FORLÁN

Francescoli y Recoba ya lo hicieron

Otros cracks ya pasaron por lo mismo que Diego Forlán: tener que retirarse de la celeste. Recordalos.

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Francescoli, Recoba, Pablo García y Regueiro renunciaron a vestir de celeste en su momento.

No debe ser fácil. Menos para un uruguayo, que tiene metida en su piel la Celeste desde el día que nació. Cuando crece, los abuelos le cuentan de las Medallas de Oro en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928. Le hablan de la pimera Copa del Mundo, la de 1930, que "se ganó en casa", y claro, narran la hazaña de Maracaná con pasión y emoción.

¿Cómo no querer a la Celeste? ¿Cómo no abrazar a la selección? y Más si el fútbol es su ilusión.

El anuncio de Diego Forlán generó especulaciones, y claro, una de ellas es la posible renuncia a la selección. No sería el primero en hacerlo. Ni va a ser el último. A lo largo de la gloriosa historia de la Celeste hubo decenas de casos, los más recientes, los que se recuerdan son los de los cracks que la lucieron con orgullo y generaron títulos y festejos.

El Enzo, por ejemplo, el "Príncipe" Francescoli, besó la Copa América de 1995 ante un Centenario repleto, y después de la ovación de las casi 60 mil almas, bajó del podio con una decisión ya tomada. Su adiós a la selección después de haber ganado tres Copas América y de haber jugado el Mundial de México 86 e Italia 90.

Fue un retiro sin dramas ni traumas. Pero Francescoli no fue el único que dejó atrás la Celeste. Hubo otros.

Mucho más acá en el tiempo, Mario Regueiro se fue dando un portazo. Ocurrió en noviembre de 2007. Fue una sorpresa. Molesto por no tener presencia en el equipo, un día antes del encuentro ante Brasil por la cuarta fecha de las Eliiminatorias mundialistas, el atacante que en ese momento jugaba en Murcia de España dijo que la falta de oportunidades en la selección le "está quemando" en su carrera.

La decisión, fue aceptada por el técnico Oscar Tabárez quien intentó disuadirlo inicialmente y al ver su determinación, le hizo firmar una carta explicando por qué renunciaba.

"Cuando se tiene una visión de que la selección lo está perjudicando, yo como entrenador no lo puedo compartir. No acepto que un jugador diga que se quema, creo que una selección jamás perjudica. Pero es una visión muy personal y no quiero hacer juicio de valor sobre ello", argumentó Tabárez por aquellos días.

Pero Regueiro no sería el único. Pablo García, capitán y referente de la Celeste, también se alejó en 2007, después de la Copa América de Venezuela.

El "Canario" había sido figura ya en la Sub-20 de Uruguay obteniendo el vicecampeonato del mundo en el Mundial de Malasia del año 1997, referente desde esta categoría fue uno de los jugadores más carismáticos y de los más representativos con la Celeste al punto de haber tenido el capitanato durante años.

Tras la Copa América 2007, jugó algunos partidos de eliminatorias para Sudáfrica 2010 y dejó la selección. “Muero por esta camiseta, pero ya las cosas no son como cuando era joven”, dijo en su momento.
El mediocampista se resintió de la lesión que le tuvo apartado durante un tiempo y optó por dar un paso al costado: “Soy consciente de lo que hago, siempre lo fui. Me gustaría estar en todos los lados, pero no puede ser. Es la última vez que vengo con Uruguay”, anunció en una conferencia de prensa que terminó cuando se le humedecieron los ojos y recibió la ovación de los periodistas allí presentes.

“Es un líder, el referente de Uruguay. Lo necesitamos”, manifestó poco después Óscar Tabárez. Pero el "Canario" jamás regresó.

Álvaro Recoba decidió "dar un paso al costado" en 2004. Un anuncio que también sorprendió a todos. "Yo no quiero renunciar a la selección, pero en este momento en que sé que no me salen las cosas creo que lo mejor es dar un paso al costado. Y como no soy imprescindible voy a hacerlo. Ya lo tengo decidido", dijo Recoba.

El "Chino" expresaba que se sentía "amargado porque las cosas no me salen", refiriéndose a sus flojas actuaciones con la selección, llevándose resonantes silbatinas durante partidos de las eliminatorias.

En ese 2004,  el jugador que actuaba en Inter expresó que hablaría con el presidente de la Asociación Uruguaya de fútbol, Eugenio Figueredo, "para explicarle como me siento. No es que quiera renunciar, porque yo pienso que a la selección no se renuncia nunca, pero de repente es mejor para todos que por ahora dé un paso al costado. Al menos hasta que sienta que estoy bien y en condiciones de rendirle a la selección", indicó.

El técnico de la selección era Jorge Fossati, y el "Chino" no se sentía "cuidado". El futbolista confesaba: "Me fui porque estaba enojado, desconsolado y muy amargado conmigo mismo".
Después de ese alejamiento, volvió a vestir la Celeste, e incluso fue clave para la clasificación de Uruguay al repechaje de cara al Mundial 2006. Le convirtió el gol a la selección argentina y le permitió a la Celeste jugar con Australia, con quien luego perdería la chance mundialista por penales.

Un año después, a los 31 años, Recoba le daba el adiós definitivo a la Celeste. El delantero uruguayo dejaba atrás 14 años con la selección.
Su último partido fue ante México, por la Copa América 2007. Cuando Uruguay cayó 3-1 ante los dirigidos por Hugo Sánchez.

"Tengo 31 años y ya son muchos los que llevo en la selección, y si no logré lo que quería la gente, que era clasificarla para un Mundial, es hora de que prueben con otro compañero", dijo Recoba.

Forlán no fue ni el primero ni el último. El tiempo pasa para todos.

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