#OVACIONENLAFINAL

Confirmado: la final fue suspendida

Alejandro Domínguez aseguró que "un pacto de caballeros" llevó a que el partido no se dispute. El choque será este domingo desde las 17 horas.

Pablo Pérez llegó entró al vestuario acompañado de médicos y seguridad luego del ataque al ómnibus de Boca Juniors. Foto. EFE
Pablo Pérez llegó entró al vestuario acompañado de médicos y seguridad luego del ataque al ómnibus de Boca Juniors. Foto. EFE

Boca no quería jugar y River Plate apoyó a la institución xeneize. Ese "pacto de clubes" fue el que terminó haciendo que el partido se suspendiera, según explicó el propio presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez.

Hubo postergaciones, cambios de horarios, pero nada terminó ocurriendo. Luego de que incluso el preparador físico de Boca Juniors aprontara todo en la cancha para que los jugadores salieran a hacer el calentamiento previo y que incluso los árbitros uruguayos estaban en el césped, finalmente se suspendió.

Todo comenzó cerca de las 14 horas, mientras que el conjunto xeneize arribaba al Monumental. La transmisión televisiva estaba instalada en la puerta del vestuario de Boca Juniors para intentar hablar con los jugadores en el arribo, pero fue imposible porque el plantel llegó de una manera extraña.

Foto: Captura
Tevez tosiendo y Nández molesto entrando al vestuario de Boca. Foto: Captura

A medida que los jugadores iban entrando, muchos lo hacían con la cara tapada o tosiendo y el motivo es que la llegada no fue sencilla y el gas pimienta se hizo presente.

La molestia de los jugadores era importante y uno de los pocos que habló fue Nández que expresó: "Son unos hijos de puta". Lo cierto es que los hinchas de River Plate se arrimaron al ómnibus de Boca y ahí fue donde tuvo que actuar la policía.

La seguridad empezó a ser desbordada y las piedras comenzaron a caer sobre el vehículo que transportaba al plantel y al cuerpo técnico y por eso fue la propia policía quien debió tirar gas pimienta para evitar que los hinchas millonarios continuaran provocando disturbios.

Angelici, presidente de Boca, D'Onofrio, presidente de River y Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, se reunieron ya que desde la dirigencia xeneize se entendía que no hay garantías para disputar el partido. A su vez, el propio Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se sumó a esa reunión.

Carlos Tevez, Agustín Almendra, Ramón Ábila y Cardona estaban descompuestos y con vómitos, según informó TNT Sports. A su vez, Leonardo Jara, Gonzalo Lamardo y Pablo Pérez tenían cortes. Los veedores de la Conmebol fueron al vestuario y terminaron postergando el partido a las 18 horas.

La intención era que se jugara este sábado, pero tampoco estaba descartada la suspensión, sobre todo porque Pablo Pérez, capitán de Boca, sufrió un corte y debió ser trasladado a un hospital, al igual que el juvenil Gonzalo Lamardo.

El vicepresidente de Boca, Daniel Richarte, aseguró: "La posición de Boca es no jugar el partido".

Foto: @radiolared
Foto: @radiolared

Pese a la propuesta de Boca y al apoyo de River, que por intermedio de Gallardo informó que si los xeneizes no querían jugar ellos no jugaban, la Conmebol postergó el encuentro hasta las 19.15, hasta que finalmente esa decisión no fue adoptada.

Finalmente el partido se disputará este domingo desde las 17 horas, o por el momento, así lo confirmó la Conmebol por intermedio de su presidente Alejandro Domínguez.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)