PEÑAROL

La "Fiera" y el "Chiche"

Una luz de esperanza de cara al clásico.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Fotos: Gerardo Pérez.

El empate sin goles ante Estudiantes volvió a dejar dudas. Otra vez, la ineficacia fue la gran protagonista. Peñarol tuvo la pelota, manejó las mejores situaciones dentro de un trámite bastante chato, pero evidenció su gran problema: la falta de gol. “Se lograron conexiones muy buenas y el equipo mostró un orden bastante intenso en lo táctico. Las oportunidades estuvieron y solo queda afinar la puntería”, dijo Leonardo Ramos.

Este problema no es nuevo. El aurinegro lo sufrió en el Apertura, el Intermedio y mismo también en la Copa Libertadores. Si bien es el equipo que más tantos anotó en este Uruguayo, el goleo aparece repartido. Nahitan Nández siendo volante, y que encima con toda seguridad no estará para este semestre, fue el máximo artillero con siete gritos de los 46 totales.

A pesar de sufrir la baja del capitán, el mediocampo, mostró en estos amistosos que puede aún mejorar lo hecho en la primera parte a pesar de ser el sector de la cancha que mejor funcionó. Ante Plaza Colonia y San Lorenzo, Walter Gargano demostró ser el mejor. Gran rendimiento físico, despliegue y seguridad para cortar y pasar bien la pelota. Eso, incluso, hizo que Guzmán Pereira levante su rendimiento. En pocos minutos demostraron que pueden formar un buen tándem. Cristian Rodríguez, por su parte, ya está claro lo que puede dar. Lo bueno que dejó el partido ante el “Pincha” fueron los rendimientos de Mathías Corujo y Maximiliano Rodríguez. Si bien el argentino ya había tenido minutos ante el “Ciclón”, ahora lo hizo por primera vez con el equipo titular. Fue el más claro con la pelota. Se paró sobre el sector izquierdo y le dio claridad al equipo de tres cuartos de cancha hacia adelante. Reventó una pelota en el travesaño y exigió al arquero en otra oportunidad. Dejó en claro que lee la jugada mucho antes que el resto y eso, de hecho, hizo que no se pudiera entender de buena forma con algunos de sus compañeros. Por momentos, con esas situaciones, hizo recordar a lo que había vivido Diego Forlán. El “Chiche” jugó un muy buen primer tiempo. No se notó su inactividad y por momentos hizo olvidar la ausencia de Nández. Subió, se cargó el equipo al hombro y fue el más peligroso en el ataque.

El próximo lunes, en el clásico ante Nacional, será la primera oportunidad para poder verlos a todos ellos en cancha. Lo mejor de Peñarol venía siendo el mediocampo y ahora, a pesar de perder a su mejor jugador, mostró cosas buenas con sus refuerzos. Seguramente con todos a disposición, el DT modifique el sistema. Gargano y Pereira estarán en la contención y Corujo y el “Cebolla” por el costados. “Maxi”, en cambio, podrá jugar más cerca del punta y con libertad para moverse por todo el frente de ataque.

La contratación de un centrodelantero de área está encima de la mesa. Se fueron Junior Arias y Mauricio Affonso. Queda Lucas Cavallini y volvió Cristian Palacios. El resto, están para acompañar como un segundo punta.

Peñarol tiene gol, pero no lo encuentra en sus delanteros. Al menos no en uno que sea garantía de festejos. Los del medio encienden una luz de esperanza para intentar cortar la racha de tres años sin ganarle a Nacional.

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