ESPAÑA

Gaita de Florida

"La gente acá en la calle me da para adelante".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Jonathan Rodríguez

Estoy bien, el fútbol de acá (España) es mejor para la adaptación, que lleva mucho, y el idioma es importante. Del portugués no puedo decir demasiado, porque no tuve la oportunidad de jugar mucho. Acá he jugado, han contado conmigo, estoy muy contento: me están tratando muy bien, dando oportunidades, y las veces que he jugado creo que no anduve mal, al menos demostré mis ganas de dejar todo adentro de la cancha, y noto que la gente me respeta por eso, en la calle me da para adelante; aunque no he tenido la suerte de hacer un gol, siento que me tomó cariño y es lo que me tiene contento: no esperaba que iba a ser tan así; hasta me preguntan y escriben (en las redes sociales) cuando no estoy convocado".

Míster.

Allí en vez de ahí. Balón en lugar de pelota. Por algunos giros fugaces al hablar, se nota que el "Jona" se está asentando en La Coruña; y, aunque no es titular al firme en el Deportivo, pero entra seguido, es como que hasta se estuviera "aquerenciando".

"Contra el Atlético de Madrid en el Calderón fui titular y me tocó jugar de único punta, aunque lo normal es que el equipo juegue con dos. El míster a mí me pide lo normal, que haga lo que sé hacer, lo que me trajo hasta acá, que no me guarde nada, y que tenga confianza, que si erro un pase igual no pasa nada".

Balón.

Se entiende que Jonathan Rodríguez diga "estoy bien", no sólo porque esta temporada jugó 566 en 13 partidos, en seis fue titular, entró en siete, salió en cinco, y en 13 estuvo en el banco: esta realidad contrasta con el primer semestre de 2014/15 en Benfica, cuando jugó sólo 4 en el único partido en el que estuvo en el banco.

"Lo que más me costó de allí (Portugal) fue el pase, el control del balón, y correr y salir sin el balón, rápido; me costó algo agarrarle la mano. Por suerte estaba con Maxi Pereira, que me ayudó un montón; si no hubiera estado él, la situación habría sido más complicada. Después, en el equipo B (de Benfica) era totalmente distinto: allí jugué seis partidos y metí siete goles, porque era un juego más parecido al nuestro (Uruguay), más lento, más trancado".

Disculpas.

En ese contexto futbolístico, entonces, el "Jona" se fue soltando. Además, con el paso del tiempo fue tomando distancia con el preámbulo de su llegada al Benfica, rodeada de incertidumbre y polémica por un juicio emitido por Jorge Da Silveira, pues pareció en duda la concreción del pase y luego la Mutual de Jugadores adoptó severas medidas en reacción a la situación planteada; y, junto a su vigencia en el Benfica B, llegaron las covocatorias a la selección (aparte), jugó algunos amistosos y participó en la Copa América que se disputó en Chile el año pasado.

"Las cosas que pasaron…pasaron, y ya está. Hay que poner fin a aquello, hay que sacar conclusiones y dejarlo de lado; él (Da Silveira) me fue a ver (en Montevideo), me pidió disculpas y yo le di la mano. No es que le dije sí, está todo bien; lo que pasó…pasó, pero yo no quiero mirar más para atrás, por mi familia y la gente que me quiere, sólo quiero mirar para adelante".

El "Jona" se siente bien en España; y se nota cuando habla de su vida en La Coruña, afuera de la cancha. Ahora mismo, demoró en atender el teléfono, porque vive en un apartamento frente a la playa de Riazor, cerca del estadio, y estaba caminando por la arena, paseando a Nico, el perro, junto a Sindy, su pareja, y la hijita de nueve meses: Renatta; y, según cuenta, "nos estamos acostumbrando a los mariscos y el pescado, porque en Uruguay no éramos mucho de comer esas cosas, y son muy ricos, aunque también salimos a un restaurante, El charrúa, que el dueño es uruguayo, ¡y tiene una carne de puta madre!"

Allí. Balón. Míster. De puta madre. El floridense ya es casi un "gaita"; pero..."manya": "No me pierdo un partido de Peñarol, los veo por VTV. El otro día (el 27) me quedé esperándo la inauguración del estadio y la suspendieron. ¡No podía creer! Y contra los colombianos hubo un momento que el 4 a 0 me mató. Ahora hay cinco horas de diferencia, imagináte: ¡a veces me toca quedarme hasta las cuatro o cinco de la mañana!"

Convocatorias - Lo que dijo Tabárez.

"Si ahora no estuve en la selección, no es porque volvió Suárez, no estuvo Suárez, y tampoco fui; pasa que no jugar me alejó un poco de la selección. Cuando estuve en los amistosos, el maestro había dicho que para estar en la selección los jugadores debían tener continuidad en sus clubes, jugar y tener minutos; y, la verdad, yo he pasado momentos donde no tuve minutos, porque el míster me convoca o no, juego o no juego. Cuando fui a la selección, fue porque estaba jugando en el Benfica B; es claro".

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