Peñarol

A disgusto: Pablo auténtico

Bengoechea siempre fue sincero y aun ganando admitió no estar conforme. Un repaso a su Apertura en frases.

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Pablo Bengoechea. Foto: Gerardo Pérez

Haga lo que haga, parece que nada da resultado", admitió Pablo Bengoecha el sábado tras el empate frente a Plaza Colonia. Van 14 fechas del Apertura, queda una sola y lo que el técnico aurinegro más veces dijo luego de cada partido fue que no estaba conforme con el rendimiento que había tenido su equipo.

El sábado se veía apesadumbrado y amargado. "No estuvimos a la altura, no hicimos un buen partido. Pasan los partidos y no mejoramos", reconoció. "Estoy muy caliente. No estoy resignado, pero cada vez me caliento más. Todo lo que pasa en Peñarol es culpa mía. Seguimos primeros, pero la sensación no es agradable". Sin embargo, ayer en la vuelta a Los Aromos volvió a hablar y se le notaba mejor, recuperado y más optimista.

Consultado sobre si admitirle al presidente tras el partido con Wanderers que no le encontraba la vuelta al equipo y reconocer el sábado pasado que hiciera lo que hiciera nada daba resultado no era echarse tierra encima, respondió: "Puede ser... pero anoche cambié y me saqué la tierra de encima. Estoy contento de estar donde estoy y orgulloso de la relación que tengo con el plantel. Entiendo al dirigente y al hincha".

Con respecto a qué pensaba hacer si no lograba conseguir el título, dijo que lo iba analizar el domingo de noche. "No entra en mi mente no ganar", afirmó.

El inicio.

El camino de Bengoecha por el Apertura no fue sencillo. Pocas veces tuvo paz. Peñarol arrancó el Apertura derrotando a Cerro 3-0 en el Troccoli. Era el debut oficial de Forlán y los ojos estaban puestos en él. Tras el cotejo, ya le preguntaron a Bengoechea si el triunfo le había dado tranquilidad porque se hablaba del regreso de Diego Aguirre si no le iba bien. "Siempre estoy tranquilo. Ahora es fácil, antes cuando jugaba estaba nervioso. Conmigo los dirigentes no van a tener ningún problema. Cuando quieran traer a otro, me avisan y listo".

En la segunda fecha, Peñarol dejó los primeros puntos al empatar con El Tanque en el Viera. "No me gustó la actuación y a los muchachos tampoco", reconoció. "No jugamos como podemos hacerlo. Hay que mejorar muchísimo".

Las cosas empeoraron en la tercera fecha. Los aurinegros perdieron 3 a 1 frente a Defensor Sporting en el Franzini. Bengochea admitió que se iba muy triste pero se tenía confianza. "Viví varias situaciones de estas en el club, ¿Cómo no le voy a encontrar la vuelta?".

Una semana después, en el mismo escenario, Peñarol se recuperó y venció a Fénix. "Tras una victoria se vive mejor", reconoció. Fue una de las pocas veces en el torneo en que se fue feliz. "Yo soy culpable solo cuando se pierde; cuando ganamos el mérito es solo de los futbolistas".

En la quinta fecha volvió al estadio para golear a Sud América 4 a 1. De la mano de Forlán, que comenzaba a entenderse con sus compañeros, los aurinegros hicieron un buen partido.

En la sexta vencieron a Racing 3-1 no sin pasar momentos de zozobra. "Racing hizo un gran partido, la victoria se basó en el gran esfuerzo que se hizo para defender", afirmó Bengoechea. "No estuvimos acertados con la pelota. No hicimos un buen trabajo ofensivo, pero cumplimos con la otra mitad".

Tras la goleada sufrida ante River y la recuperación frente a Danubio (ver nota aparte), le ganaron a Rentistas 1 a 0 sin jugar bien. "Ni con Danubio ni con Rentistas quedé conforme. Hay mucho que corregir. No tuvimos la actuación acorde a los jugadores que teníamos en la cancha", reconoció el técnico.

Peñarol volvió a salir en la décima fecha. Jugó en Belvedere y derrotó a Liverpool 3 a 1 con una gran jugada de Diego Forlán para el segundo gol, el de Aguiar. "Los muchachos se acomodaron al partido", dijo Bengoechea. "Me voy conforme con el rendimiento y sobre todo contento con los muchachos que calmaron un poco las aguas".

Luego Peñarol goleó 4 a 1 a Villa Teresa, alcanzó por primera vez la punta en solitario y preparó bien el clásico. "Tenemos que cuidar esa posición a muerte. Tenemos que saber jugar el clásico", dijo.

El clásico fue empate y Peñarol mantuvo la diferencia. "El fútbol es así", dijo tras el empate. "No se gana cuando uno quiere. Hay que jugar mejor que el rival y eso se consigue con goles. Ninguno de los dos los hizo y por eso empatamos".

Tras otro empate, ante Wanderers, llegó con una botella y puso el ejemplo de mirar la mitad llena o la vacía. Y volvió a sorprender. "No saber si ir a buscar la victoria o cuidar el punto hizo que Wanderers aprovechara los últimos minutos".

River Plate le dio el cachetazo más fuerte.

Bengoechea llegó a la octava fecha en la cuerda floja, pero su equipo derrotó a Danubio en Jardines y le dio un respiro. "Estos tres puntos dan calma", dijo Bengoechea, pero enseguida reconoció que "tenemos que jugar mucho mejor. No hay que olvidar que llegamos a este partido tras una derrota abultada dejamos a nuestros hinchas muy tristes el día del cumpleaños de Peñarol".

A pesar de la victoria, ese mismo día Diego Forlán admitía que: "Si no se juega al fútbol y no se dan tres o cuatro pases seguidos, es difícil llegar al gol".

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