NACIONAL

El equipo está en “obra”: Munúa aún no consigue que se levante el nivel

Hay muchos deberes para Los Céspedes porque existen varias carencias

Gustavo Munúa. FOTO: Marcelo Bonjour.
Gustavo Munúa. FOTO: Marcelo Bonjour.

Cuando no se logra tener movimientos ofensivos que generen sorpresa, cuando cuesta cortar los circuitos del rival en el mediocampo, cuando no se fabrican jugadas para el delantero central y, además, se tienen errores importantes entre los zagueros, queda en evidencia que es imposible quitar el cartel de “gente en obra”. Así está Nacional. Es un “equipo en obra” y con obligación clara de comenzar a superarse.

La victoria frente a Estudiantes de Mérida por la Copa Libertadores, en cierta medida, puede “maquillar” el estado de situación en el que se encuentra el tricolor, pero no la oculta ni lo hace desaparecer. Imposible que así sea cuando se repiten fallas en varios rubros.

En algunos casos de forma llamativa, porque no importa la figura táctica que elija Gustavo Munúa si los jugadores no con capaces de cumplir con una regla básica: que la pelota vaya de un jugador vestido de blanco para otro con la misma indumentaria.

Por más energía que se quiera poner en cuento a la cantidad de gente que debe cruzar la mitad del terreno, nada es factible de originarse con una circulación inadecuada del balón.

Y no es ese el único rubro indispensable en el que hay que potenciarse para que el equipo consiga ser más fuerte. También sorprende que en ocasiones aparezca un despiste defensivo, por algún mal movimiento, lo que termina gestando una jugada de ultra riesgo para el arco que custodia Luis Mejía.

Ni siquiera se logra dar un salto de calidad en la formación de alguna mini-sociedad que le entregue a Nacional al menos una mejor colocación por una franja del campo o permita ser más intimidante.

Al fallar las individuales lo que termina sucediendo es que el equipo no se consigue ir formando paso a paso. Porque otra cosa sería empezar a explotar una fortaleza y que el resto se pueda ir acomodando.

La verdad es que por ahora, la búsqueda del juego dinámico, intenso y con dominio de las acciones gracias a una ubicación mayoritaria en terreno adversario no se consigue.

Nacional no despega su nivel. Y por eso hay que concluir que el cartel de “equipo en obra” le queda justito.

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