ARGENTINA

El futuro de la AFA, entre la FIFA y la Justicia

Semana decisiva: el fútbol argentino se expone a una desafiliación si no acata las designaciones de la entidad de Zurich.

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Foto: Twitter @LaCasaca

La AFA juega su suerte en los escritorios. Por un lado, el juzgado federal número 1, a cargo de la doctora María Servini de Cubría, definirá la fecha en la que convocarán a la audiencia con dirigentes de la AFA, la FIFA y la Inspección General de Justicia (IGJ).

En simultáneo, la Asociación de Fútbol Argentino deberá decidir qué hace con el acta firmada por Damián Dupiellet, a quien la FIFA había puesto al frente del fútbol argentino.

En ese documento, la Justicia argentina le ordenó no aceptar el cargo y no tomar ninguna determinación por el lapso de cinco días. Según los estatutos de la máxima autoridad del fútbol mundial, esto puede constituir una intromisión del poder judicial, y provocar la desafiliación del fútbol argentino.

La FIFA está enterada de la situación a través de una comunicación extraoficial entre Dupiellet y Primo Corvaro, el dirigente suizo que decidirá la conformación de la comisión normalizadora.

Sólo falta que la AFA notifique por escrito a Zürich de su situación legal. En cuanto eso ocurra, la AFA se expondrá a sanciones. De todos modos, los dirigentes argentinos calculan que el agua no llegará al río y que se arribará a un consenso con la Justicia.

En este sentido, trascendió que los tres veedores (Alicia López, Horacio Della Rocca y Alberto Piotti) hablarán hoy con Servini de Cubría para "bajar los decibeles". En Comodoro Py están de acuerdo con la decisión de la FIFA de regularizar el fútbol argentino. A Servini le molestaron las formas. Y la enojó enterarse por la televisión.

Si las aguas se aquietan y la comisión normalizadora se transforma en un hecho concreto, Corvaro tiene en su agenda varios nombres. El principal candidato a dirigir el nuevo órgano es Fernando Mitjans, escribano de la AFA y el único argentino que integra una comisión de la FIFA (es vicepresidente del comité de apelaciones).

Con él trabajaría la ex síndico de Racing Liliana Ripoll (es empleada de la AFA). Para los otros lugares se menciona a Alejandro Marón (ex presidente de Lanús, que actualmente se encarga de la reforma del estatuto de la Conmebol), Matías Lammens (presidente de San Lorenzo, cuya gestión es muy bien vista por Mauricio Macri; su nombramiento sería un guiño para el poder político) y Alfredo Dagna (presidente de Olimpo y cercano a Hugo Moyano y Claudio "Chiqui" Tapia).

Un último lugar estaría reservado para un hombre de confianza de Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol. La comisión tendría un colaborador de lujo: Javier Zanetti, a quien sondeó el propio presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pero quien por su trabajo en Inter, de Italia, no puede regresar a vivir a la Argentina.

Además, la AFA debe decidir qué hacer con la Asamblea Extraordinaria convocada para mañana en Ezeiza. Hace unos días se fijó la fecha para decidir (y votar) por la creación de la Superliga.

Pero los acontecimientos dejaron la discusión por el nuevo torneo en un segundo plano. Si la reunión se mantiene, lo más probable es que les sirva a los dirigentes para hacer una "catarsis colectiva", contó un asambleísta. Y la Superliga quedará para otro momento.

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