INFORME

¡Feliz Culé!

Hoy se cumple un año del debut oficial de “Lucho” en el lugar que siempre soñó estar: Barcelona.

Hace un año, cuatro meses y un día después de la mordida a Giorgio Chiellini, el uruguayo Luis Suárez volvía a jugar oficialmente y hacía su estreno en la institución que algunos años atrás, cuando todavía tenía edad de sub 20 y hacía sus primeras armas en un modesto club holandés, había reconocido con soñar ir a jugar: el Fútbol Club Barcelona.

Luego de entrenarse solo en los Pirineos, esquivar las decenas de periodistas que acampaban frente a su casa e ir a declarar a Suiza ante el TAS, por fin podía comenzar a hablar donde más le gusta: en la cancha.

El destino, en su vida de película, le tenía preparado un debut inmejorable. El 25 de octubre de 2014, el "Pistolero" saltaba al campo de juego del Santiago Bernabéu con la número 9 en la espalda. Ahora sí, tras una larga espera, el mundo se paralizaba para observar por primera vez en acción al tridente sudamericano. Suárez, el argentino Lionel Messi y el brasileño Neymar, prometían fútbol, goles y un salto de calidad para un elenco "Culé" que venía de un año totalmente frustrante.

Cuando tan solo iban cuatro minutos de juego, el uruguayo comenzó a justificar los 81 millones de euros que habían pagado por él: habilitó de gran forma a Neymar que con un disparo rasante, puso el 1-0. La historia, ese día no terminaría de la mejor manera. A pesar de que los medios españoles habían calificado con buena nota su debut, el "Merengue" se lo llevó por delante y sentenció el triunfo por 3-1.

Los próximos cuatro partidos comenzaron a sembrar algunas dudas a pesar de que el equipo ganaba. Luis era más un asistente que el goleador, se decía que no le pasaban la pelota, que jugaba muy contra la raya e incluso, que estaba gordo.

Sin embargo, en el sexto encuentro, el salteño se sacó la mufa y elevó su nivel al máximo. De visita, ante el Apoel por la Champions, marcó el primero de los 32 goles en 56 partidos que lleva hasta el momento y se consolidó como el goleador que Josep María Bartomeu, Luis Enrique y todo Barcelona habían ido a buscar.

A partir de allí, todo cambió. Se transformó en principal figura, llegó su revancha contra el Madrid (le dio la victoria por 2-1 en el Camp Nou) y ganó el triplete emulando al que consiguió el equipo de Pep Guardiola, hasta entonces por única vez en la historia de la institución, en la temporada 2008/2009. Barcelona se quedó con la Liga, la Copa del Rey y la Champions. Encima, cuando comenzó el actual semestre, sumó otro título: la Supercopa de Europa.

Con la ilusión de repetir lo hecho el último año, y con el Mundial de Clubes que está a la vuelta de la esquina, Luis Suárez festeja hoy su primer año de los cinco que firmó con Barcelona. Atrás, ya lejos en el tiempo, dejaron de resonar en el ambiente las cláusulas que traía el mismo ante una posible conducta antideportiva. "Lucho" tapó todo con goles, asistencias, títulos y ese sello inconfundible que lo ha acompañado desde que debutó en la Primera de Nacional hace una década atrás. La fuerza, el empuje, la competitividad al máximo y esa alegría cada vez que hace un gol y se lo dedica a Sofía, Delfina y Benjamín, lo transformaron en ídolo "Culé"

El tridente de Barcelona: Suárez, Neymar y Messi. Foto: Archivo El País.
El tridente de Barcelona: Suárez, Neymar y Messi. Foto: Archivo El País.

Letales adentro, amigos afuera.

Siempre han destacado tanto ellos mismos como el resto del plantel la buena relación que han generado los tres delanteros fuera de la cancha. "Intentamos estar siempre juntos. Nos divertimos en los entrenamientos y tenemos mucha afinidad. Cuando nos vemos no solo hablamos de fútbol, también charlamos de nuestras cosas", explicó Neymar que además confesó que tienen un grupo de WhatsApp exclusivo para ellos tres. Luis Suárez, por su parte, señaló que el mate había sido fundamental para establecer su vínculo con Lionel Messi: "Eso fue lo que nos acercó. Después se dio todo con normalidad".

Primer gol de Suárez con Barcelona, ante el APOEL. Foto: Archivo El País.
Primer gol de Suárez con Barcelona, ante el APOEL. Foto: Archivo El País.

El primer grito recién llegó en el sexto partido ante el Apoel.

Se hizo esperar más de lo pensado. El primer gol del salteño con la camiseta del Barcelona fue recién en su sexto encuentro. El 25 de noviembre del año pasado, ante el Apoel de Chipre por la fase de grupos de la Champions, se sacó la mufa y pudo festejar por primera vez con la camiseta blaugrana. Caño y definición al segundo palo. Un golazo con toda su chapa.

Luis Suárez celebra el gol de la victoria ante Real Madrid. Foto: Reuters.
Luis Suárez celebra el gol de la victoria ante Real Madrid. Foto: Reuters.

En el clásico ante el Madrid se metió a los hinchas en el bolsillo.

El 22 de marzo de 2015, comenzó a ganarse el título de "ídolo". A sus buenas actuaciones, le sumó el tanto de la victoria en el clásico ante Real Madrid. Barcelona ganó y se encaminó hacia el título en la Liga. A partir de ese momento, con mayor confianza, el equipo de Luis Enrique se afianzó y se llevó todos los torneos que tenía por delante para meterse en la historia más rica del club.

Luis Suárez pone en ventaja al Barcelona en la final de la Champions. Foto: EFE
Luis Suárez pone en ventaja al Barcelona en la final de la Champions. Foto: EFE

Gol, champions y un festejo con gusto a revancha personal.

El 6 de junio de 2015, en Berlín, Barcelona venció por 3 a 1 a Juventus, se quedó con el título que distingue al mejor equipo del continente y cerró una temporada perfecta ganando los tres torneos. Suárez marcó uno de los tantos justamente ganándole la posición al francés Patrice Evra, con quien había tenido más de un encontronazo en Inglaterra. Las fotos recorrieron el mundo...

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