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El duelo fue de Godín

El Atlético de Madrid de Diego Godín y "Josema" Giménez se quedó con el duelo de uruguayos ante el Galatasaray de Fernando Muslera.

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Fernando Muslera ante el festejo de los jugadores de Atlético de Madrid. Foto: EFE

E l central uruguayo del Atlético de Madrid Diego Godín le volvió a ganar la partida a su compatriota y compañero en la selección charrúa Fernando Muslera, golero del Galatasaray, con una nueva victoria por 2-0, idéntica a la del encuentro en Estambul.

Dos goles del francés Antoine Griezmann, el mismo que con dos conversiones desequilibró el encuentro en el nuevo Ali Sami Yen de Estambul, recibió ayer Muslera, en un partido en el que se enfrentaba, por segunda vez, a sus dos compañeros en la selección celeste Godín y José María Giménez.

El Atlético de Madrid, que marcha segundo en la liga española, con la victoria llegó a 10 puntos, la misma cantidad que el Benfica, que por su parte igualó 2-2 en su visita al Astana de Kazajistán. El equipo español lidera por diferencia de gol.

De esta forma los españoles avanzaron hacia los octavos de final de la Champions League, mientras que el equipo turco quedó eliminado.
Ahora El Atlético Madrid y el Benfica se enfrentarán en Portugal para definir cuál de los dos se queda con el primer puesto del Grupo C.

“Como concepto siempre es mejor ser primero, pero eso no te asegura nada porque en octavos todos los equipos son competitivos. Iremos a Lisboa con toda la intensidad, sabiendo que ellos nos ganaron aquí jugando con mucha inteligencia”, dijo el técnico argentino del Atlético, Diego Simeone.

Desarrollo. Muslera tuvo trabajo desde el primer minuto de juego, con varias intervenciones con los pies para despejar la presión rojiblanca. Sufrió en el minuto 5 por un saque de banda del atlético Jesús Gámez que no acertó a parar y se fue al palo; y pudo hacer poco en el cabezazo de Griezmann en el minuto 13 que supuso el primer tanto.

Con el desarrollo del partido sí tuvo otras paradas de mérito, como una buena atajada a disparo lejano del brasileño Filipe y, ya en la segunda parte, un buen despeje a una gran combinación rojiblanca que finalizó Koke, posterior al segundo gol de Griezmann. Incluso Godín buscó batirle rematando de cabeza un saque de esquina, pero su testarazo se fue muy alto. Para el central celeste fue un partido plácido.

“Godín me parece hoy en día el mejor central del mundo. No sólo lo demuestra en el Atlético de Madrid, sino con la selección también. Muchos de nosotros en Uruguay estamos muy orgullosos de cómo lleva la cinta de capitán”, resaltó Muslera en la rueda de prensa previa sobre su compatriota.

historia. Godín y Muslera, nacidos en el mismo año (1986), aunque el central rojiblanco es unos meses mayor, se han enfrentado por primera vez esta temporada, pese a llevar ambos casi una década en el fútbol europeo. Ambos superan los 70 partidos con la selección uruguaya y cuentan con una Copa América en su historial (2011), pese a que Muslera no sea nacido en Uruguay, sino en Buenos Aires.

Los padres del guardameta del Galatasaray pronto se mudaron de este lado del Río de la Plata, donde creció Fernando hasta criarse en la cantera del Montevideo Wanderers, casa de ídolos locales como Enzo Francescoli; para pasar después a Nacional.

Fue allí donde se encontraron Muslera y Godín, en la temporada 2006-07. El hoy central del Atlético llegó procedente de Cerro; su club de formación y al que ha considerado su equipo de siempre.

Aquella temporada Godín disputó más de cuarenta partidos con Nacional, entre competiciones locales y la Copa Libertadores; Muslera tuvo más protagonismo en el torneo continental, en el que disputó siete encuentros de los once partidos que tuvo en esa temporada.

Después, ambos volaron a Europa. Godín al Villarreal, Muslera al Lazio italiano. En el conjunto romano, Muslera sumó una Copa y una Supercopa italiana; mientras que en el Galatasaray añadió a su palmarés tres ligas turcas, otras tantas supercopas y dos copas. Con el Atlético, Godín logró una Liga, una Copa del Rey, una Liga Europa y dos Supercopas europeas.

Ambos terminaron el encuentro abrazados. El duelo de ayer dejó a Muslera, eliminado de la Liga de Campeones, mientras que Godín queda clasificado para los octavos de final, a la espera de jugarse el primer puesto del grupo C contra el Benfica en Lisboa.

Las miradas fueron para Zlatan y Di María

El París Saint Germain firmó un cómodo triunfo en Malmo que le sirve para asegurar el pase a octavos en la noche de Zlatan Ibrahimovic, que adornó la vuelta a su ciudad natal con una buena actuación y un gol, el primero que marca en esta Liga de Campeones.

Catorce años después de salir del Malmo e iniciar una brillante carrera internacional, el héroe del gueto de Rosengård vivió su noche más emotiva, aunque el protagonismo se lo robó el argentino Ángel Di María, autor de dos goles y objeto de la ira de la hinchada local por celebrar el primero casi en su cara.

El PSG salió decidido a evitarse problemas y en sus dos primeras llegadas claras firmó dos goles en el cuarto de hora inicial.

El primero llegó en un centro de Van der Wiel cabeceado con sutileza por Rabiot; el otro, en una subida por la izquierda de Matuidi, cuyo centro al punto penal acarició Di María para colocarlo junto al palo.

El uruguayo Edinson Cavani jugó los 90 minutos de partido y tuvo un par de situaciones claras de gol, que no logró convertir.
Pese a los goles, el PSG fue en la búsqueda del tercer tanto, que lo acarició con un tiro en el palo del salteño tras pase de Ibra y en un tiro mordido de este tras rebotar en un defensa, que Wiland salvó cuando ya parecía gol.

Otro tanto tempranero del equipo francés cerró el partido en la segunda parte. Ibra recibió solo en el área chica y su remate con poco ángulo entró en el arco con la ayuda de un flojo Wiland, que casi le regaló el cuarto gol a Cavani poco después en un mal pase del guardameta.
El Malmo siguió peleando hasta el minuto 61, cuando Rosenberg desperdició un penal -el segundo que erra en la Liga de Campeones- y mandó al tacho las pocas esperanzas de remontada.

El PSV de Pereiro sigue con chance de pasar

Con un planteamiento defensivo el holandés PSV Eindhoven, del uruguayo Gastón Pereiro, logró llevarse ayer un empate como visitante del Manchester United que ahora se jugará la clasificación en Alemania ante un Wolfsburgo que marcha primero en el grupo B.

Los ingleses necesitaban una victoria para sellar su pase a la siguiente ronda de la competición, pero el planteamiento conservador puesto en práctica por Phillip Cocu en Old Trafford le funcionó a la perfección a un PSV al que un triunfo sobre el CSKA Moscú en su casa en la última jornada le mete en octavos.

Pereiro arrancó el encuentro en el banco de suplentes, pero ingresó rápidamente a los 18 minutos de juego.

Alineó de inicio Louis van Gaal a los delanteros Wayne Rooney y Anthony Martial, quienes se perdieron el encuentro del pasado sábado en Premier League frente al Watford en Londres (triunfo 1-2), en un once con los jóvenes Jesse Lingard y Memphis Depay en los costados.

No generaba oportunidades el United, con un Depay que volvió a desaprovechar la enésima ocasión de brillar esta temporada.
Modificó el equipo en la segunda mitad Van Gaal, y en el minuto 58 dio entrada a Fellaini y Ashley Young en lugar de Schweinsteiger y del errático Depay.

Pero ni así mejoró un United al que público no cesaba de pedirle que atacara. “Queremos atacar, queremos atacar, somos el Manchester United y queremos jugar al ataque”, cantaba Old Trafford entre algún que otro abucheo.

Pudo abrir el marcador el joven Lingard a falta de 20 minutos para el final después de recibir un buen balón de Young en el punto de penalti, pero no acertó y envió el balón por encima del travesaño ante la incredulidad de la grada.

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