando su huella, pero principalmente a mi familia y amigos, quienes son los incondicionales de siempre”, escribió el mediocampista.

Gonzalo, el gran ausente

El hermano de Marcelo Díaz, Gonzalo, se suicidó el 6 de noviembre de 2003 cuando el jugador tenía 17 años.

Un final algo especial

El jugador, tras la extensa carta que publicó en sus redes sociales, cerró con una frase subida de tono: “¡Viva Chile, mierda!”, escribió.

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