HISTORIAS

En familia: la emoción de los Carballo

Felipe, que juega en Nacional, se enfrentó a su padre Javier, que está en Santa Fe.

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Juntos. Felipe y Javier Carballo en el partido que Nacional jugó contra Independiente Santa Fe de Bogotá por la Copa Sudamericana. Foto: Pasión Tricolor

La familia Carballo vivió en Colombia una situación que pocas veces el fútbol puede regalar. Felipe, jugador de Nacional, viajó a Bogotá con el plantel tricolor para jugar el partido de vuelta por la segunda fase de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe, club que tiene a Javier, su padre, como preparador físico.

"Sabíamos que se podía dar, estaba en los planes al Felipe estar en Nacional y yo formar parte del cuerpo técnico de Santa Fe, pero hasta que no se confirmó no dijimos nada. Cuando me enteré, fue una alegría inmensa saber que iba a verlo, que venía a Bogotá. ya que estar lejos de la familia no es fácil", le contó a Ovación el profe Javier Carballo.

Felipe por su parte, dijo que "estaba muy contento por ir a visitar a mi padre, pero adentro de la cancha él quería que ganara Santa Fe y yo Nacional".

Javier, de 49 años, integra el cuerpo técnico que encabeza Gerardo Pelusso que desde julio entrena a Independiente Santa Fe de Bogotá. Pero antes, el profe tuvo varios pasajes por el fútbol del exterior. "Pasan los años y no me acostumbro a estar lejos de los seres queridos".

El 16 de septiembre no fue un día más para la familia Carballo. Esa fecha quedará marcada a fuego, sobre todo para Felipe y para Javier.

Es que pocas veces se da que un padre enfrente a un hijo. Este fue muy especial y por eso, tuvo un pacto de caballeros: prohibido hablar de fútbol. "Cuando supimos que íbamos a jugar en contra, decidimos no hablar de fútbol hasta después del partido", recordó Felipe, agregando que después del encuentro "hablamos todo, de la vida. Fue especial pero lo viví muy tranquilo a pesar lo que significaba enfrentarnos".

Para Javier la emoción estuvo a flor de piel. "Me emocioné mucho cuando lo vi. Pensar que hasta hace no mucho era un niño corriendo atrás de la pelota y ahora ya juega profesionalmente. Es un orgullo para mi", dijo. Javier contó también cómo fue que su hijo llegó a Nacional. "Él jugaba en Montevideo Belgrano en la Liga Palermo y Walter López (una especie de caza talentos) lo llevó a Nacional junto a Leandro Otormín".

Si bien el antes y el después del partido fue disfrutable, el durante también. "Verlo entrenar en la cancha fue único. Se me pasaron muchas cosas por la cabeza; estaba muy nervioso por todo lo que pasaba", contó Javier resumiendo una experiencia que se disfrutó y que quedó en Familia, o entre padre e hijo.

El técnico lo conoce desde que nació.

Javier Carballo ha tenido tres pasajes por Nacional como preparador físico y en el primero, se gestó la relación con Gustavo Munúa, el actual entrenador de los tricolores. En 1996, Miguel Ángel Puppo era el entrenador tricolor y Carballo el "profe". En ese año y un día como hoy, el 4 de octubre, nació Felipe, su hijo que ahora integra el plantel principal del club aunque también alterna en la reserva de la institución.

En aquel entonces, la relación entre Javier y Gustavo Munúa, uno de los juveniles que recién comenzaba a hacer sus primeras armas en la institución era muy fluida, ya que hasta incluso, el "profe" llevaba a Munúa desde Pocitos a Los Céspedes y luego de regreso a su casa. Las vueltas de la vida hicieron que actualmente, ese bebé recién nacido en 1996, hoy sea dirigido por Munúa.

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