ELIMINATORIAS

Para enfrentar a Colombia y Brasil, a la Celeste le cortaron las alas

Sin el "Pajarito" Federico Valverde por culpa de una fisura, Uruguay se queda sin una de sus grandes figuras del mediocampo.

Federico Valverde celebra su tanto en el Uruguay-Panamá. Foto: Gerardo Pérez.
Federico Valverde festejando un gol con la Celeste. Foto: Archivo El País.

Cuando a un equipo le falta ese jugador fino, elegante, que es capaz de proponer una jugada sabia y que, además, no rehúye a la lucha que le pueda demandar quemar energía para impedir que las filas propias se rindan ante un ataque adversario, se produce una baja sentida. De peso. No es una ausencia cualquiera. Federico Valverde no es el jefe de la Celeste en la cancha, pero lo parece. Y, por eso, su ausencia justo contra Colombia en Barranquilla y Brasil en el Estadio Centenario pega fuerte.

Valverde es uno de los futbolistas más talentosos que tiene Uruguay y si eso es así es porque sabe controlar el juego y porque puede asumir con ductilidad inigualable la función que requiera la jugada que se está desarrollando.

Es clarísimo que tiene un particular gusto por el ataque, lo desnuda cuando se desengancha y trata de encontrar el espacio para sacar un disparo de gol. Y eso lo hace a la perfección.

Valverde es el jugador de cabeza serena, que no se amilana ante la ferviente búsqueda de la pelota que pueden ejecutar los rivales con un malón suelto de cacería. “Pajarito” sabe esperar y desplazarse hacia el lugar que quedó libre o engañar con su movimiento y terminar entregando la pelota a un compañero en mejor colocación.

la otra baja

La ausencia de Maxi Gómez se cubre mejor

Maxi Gómez, el autor del gol que le dio a Uruguay sus únicos tres puntos en la fase de clasificación de Catar 2022, también es baja por lesión. A pesar de su trascendencia en aquel cotejo ante Chile, la ausencia no genera tantos dolores de cabeza como la de “Pajarito” Valverde. Para empezar vuelve el “Matador” Cavani. Y, por si fuera poco, en el banco estará Darwin Núñez de gran rendimiento en el Benfica de Portugal.

La fisura en la espina tibial posterior de la pierna derecha constatada por la sanidad del Real Madrid deja a Uruguay sin una pieza clave. Y justo en un momento de esplendor del mediocampista, que venía siendo indiscutible en el andamiaje del Madrid de Zinedine Zidane y nada menos que hasta con goles importantes.

No caben dudas que se afecta al trabajo colectivo de Uruguay porque su encomiable sacrificio para realizar largos recorridos defensivos y su entendimiento con Rodrigo Bentancur obligará a constituir una franja central bastante diferente a la que Óscar Tabárez viene utilizando en los últimos tiempos.

Parecía sumamente lógico que, por la categoría de los oponentes y por los problemas que acusó Uruguay en los primeros dos cotejos de la fase de clasificación a la Copa del Mundo de Catar 2022, que el mediocampo se potenciara con Lucas Torreira como socio de Valverde y Bentancur, variante ya probada. Eso ahora no será posible, porque falta uno de los jugadores base del equipo.

Esto hará que Uruguay estrene un mediocampo nuevo. Quizás lo más sencillo y fácil resulte darle cabida a Nahitan Nández por la derecha, que la dupla central la compongan Bentancur-Torreira y que por la izquierda aparezca, como lo hizo contra Chile en el Centenario, Nicolás de la Cruz.

Hay otras posibilidades. Porque Mauro Arambarri también podría ser incluido en el once inicial o hasta podría intentarse algo similar a lo que ocurrió el día del estreno de la fase de clasificación, cuando Brian Rodríguez se colocó como exterior por la derecha.

Eso sí, cuesta visualizar que el esquema vaya a ser otro que aquel que se supo utilizar en las anteriores Eliminatorias, cuando el 4-4-2, con dos jugadores por afuera del mediocampo dispuestos a ser protagonistas en el ida y vuelta terminó entregando un gran punto a la Celeste.

Lo que es evidente, por encima de las decisiones que tome el técnico, es que sin Matías Vecino y sin Valverde, en el volcánico Metropolitano de Barranquilla a la Celeste le espera un reto más complejo del que podía esperarse.

Habrá que encontrar la fórmula que no haga crecer a la Selección uruguaya en la tarea de contención, pero sin que eso convierta al equipo en un exclusivo obrero de la lucha y el aguante. Resignar las posibilidades de explotar las debilidades colombianas sería un error muy grande.

Mucho más cuando arriba van a estar, por suerte, otra vez las dos bestias del gol.

el nuevo plan

Las posibles variantes

Doble cinco
Lo más lógico sería juntar a Lucas Torreira con Rodrigo Bentancur. El primero de ellos con mayor responsabilidad para pegarse a la línea de cuatro y el segundo con el peso de armar el fútbol.

¿Arambarri-Torreira?
Llevar a Rodrigo Bentancur al pasillo exterior y armar el medio con Mauro Arambarri-Lucas Torreira puede ser una alternativa. Es claro que eso sería novedoso porque Bentancur siempre va por adentro.

De la Cruz-Rodríguez
Ante Chile, de local, Tabárez apeló a Brian Rodríguez y a Nicolás de la Cruz como mediocampistas exteriores. El primero de ellos no es tan productivo a la hora de las transiciones defensivas.

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