Danubio

Cuando el fútbol queda en un segundo plano

Marcelo Tabárez visitó a sus compañeros y alegró la tarde.

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Marcelo Tabárez visitando a los compañeros en la práctica de Danibio. Foto: L. Carreño.

Con su presencia, Marcelo Tabárez demostró ayer que hay cosas que están mucho más allá del fútbol. Cuando recién había comenzado el entrenamiento de Danubio en su complejo de la Ruta 101, llegó el futbolista franjeado junto a su padre y sus presencias alegraron la tarde del equipo que está primero en el Clausura.

El primero en recibirlo fue el presidente Óscar Curutchet, que terminó abruptamente una entrevista con un periodista para darle un inmenso abrazo a Tabárez, quien hace pocos días fue intervenido por un tumor testicular, que ya se está tratando.

A medida que se fueron dando cuenta sus compañeros de la presencia de Tabárez, uno a uno dejó de hacer lo que estaba realizando para ir a recibirlo con un afectuoso abrazo. Desde el arquero Franco Torgnascioli, que estaba realizando trabajos específicos, hasta los jugadores que trabajaron diferenciado por estar lesionados, pararon sus tareas. El entrenamiento, el liderazgo en el Clausura, el partido frente a San Lorenzo y los problemas tras el encuentro con Cerro. Todo quedó relegado. Porque en la vida hay prioridades y ayer, la presencia de Marcelo lo fue para todo Danubio.

Entonces, no faltaron las bromas. Es que ni bien llegó le obsequiaron al juvenil de 22 años la nueva indumentaria de abrigo de Danubio. "¡Ni yo la tengo!", se quejó entre risas el DT "Leo" Ramos. Después, estuvo un largo rato hablando con el futbolista.

"Mis compañeros y todos mis colegas me hacen sentir más fuerte, me hacen pensar que no estoy solo y que nunca voy a estarlo. Cuando hizo el gol Balboa y en la radio de Danubio dijeron que estaba con una remera mía... me salió el llanto, no pude aguantarlo".

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