CLÁSICO

El duelo: Olivera y Cabrera

El exdefensa carbonero y el exdelantero tricolor rememoraron sus batallas clásicas, las que aún les recuerdan los hinchas en la calle.

Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.

Se habían visto el año pasado en el Parlamento, en el homenaje que la Asamblea General le hizo a los históricos futbolistas de Peñarol, Nacional y la Selección. Pero hacía como diez años que no se sentaban a conversar un rato juntos. Walter Olivera y Wilmar Cabrera recordaron, con la misma intensidad con la que los jugaban, aquellos clásicos que protagonizaron; aquellos duelos que quedaron grabados en las retinas de los hinchas.

“Lo que pasa que al haber jugado en distintos equipos no hablás tanto como con los que fueron compañeros”, explicó el “Toro” de Los Cerrillos, que hoy ha vuelto a vivir en el pueblo y está al frente de un proyecto deportivo en dicho municipio junto a la alcaldesa Rosa Imoda.

“Nosotros recién ahora tenemos un grupo de Whatsapp con los compañeros de Peñarol del 82. Hace unos meses, antes los veía de casualidad”, agregó el “Indio”, que hoy está jubilado y sigue viviendo en Salinas. Su última experiencia en el fútbol fue en el 2006 cuando trabajó con Luis Garisto en Peñarol.

“Nosotros hoy no jugaríamos”, admitió Wilmar. “De aquella manera, no”, acotó Olivera. “Entre nosotros nunca hubo un insulto, un exabrupto. Obvio, que hubo patadas, choques, codazos, así jugábamos”, explicó Cabrera. Y añadió que nunca fueron expulsados en un clásico en el que se enfrentaron. Salvo una vez en que el que vio la roja fue el “Indio”, pero por un borbollón contra la tribuna Ámsterdam en que cayeron varios tras un centro en un partido en 1983.

“Nunca nos quisimos pelear. Yo le pegaba a él o él a mí, pero era parte del juego, nada más”, contó el “Indio”. “Recuerdo todos los duelos con Wilmar, además me los siguen recordando en la calle. Siempre hay algún veterano que me habla del asunto con Wilmar. El que más me recuerdan es aquel en el que terminamos los dos sangrando. Fue por la Copa Libertadores y empatamos”, añadió el exzaguero.

“El ‘Indio’ cabeceó con alguien y se cortó. No fue conmigo. Y luego él cubrió a Gustavo Fernández (el arquero) y yo lo topé de atrás y me corté. Hay cosas que con los años se han ido aumentando o exagerando. Que hubo algún codo de más, seguro; que saltábamos a cabecear y nos matábamos arriba, seguro, pero muchas cosas de las que pasaron fueron por la forma en que los dos entendíamos el juego”, explicó el exdelantero tricolor.

“Si jugáramos hoy tendríamos que adaptarnos a hacerlo de otra manera, sino viviríamos de tarjeta en tarjeta. Yo soy más veterano que Wilmar y tuve dos formas de jugar. Una antes de la fractura y la otra después de todo lo que pasé y de lo que me costó recuperarme. Antes de la fractura era más técnico. Era joven y no me cuidaba las piernas. Después de la lesión jugaba con otras canilleras. Sabía que no podía fracturarme más y me cuidaba las piernas. Y me dio resultado. Porque por las locuras de los enfrentamientos con Wilmar, fui a jugar a Brasil (Atlético Mineiro) y me estaban esperando con el brazalete. Porque el presidente me había visto jugar por la televisión y me dijo que era lo que el equipo precisaba”, relató el exdefensa carbonero, que fue siete veces Campeón Uruguayo y ganó la Copa Libertadores y la Intercontinental en 1982.

Selección.  Aunque siempre se respetaron dentro de la cancha, la amistad entre ellos nació cuando después de un clásico en el que se habían enfrentado se fueron juntos a concentrar con la Selección. “Se venía un amistoso con Perú y nos fuimos a Atlántida a concentrar. Yo llevaba una ceja rota y él lo mismo. Borrás citó a la Selección después del clásico. Y nos concentramos juntos. Igual ya nos habíamos saludado al final del partido bien, sin problemas. Siempre era así”, contó Wilmar. “Y después, fuimos prácticamente todo el año juntos a la Selección. Recuerdo que hubo un momento en que éramos los únicos dos repatriados: él venía de Atlético Mineiro y yo de Millonarios de Colombia”, añadió el “Toro” de Los Cerrillos, que fue tres veces Campeón Uruguayo con Nacional y ganó la Copa Libertadores y la Intercontinental en 1980.

Y recordó una anécdota. “Me acuerdo que en el segundo clásico que jugamos, o el tercero, Marcenaro le gritó al ‘Indio’: ‘¡Mirá a quien tenés de vuelta!’ Como diciendo que tenía la papita, que era yo, de nuevo. Y él lo mandó a callar”.

La marca. “Nosotros ni hablábamos en la cancha, no nos decíamos nada. Y no hubo ningún ganador en esos duelos. Pero gané después, porque la gente me conoció mucho más por esas luchas con Wilmar”, reconoció Olivera. “Me acuerdo de un clásico en que le cabeceó a Juan Vicente Morales en el arco de la Ámsterdam y nos hizo un gol. Una bronca bárbara porque yo tenía la referencia, pero me paré dos metros más adelante y atrás quedó Juan Vicente, que es mucho más bajo que Wilmar. Cuando miré para atrás, ya lo vi encima de Juan y no había forma de sacarla”, contó el “Indio”.

“Yo me acuerdo de muchas pelotas que me sacó el ‘Indio’. Íbamos siempre al choque defensivo y ofensivo. Yo lo marcaba él y él a mí. Ganamos y perdimos. A veces la gente pensaba que había mala intención, pero terminaba el partido y nosotros nos saludábamos como si nada. Lo más grande que tuve en mi carrera de fútbol fue saber que podía pelear un partido con la mayor disposición y la mejor de las ganas y que enfrente tenía un rival que sentía y hacía lo mismo”, aseguró Cabrera.

Hinchas. Más adelante, ambos brindaron su opinión sobre el partido de esta tarde, el que mirarán por televisión. “Cuando nosotros jugábamos los clásicos eran difíciles para los dos y ahora sigue siendo igual. Esta vez Nacional está descansado y Peñarol lo contrario y con una derrota arriba. Capaz que la cabecita no está bien, pero de repente se recuperan de todo eso y ponen lo que tienen que poner. No va a ser fácil para ninguno de los dos”, dijo el “Indio”, quien también opinó sobre si Palacios, el goleador del Uruguayo pasado debía ir desde el vamos. “La hinchada está dividida con ese tema, pero creo que a Ramos le da resultado así, cuando entra. Él lo ve en los entrenamientos y capaz que piensa que cuando va de titular no le rinde tanto. Además, nadie pensaba que el ‘Cebolla’ iba a rendir donde lo puso y le dio resultado. Entonces, si estamos conformes con eso, también tendríamos que estarlo con lo de Palacios”, analizó el “Indio”.

“Además, se acostumbró a jugar con Viatri, con un poste y el más parecido es Fernández. Es su forma de jugar”, acotó Cabrera. Y opinó sobre el mediocampo de los tricolores. “Estando Arismendi, va a jugar él. Tiene mejor juego aéreo y puede ocupar un lugar en la zaga ante cualquier problema. A Oliva no lo toca. Para mí va a jugar De Pena, que es el zurdo que juega de ese lado. Y después no va a cambiar. Los cuatro del fondo están claros, y arriba hay que ver quién acompaña a Bergessio. Para mí, ‘Papelito’ Fernández”, dijo.

“Los clásicos siempre son iguales en cómo se vive la semana anterior, en el entorno, y en la gente que va. En juego, creo que ninguno de los dos juega bien, al menos por lo que vi en los últimos partidos. A los dos les ha costado ganar, capaz que un poco más a Nacional. Peñarol no juega como cuando ganó el último campeonato y Nacional está encontrando un equipo, con un técnico joven y nuevo. Creo que va a ser un partido justo y apretado y ojalá que sea limpio”, dijo Wilmar. “Eso es lo más importante. Y ojalá que no haya errores arbitrales, que si no después se habla toda la semana del tema”, agregó.

“Lo que pido es que sea en paz, que la gente se comporte, porque el clásico es una fiesta. Yo estaba acostumbrado a que las dos hinchadas estuvieran juntas. Es lo único que pido”, afirmó Walter.

Ninguno de los dos quiso adelantar un resultado. “Yo me animaría si Peñarol jugara con el equipo que salió campeón, con Gargano”, admitió Olivera. “Se juegan mucho: el campeonato Apertura”, finalizó Wilmar.

Foto: archivo El País.
Foto: archivo El País.

El VAR: “Prefiero que se equivoque el juez

“Hoy los árbitros están más presionados, por la cantidad de cámaras”, dijo Olivera. “Hasta el VAR es complicado. El otro día estaban en el vestuario los alemanes y los hicieron salir para tirar un penal. Esas cosas no son de fútbol”, argumentó Wilmar. “A mí lo del VAR no me gusta nada. Prefiero que se equivoqué el juez y que siga el fútbol”, acotó Olivera. “Y está la picardía de los jugadores. Ahora los muchachos engañan más que antes. Se pasan en el suelo pidiendo tarjeta. A mí no me gustaba que me tiraran”, agregó.

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