FÚTBOL DE LUTO

Que el dolor por Agustín Martínez se transforme en su legado

La muerte del chico de 17 años dejó una certeza: debe haber mayor prevención, algo que el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, admitió.

Sepelio de Agustín Martínez
Mucha gente en el cementerio de San Marcos para el último adiós a Agustín. Foto: Captura Teve+

Fray Marcos está en silencio. La localidad floridense, de unos 3.000 habitantes, vivió uno de sus días más tristes. Como en todo pueblo pequeño, de alguna manera las personas están interconectadas y no hubo quién no sufriera el dolor por la muerte de Agustín Martínez, el chico de 17 años que a falleció de muerte súbita luego de que el lunes cayera desplomado durante el partido de su equipo, Boston River, ante Cerro en Tercera División.

Con casi todo el plantel principal del club presente, autoridades de la AUF (entre ellas el presidente Ignacio Alonso), gente de fútbol y mucha de Fray Marcos, Agustín fue despedido en la mañana de ayer por última vez con el marco de imágenes desoladoras.

Su muerte deja muchas preguntas que quizás nunca tengan respuesta, como si su vida se hubiera salvado de haber un médico presente, si el desfibrilador hubiera tenido el mantenimiento adecuado, si la ambulancia hubiera tardado menos, si se hubiera hecho chequeos más profundos, algo que quedó demostrado no es obligatorio y al que solo acceden los que por azar son sometidos a exámenes por el programa Gol al Futuro.

Lo concreto es que una familia quedó destrozada. Es indudable que pueden y deben haber controles mayores, pero hay desgracias que son difíciles de prevenir y la muerte súbita es una de ellas.

Ahora viene lo más difícil, que es seguir adelante ya sin Agustín. Para sus padres, su hermana, sus seres queridos será una pesada carga, pero también para quienes lo conocieron, mucho o poco, en el fútbol.

Una noticia de esta índole golpea muy fuerte y mucho más en los jóvenes. Es por eso que Boston River ya se enfoca en trabajar psicológicamente con sus futbolistas de las categorías formativas.

A partir del lunes habrá un equipo de psicólogos que atenderá grupal e individualmente si hace falta a los chicos, con especial énfasis en quienes fueron compañeros de Agustín en Quinta División y también en quienes llegaron junto a él desde Tala y viajaban cada día desde esa localidad hasta Montevideo, recorriendo 70 kilómetros de ida y 70 de vuelta para entrenar.

Nada positivo puede sacarse de la muerte de un chico de 17 años, pero algunas veces quedan enseñanzas que deben ser capitalizadas.

“Los mecanismos que están hoy en la expedición de los certificados médicos y las fichas médicas y la presencia de los profesionales en los partidos es algo que tenemos que repasar para mejorar las cifras de prevención”, dijo ayer Ignacio Alonso, presidente de la AUF, en declaraciones a 100% Deporte (Sport 890). Tal vez ese sea el legado de Agustín.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)