EL FUTURO DEL ESCENARIO

El Estadio Centenario puede ser Patrimonio de la Humanidad de la Unesco

Fue declarado Monumento Histórico Nacional para hacer posible esa candidatura, anunció el director de la Comisión de Patrimonio William Rey

Torre de los Homenajes
La Torre de los Homenajes, un símbolo del Estadio Centenario

El Estadio Centenario puede ser candidato para integrar la lista de bienes que forman el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, pero para ello necesita la “máxima protección” patrimonial, por lo cual fue declarado Monumento Histórico Nacional, afirmó a Ovación William Rey Ashfield, director de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación.

El lunes, una placa descubierta por autoridades nacionales y del fútbol consagró esa declaración, que llega en el momento en que Cafo y la AUF buscan llevar adelante un plan de renovación para el escenario del Mundial de 1930. Rey aclaró que la resolución de la Comisión del Patrimonio “no fue una reacción a esos anuncios”, sino que tiene varios propósitos, entre ellos postular al Centenario ante la Unesco. Y destacó la intención de trabajar en conjunto con el fútbol en esa intención de renovarlo.

Esta es la entrevista con Rey, quien se define “no muy futbolero”, pero es hincha de Peñarol y concurrente al Centenario desde que tenía seis años de edad.

Estadio Monumento Histórico
Autoridades nacionales, departamentales y del fútbol descubren la placa de Monumento al Fútbol

-¿Por qué la Comisión de Patrimonio decidió declarar Monumento Histórico al Estadio Centenario?

-La declaración cubre un debe de hace mucho tiempo. Si existe algo que la gente piensa que es monumento histórico es el Estadio Centenario, y justamente no lo era. Hubo una renovación en el Museo del Fútbol y un tratamiento de la Torre de los Homenajes, que se hizo muy bien, con mucho cuidado. Pero era evidente que iban a aparecer múltiples patologías en el Estadio Centenario. Hubo planteos de reformas, que nos parecen bien, pero no cualquier reforma es aceptable. El escenario tiene una mínima protección porque está en el Parque Batlle y Ordóñez, que es monumento histórico, pero era una protección débil. Era necesaria una protección específica. El Estadio Centenario es una de esas cosas que a la gente le parecen eternas, que nunca se iba a plantear que se iba a transformar o incluso demoler. Por eso creo que nunca se lo había declarado monumento histórico. Lo mismo ocurría con el Palacio Salvo, declarado también hace poco.

-¿Y por qué justamente se resolvió en el momento en que se comenzaba a hablar de los planes para renovar el Estadio Centenario?

William Rey Ashfield
Director de la Comisión del Patrimonio, William Rey Ashfield

-Nuestra decisión no fue una reacción a los anuncios. Ya lo estábamos evaluando con la idea de postularlo ante la Unesco, junto a la isla de Flores, para integrar la lista del Patrimonio de la Humanidad. A eso se sumó que nos sentíamos en deuda con el Estadio Centenario. Fue una conjunción de situaciones.

-¿El Estadio Centenario puede ser Patrimonio de la Humanidad de la Unesco?

-La presentación es un proceso largo, que lleva por lo menos tres años, pero tengo fe que si lo presentamos el Centenario tiene enormes posibilidades de ser elegido. Pero para que eso ocurra, el bien patrimonial propuesto tiene que tener la máxima protección del país, lo que no ocurría con el Estadio. Entonces pesó la cuestión de establecer una protección integral del bien. Eso no implica que no se puedan hacerle cambios, si se conservan aspectos fundamentales.

-¿Qué cambios se podrían hacer aunque sea Monumento Histórico?

-De los 1.400 bienes declarados como monumentos históricos del país son muy pocos los casos en los que no se pueden hacer intervenciones y solo se admiten trabajos de conservación y mantenimiento. El Estadio Centenario necesita por supuesto un aggiornamiento, tiene muchos espacios ociosos incluso, pero para renovarlo es necesario un proyecto respetuoso de su esencia, para agregar valor, no para que lo pierda. Esto para nada implica trabas para las iniciativas del Cr. Ricardo Lombardo (director general de Cafo) y de la AUF. Hay cambios que pueden aportar y otros que patrimonialmente pueden estar mal. Hay que asegurar la integralidad del Centenario como bien candidato a la lista de la Unesco.

-Hay algunas ideas concretas de reformas. Por ejemplo, eliminar taludes y plateas para continuar las tribunas, llevando el campo de juego algunos metros más hacia abajo. ¿Eso podría hacerse?

-El límite es hasta dónde se puede intervenir sin alterar la integridad patrimonial del Estadio. Seguir las tribunas hacia abajo, bajando el nivel de la cancha, es muy razonable y está dentro de lo posible.

-¿Y un eventual techado del estadio?

-El techado también, depende de cómo se soluciona. Hay que buscar la solución más respetuosa con su arquitectura. Por ejemplo, cómo se apoya esa nueva estructura y se resuelve el techado desde los puntos de vista estructural y funcional. Lo mismo con las soluciones lumínicas o los componentes electrónicos. No se podría, por ejemplo, abrir 800 ventanas en la fachada o agregar un cuerpo de edificio nuevo para alojar oficinas. Son cosas que saltan a la vista. Se pueden cambiar cosas y resolver mejor la función de lo pensado originalmente e incluso en algunas cosas que el proyecto original no cubrió.

-¿Y colocar butacas o modificar la fachada?

-Pueden colocarse butacas para dar más comodidad al público, pero no sería lógico que para eso se picara todo el cemento y se cambiara la estructura. Otra cosa muy pesada sería cambiar la pendiente de las tribunas, eso no se puede. La estructura hay que respetarla. En cuanto a la fachada, que incluso originalmente no se extendía a todas las tribunas, se admitiría una segunda “piel” alternativa, quizás que sea reversible. En cambio, no sería bueno algo nuevo pero “eterno”.

-¿Qué necesita la Comisión del Patrimonio para trabajar en conjunto con Cafo y la AUF?

-Para empezar a trabajar necesitamos un proyecto, que todavía no existe. Hay ideas y diferentes propuestas y planes de negocios. Cuando se defina un proyecto lo vamos a evaluar y también vamos a ayudar, sugiriendo lo que se puede hacer y señalando lo que no se puede. Cafo tendría que tener un arquitecto proyectista con experiencia en el manejo de edificios con valores patrimoniales y que la propuesta sea razonable. Una vez definido el proyecto, Cafo tiene que presentarlo y lo veremos. Hay que dialogar. Es el formato razonable y el que usamos siempre.

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