PEÑAROL

No encuentra a qué aferrarse

El aurinegro no mostró una idea clara en sus primeros dos partidos y convive con la impaciencia de la gente

El debut en el Clausura y en la Sudamericana dejaron ver muchas debilidades del Peñarol de Diego López. Foto: Reuters
El debut en el Clausura y en la Sudamericana dejaron ver muchas debilidades del Peñarol de Diego López. Foto: Reuters

Técnico europeo y moderno, señalaron los dirigentes cuando anunciaron su contratación. El look de Diego López no dice lo contrario. De hecho, reafirma todo eso. Sus 22 años en el Viejo Continente subrayan ese concepto. El pelo, su vestimenta y hasta el acento, que en algunas de sus frases se mezcla en tano; pero el “Memo” es más uruguayo que el mate y el dulce de leche y tiene clarísimo que dos partidos en este medio alcanzan para estar en el ojo de la tormenta.

“Esto es Peñarol… Es verdad que hace muchos años que estoy afuera, pero soy uruguayo y conozco y sé lo que es Peñarol. Eso va a ser siempre así, no porque hayamos empatado un partido y perdido el otro. Nosotros lo que podemos decir es que vamos a trabajar. De eso se trata: trabajar y mejorar”, dijo al ser consultado tras el choque ante Paranaense por los cánticos que apuntaban contra la dirigencia.

Haber arrancado dos puntos debajo de Nacional en el Clausura y con una dura derrota en la Sudamericana ante el penúltimo equipo del Brasileirao son motivos como para preocuparse, pero mucho más después de lo que mostró el equipo en estos dos primeros cotejos.

Errores groseros en el fondo, imprecisiones a la hora de salida, dificultades para generar juego y no haber aprovechado en ninguno de los dos encuentros la chance de estar con un futbolista más, son los principales motivos que sostienen esta preocupación.

El duelo ante River Plate de mañana adquiere ahora un valor mucho más importante, ya que el aurinegro necesita de inmediato un triunfo y si es posible, una buena presentación, para cambiar la imagen y poder transmitir más tranquilidad.

El “Memo” señaló que se quedó conforme con los primeros 15 minutos ante Racing y el primer tiempo contra Paranaense, pero lo cierto es que hasta el momento al menos con eso no le alcanzó.

La semana pasada en Ovación, antes de que comenzara la actividad, escribimos que “el verdadero Peñarol aparecerá más adelante”, debido a las ausencias que el equipo tenía para este arranque de semestre deportivo.

Lo que está claro es que cuanto antes necesita que Cristian Rodríguez se meta en el equipo. Ante los brasileños tuvo sus primeros minutos en cancha, pero con muy poco logró demostrar que es indispensable.

Lo mismo para los argentinos Maximiliano Rodríguez y Lucas Viatri. No arrancaron como titulares ninguno de los dos partidos y aunque se los quiera llevar de a poco, son parte fundamental del salto de calidad que tiene este plantel.

Ni que hablar el caso de Guillermo Varela. Su continuidad es una incertidumbre, pero parece un pecado no utilizarlo estando en el club.

En 180 minutos de fútbol, Peñarol mostró muy poco y no encuentra hoy algo en que aferrarse para tomar impulso y tratar de cambiar la pisada.

Dos tribunas del Saroldi para los hinchas aurinegros.

La reunión llevada a cabo en la Asociación Uruguaya de Fútbol permitió definir que la hinchada de Peñarol ocupará dos tribunas del Parque Federico Saroldi. Como suele ocurrir, los aficionados aurinegros se instalarán en lo que serían las tribunas Ámsterdam y Olímpica del Estadio Centenario. Vale remarcar que deberán ingresar por el portón que divide estas dos tribunas, el que se encuentra en la calle 19 de abril.

En otro orden, los precios de las entradas para el partido que se disputará mañana desde la hora 15:00 son los siguientes: Generales $ 600, socios $500.

La mochila cada vez pesa más: la peor marca en la historia del club.

Deportivo Cali del 24 de septiembre de 2014 quedó muy atrás en el tiempo. Pocos imaginaron que después de ese gol de Marcelo Zalayeta, Peñarol estaría (al menos con el encuentro de ayer) 12 partidos sin conocer la victoria en el exterior. Solo Marcel Novick y Fabián Estoyanoff quedan como sobrevivientes de aquel plantel.

Un empate y dos derrotas en la Sudamericana y apenas dos puntos de 27 posibles en la Libertadores. Números muy pobres y que describen también la corta estadía que tuvo el mirasol en cada uno de esos torneos.

Lo cierto es que con la derrota de ayer, el aurinegro acumuló su séptima consecutiva por torneos de Conmebol siendo la peor en la historia de la institución.

A la caída con Paranaense hay que sumarle el 6-2 contra Jorge Wilstermann, 3-2 con Palmeiras, 2-1 con Atlético Tucumán, en la Libertadores 2017, y el 1-0 con The Strongest, 2-1 con Libertad y 1-0 ante Atlético Tucumán, en la de este año.

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