PEÑAROL

Doble desafío

Peñarol y Urretaviscaya juegan un partido aparte a partir de las 20 horas en el Estadio Centenario ante un rival del que Bengoechea habló en el Tróccoli.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Urretaviscaya fue clave ante Cerro y hoy espera repetir. Foto: Archivo El País.

En las horas y hasta los días posteriores al debut triunfal de Peñarol ante Cerro por el Torneo Clausura, Pablo Bengoechea pareció hacerle honor a su apodo: "Profesor"; y de ese modo, entonces, realizó un anális pormenorizado y profundo de lo que había sido —incluso mucho más allá del resultado— el rendimiento y funcionamiento de su equipo durante el desarrollo del partido que se disputó en el estadio Luis Tróccoli. En el marco de las reflexiones del entrenador, hubo una que tuvo casi el perfil de un desafío, fundamentalmente para sus jugadores ya que, palabras más o palabras menos, el técnico dijo que "vamos a tener que ir entendiendo su juego", en clara alusión a Urretaviscaya y a que su veloz e incisiva propuesta ofensiva fue olvidada durante los primeros 30’.

La propuesta está formulada, incluso a nivel público, pues eso Bengoechea lo dijo a la salida de los vestuarios del Tróccoli, y Peñarol —sus jugadores— deben recoger el guante, como se suele decir de costumbre, a partir de esta noche.

Ante un rival modesto, pero al que su técnico le ha dado un orden, y que como mínimo cumple con el requisito básico de agruparse para reducir espacios en forma criteriosa, Peñarol debe buscar y encntrar más que ante Cerro a Urretaviscaya, quien cada vez que le llegó la pelota sobre el flanco derecho del ataque aurinegro abrió brechas en la defensa rival, gestó jugadas de gol en varias ocasiones y, muy especialmente, encaró en forma penetrante y a altísimas revoluciones, un aspecto —sobre todo el segundo— sobre el cual gira el desafío planteado por el DT en el Tróccoli.

Esto es, a partir de hoy, vista la ya antes imaginable incidencia de "Urreta" en la pretendida profundidad de la ofensiva aurinegra, la apuesta de Peñarol a los atributos del veloz delantero que fue una vez más "repatriado" desde Europa, es ponerlo en órbita, pero no cada tanto, sino como parte esencial del juego de conjunto.

En ese sentido, claro está, lo primero es que Urretaviscaya precisa socios, que lo pongan en carrera, que no lo olviden pese a que Diogo Silvestre también abre el frente de llegada —como lo hizo en el Tróccoli— por la otra punta, pero también que le propongan y/o le devuelvan una pared, lo que es lo mismo que decir: que lo acompañen, sino con rapidez física, con velocidad mental, no que se limiten simplemente a tirarle la pelota.

Atención, que en ese aspecto, la apuesta es doble, porque Peñarol debe explotar a ese Urretaviscaya "europeo", cuyo paso por el fútbol del viejo continente consta en su juego y no únicamente en su pasaporte, pero "Urreta" tiene también desde hoy un desafío propio.

Incluso, quién sabe si el reto para el jugador no es aún más difícil de superar que el que le planteó Bengoechea al resto del equipo: que lea e interprete su manera de jugar, directa, punzante, y se acople; porque eso no es algo nuevo, sino algo de larga data para nuestro fútbol.

Esto es, y para citar un ejemplo que involucre al mismo Peñarol: cuando Ildo Maneiro regresó para jugar con los aurinegros en 1976 tras su paso por el Olympique Lyon de Francia, impactó por su fútbol, dinámico como el que siempre se practicó en Europa, pero cuatro partidos más tarde el inteligente volante reconoció que "se achanchó", que "se lo tragó" el medio local.

Es el desafío de "Urreta" desde esta noche; pero, claro: Peñarol no debe dejarlo solo.

Va con la mochila al hombro

Peñarol vuelve a jugar hoy por el Torneo Clausura con lo que es muchísimo más que un objetivo a cuestas: una pesada obligación que, a modo de mochila, los aurinegros cargan sobre sus espaldas, al menos si quieren reponder a su gloriosa historia.

Es que para poder ganarse la chance de definir el título de campeón uruguayo, algo que no ocurrió en la temporada 2013/14, Peñarol debe conquistar el torneo que comenzó con un triunfo por 3 a 0 frente a Cerro en el estadio Tróccoli.

Precisamente, más allá del resultado favorable, el trámite de dicho encuentro vale -y mucho- como antecedente a tener en cuenta para el cotejo que los aurinegros deben jugar ante Juventud esta noche: le costó a Peñarol ganarle la pulseada a Cerro, que le presentó oposición y hasta algunas dificultades a lo largo de 60’.

Así que allá va Peñarol, entonces; con una mochila que, según la manera que juegue -y también Juventud, obvio- le va a pesar mucho o poco.

ATENTOS A...

Diogo Silvestre

El brasileño llegó con Fossati de técnico como carrilero, no por oficio de marcador de punta; sin embargo, jugando como lateral en línea de cuatro, controló su sector y gestó jugadas de ataque que graviaton en el 3-0 del Tróccoli

Alejandro Reyes

El volante, que jugó en Peñarol, mezcla una serie de atributos: es un jugador joven, pero a la vez ya con mucho rodaje, maduro; y, de la misma forma, marca, reduce espacios, corre y tiene un aceptable manejo de pelota.

LAS CLAVES

Diferencia: Juventud es un equipo con más rodaje que Cerro, lleva más tiempo jugando en conjunto, y Peñarol tardó 61’ para pasar a ganar en el Tróccoli; y hacía 50 partidos que no metía un gol de pelota quieta cuando le ganó en el Torneo Apertura.

Dudas: a partir de que se puso 1-0, Peñarol no sólo consolidó, sino tambiém justificó su triunfo en el estadio Tróccoli; pero, ojo: antes, y sobre todo en el cuarto de hora inicial del segundo tiempo, Cerro acorraló al visitante, al que le costó encontrar la pelota.

Conductor: en los últimos tiempos, Peñarol ha dependido mucho en la faz ofensiva de la mayor o menor gravitación de Pacheco en ese trabajo y, aunque no jugó mal, “Tony” no trascendió en la medida de sus posibilidades en el 3-0 del Tróccoli.

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