PROGRESO

La fiesta que se vivió en La Teja no fue completa para los gauchos

Más que por haber perdido la punta del torneo Clausura o el invicto de 14 partidos que tenía su equipo, al técnico Leonel Rocco la derrota le dolió por la gente.

Hinchas
Gauchos. Los hinchas de Progreso dijeron presente en buen número. Foto: Francisco Flores.

La Teja había esperado con ansias el partido frente a Nacional. Y no sólo porque un grande no pisaba el Paladino desde hacía 13 años, sino porque la campaña del equipo de Leonel Rocco, que llegaba al juego liderando junto a Nacional y como único invicto en el torneo, los tenía muy ilusionados.

Por eso no escatimaron esfuerzos. Vecinas y vecinos, hombres, mujeres y niños colaboraron para limpiar, pintar y embellecer el escenario.
Y ayer, tempranito, dijeron presente para disfrutar de la fiesta. Colmaron las tribunas, colocaron sus banderas y lanzaron al cielo globos amarillos y rojos. La cantidad de niños que salió al campo con los jugadores demostraba claramente el amor que hay en el barrio por el club.

Sin embargo, la fiesta no fue completa. Porque el triunfo se lo llevó Nacional. La expulsión de Alexander Rosso cuando faltaba un minuto para la media hora de partido condicionó a los “gauchos”. Lejos de poder llevar a cabo su juego habitual, se dedicaron más que nada a defenderse y a intentar algún contragolpe, o a mandar algún pelotazo que habilitara a Gustavo Alles.

Pero a los 69’ un balde de agua fría cayó sobre las tribunas locales cuando Mathías Laborda venció a Nicola Pérez con un certero cabezazo.

A los 85’ se levantaron como locos a celebrar el gol de Rodrigo Viega tras un contragolpe de Joel Lew -quien sustituyó a Riquero, refrescó al equipo y le dio otra dinámica al juego de los locales- pero no contaban con Mejía. El arquero tricolor se mandó gran atajada, de esas que bien pueden significar un campeonato.

Los hinchas del gaucho volvieron a sentarse en sus lugares sin poder casi creer lo que había sacado el arquero panameño. Y terminaron la tarde mascullando bronca por un penal de Thiago Vecino al zaguero Emanuel Gularte que el árbitro desestimó cuando el partido agonizaba.

Por eso, al técnico de Progreso Leonel Rocco, más que perder la punta del Clausura y el invicto de 14 partidos que traía su equipo, la derrota le dolió por la gente.

“La gente se merecía que le hubiéramos regalado un buen resultado. Eso es lo que más me duele, porque la punta la podemos conseguir otra vez y el invicto es una cosa circunstancial. Por lo que más me duele es por la gente, por la ilusión que tenía el barrio”, dijo el entrenador.

Palabra de presidente

Foto: Leonardo Mainé
Fabián Canobbio"Lo que se vivió antes y durante el partido fue hermoso y no hay dinero que lo pague. El resto es fútbol".

“Estoy orgulloso del equipo, de los jugadores porque estuvieron a la altura. Es un orgullo dirigirlos. Dejaron todo y entregaron todo. Más teniendo en cuenta que jugaron una hora con un hombre menos. Y eso ante un equipo grande es demasiada ventaja. De todos modos, al final del partido pudimos haber empatado tranquilamente si no fuera por la atajada increíble del arquero y eso es mérito de Nacional. Y me quedan dudas de esa última jugada con Gularte, que desde donde yo estaba vi penal. Pero el equipo brindó todo hasta el último minuto, como ha hecho a lo largo de todo el torneo. Quedan cuatro finales y seguimos en la pelea”, culminó el técnico.

El presidente de la institución, Fabián Canobbio, otro que tiene mucho que ver con la campaña que viene realizado Progreso en la temporada, estaba amargado por la caída, pero muy conforme por lo que había sido la fiesta.

“Todo salió como pretendíamos y la fiesta se desarrolló con total normalidad. Lo que se vivió antes y durante el partido fue hermoso. Y no hay dinero que pague eso”, dijo Canobbio.

“Lo del resultado es fútbol. Sufrimos el hombre de menos, y contra un grande no se pueden dar esas ventajas y nosotros la dimos. Nos vamos con el sabor amargo de la derrota. Pero el resultado es anecdótico en esta ocasión. Además, cuando empieza la temporada contra un grande es un partido perdible”, añadió el presidente.

“Obvio que el resultado duele porque veníamos prendidos y hubiéramos quedado aún mejor posicionados. Pero seguimos disfrutando del momento, esto no empaña en nada lo que ha hecho el equipo durante el año. Nosotros priorizamos otras cosas”.

Mascotitas
Mascotitas. Decenas de niños salieron a la cancha con los futbolistas de Progreso. Foto. Francisco Flores. 
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