PEÑAROL

Gargano enderezó el rumbo

El volante le cambió la cara al aurinegro y ha sido el más regular de todos.

Gargano
Referente. Gargano en Los Aromos. Disfruta y trabaja.

E stuvo en el ojo de la tormenta durante el período de pases, y hasta hubo voces dentro de Peñarol que no querían “un contrato tan largo” para Walter Gargano. Hoy, todos lo aplauden a rabiar, y cuando se va de la cancha, los hinchas se ponen de pie.

El “Mota” pudo hacer realidad su sueño: llegar a jugar en Peñarol, por eso disfruta cada día y cada momento como pocos. Y en la cancha se nota. Ha logrado tener un rendimiento superlativo, y su sola presencia le cambió la cara y el funcionamiento al equipo. Impuso marca, contención, orden y le sumó fútbol, porque es un volante todo-terreno. De los que marcan y juegan.

“El cuerpo técnico ya había demostrado su interés el semestre pasado y eso se agradece mucho. Todos buscamos la forma en la que esto se concretara”, dijo cuando fue presentado oficialmente como jugador de los aurinegros, el 26 de julio pasado, cuando Peñarol venía de perder todo. O casi todo.

Llegó, se puso a tiro, y cuando entró al equipo titular no salió más. Pasó a ser un estandarte del mediocampo. El eje del equipo por presencia y peso futbolístico, pero también como referente para los más jóvenes.

“No importa lo que dejé, importa lo que viene”, dijo cuando se puso -para la foto- la camiseta de Peñarol.

Hoy es una de las piezas más importantes del equipo, del líder del Clausura que apronta con todo para jugar “la primera final ante Defensor” con la chance de meterse definitivamente también en la pelea por la tabla anual.
Lleva 610 partido con la aurinegra en estas primeras siete fechas del Clausura, y ha sido un estandarte jugando con Guzmán Pereira como socio en el doble-cinco o con el ‘Cebolla’ Rodríguez.

No ha hecho goles, para asistió en varios a sus compañeros, como el pasado fin de semana ante Rampla, cuando dejó de cara al gol a Cristian Palacios en el 2-0 de los aurinegros.

“Lo quiero. Es un jugador importante, de experiencia, que podría aportar mucho a Peñarol”, tiró Leo Ramos cuando todavía no se había resuelto la llegada de Gargano a Peñarol.

Su deseo cristalizó en el último período de pases y le permitió contar con un volante de fogueo y trayectoria.

Gargano y diez más. Esa es la lectura de este Peñarol que transita por el camino de la victoria en el Clausura.

El paro de futbolistas frenó su carrera, y pone un signo de interrogación al futuro.

En Los Aromos, se trabajó como siempre, con la mira puesta en el próximo objetivo: el partido ante Defensor Sporting en el Campeón del Siglo.

Leo Ramos espera por los lesionados y si no hay actividad este fin de semana, será un alivio para el Cristian “Cebolla” Rodríguez que terminó con una contractura en el sóleo durante su presencia en la selección, y también para Lucas Hernández, que tuvo que dejar la cancha el pasado fin de semana ante Rampla Jrs. debido a un traumatismo rodilla.

De todas formas, si se jugase el partido ante Defensor, ambos estarían en cancha, pero no así Lucas Viatri que se recupera de un desgarro en el posterior sufrido en el partido ante Fénix.

Peñarol trabaja y espera. Sabe que pasa por un gran momento en lo futbolístico y que tiene en su equipo a un estandarte como Gargano, el volante que le cambió la cara y el funcionamiento al equipo en el Clausura.
El “Mota” entrena a la par. Corre, marca, pasa, como si fuese un partido. Para él, no amistosos.

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