ENTREVISTA

Disfrutar: la decisión más importante en la vida de Gustavo Badell

Es DT, pero lo hartó el fútbol; hoy trabaja para la Mutual.

Gustavo Badell con su hijo Thiago. Foto: Juan Pablo Romero.
Gustavo Badell con su hijo Thiago. Foto: Juan Pablo Romero.

Domingo 8:00 de la mañana. Llega puntual Gustavo Badell al Complejo de la Mutual “Enrique Castro”, ubicado sobre camino La Paz Mendoza, a pocos kilómetros de la ciudad paceña y cerquita del Complejo Rentistas. Pese a ser domingo de Pascua, el exjugador de 50 años trabaja sin problemas. Es que es el coordinador general del complejo de los futbolistas profesionales y un equipo de fútbol de la Liga Universitaria va a realizar un fútbol interno. Llega con su hijo, el menor de todos.

Desde agosto de 2018 Badell empezó a cumplir esta nueva función, cuando Michael Etulain tomó las riendas de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales en julio de 2018.

“Después de haber dejado de jugar en el 2017 en Bella Vista hice el curso de técnico, estuve cinco años en las formativas de Wanderers, con esta generación de ‘Nacho’ De Arruabarrena, Federico Andueza y Emanuel Gularte, que ahora está en Progreso, entre otros. Estuve con el gerenciamiento de (Víctor Hugo) Mesa, después llegó un nuevo coordinador y dejé de trabajar. Luego con el ‘Abeja’ (Nelson Abeijón) nos decidimos a conformar una dupla técnica, yo como ayudante, y agarramos Oriental de La Paz”, explica Badell y agrega que “después pasamos a Deportivo Maldonado. Ahí me saturó, no el fútbol, porque el fútbol en sí es divino, sino todo lo que rodea al fútbol. Ahí dije que el fútbol no iba más. Hay que saber siempre cuándo dar un paso al costado”.

¿Cómo llega a su puesto actual en la Mutual? “Yo había hablado con Michael (Etulain) para saber si podía presentar un curriculum y así se dio. Yo trabajé en la Mutual en la primera directiva de Saravia, vine a ver y a comprar este predio. Michael me llamó el 1° de agosto, el día de mi cumpleaños, para una reunión, y me propusieron este cargo y me tiré de cabeza... Me saturó el entorno del fútbol. No hay proyectos serios... Lo que colmó el vaso en mi experiencia fue en Deportivo Maldonado. ‘Y si subimos hacemos tres años de contrato, triplicamos los sueldos, que esto, que lo otro’, nos prometieron. Perdimos dos partidos y chau, para afuera. Dije no, ¡ya está! Acá tengo mis responsabilidades. Hay que mantener el complejo, que son siete hectáreas, hay dos empleados que están a cargo mío, pero ta”.

El exdefensa está en el fútbol, pero no lo está. Es que forma parte del deporte en una función diferente; ya no dirige más. No quiere vivir esa vorágine de promesas, resultados y desilusiones. “Estoy loco de la vida. Cumplo un horario, hago mis actividades, estoy en el entorno del fútbol, pero de otra forma. No tengo ese estrés de hacer planteles, de dejar gente afuera y sos un mala leche; no quiero saber de nada con eso”.

Gustavo Badell en el complejo de la Mutual. Foto: Juan Pablo Romero.
Gustavo Badell en el complejo de la Mutual. Foto: Juan Pablo Romero.

Badell no toma una postura sobre la política de la Mutual y lo que ha sucedido en los últimos años. “Estuve en todos los sectores: como dirigente, como técnico y ahora encargado del complejo. Estoy plenamente agradecido, porque me dieron una mano, pero no estoy involucrado con lo que es la política de la Mutual. No quiero involucrarme. Eso sí, estoy 100% en levantar esto (señala el complejo), que lamentablemente cuando asumimos estaba abandonado. De a poquito fuimos levantando las canchas, que están muy bien, mejoramos los vestuarios, hay agua de Ose, lugar para comidas y una cancha de fútbol 7”.

El exjugador, que pasó por Colo Colo en 1993, Nacional entre 1994 y 1996 y Olimpia de Paraguay en 2000, entre sus equipos más destacados, está en pareja con una italiana que conoció en unas vacaciones cuando fue a visitar a Abeijón. Thiago, también italiano, es su hijo en común, y quien lo acompaña algunas veces los fines de semana a abrir las canchas cuando están alquiladas.

Badell encontró su lugar en el mundo. En la tranquilidad de Montevideo rural, rodeado de canchas y fútbol. Otro fútbol.

“Yamila es un orgullo; saltó todas las barreras”

Gustavo junto a su hija Yamila, que es jugadora profesional en España. Foto: Gentileza.
Gustavo junto a su hija Yamila, que es jugadora profesional en España. Foto: Gentileza.

Badell tiene tres hijos: Yamila de 23, Gianni de 19 y Thiago de 5 años.

El más pequeño lo acompaña a todos lados, el del medio está jugando en las formativas de Fénix y la más grande es conocida en el mundo del fútbol porque está jugando en España y batió varios récords con la selección uruguaya.

Yamila es un orgullo inmenso. Ella saltó todas las barreras. Yo lo tomo con mucha naturalidad, porque de chiquita la veía atrás de una pelota. Cuando estuvimos en Olimpia de Paraguay, ella iba conmigo a los entrenamientos, miraba atentamente toda la práctica y cuando terminaba, yo le hacía una seña, el guardia con el que se quedaba me la bajaba y ella me decía: ‘mirá papá, yo voy a hacer unos repiqueteos, vos me la tirás y yo hago el gol’. ¡Y hacía todo con cinco años!”, cuenta emocionado Gustavo en el hall del lugar, mientras Thiago juega con un gato en las afueras del complejo de la Mutual.

“Fue la primera gurisa en Playa Honda y creo que fue la primera en la Liga Interbalnearia. Ahora está jugando en el Deportivo Tacón, en Madrid. Con 19 años se fue a Málaga, ahí estuvo una temporada y anduvo bárbaro”, agrega.

Badell también cuenta una anécdota: “Me llama y me dice que le quieren renovar el contrato pero que pretenden pagarle menos y que le consiguen un trabajo. Me preguntó qué hacía. Yo le dije que ella había ido a España a jugar al fútbol, a estudiar, que si quería trabajar que lo hiciera, pero no era lo que ella había ido a hacer. Me contestó que quería jugar al fútbol y estudiar. Se volvió a Uruguay, jugó en Colón, el club de sus amores, su casa. Después una reconocida entrenadora de fútbol femenino la llamó para volver y empezó a jugar en Deportivo Tacón, que está en Segunda, peleando por subir a Primera División”.

Por último, Badell, que ve todos los partidos de su hija por internet, subrayó que “Yamila está dejando al fútbol femenino uruguayo por allá arriba y a veces tiene muy poca trascendencia, aunque queda mal que yo lo diga porque soy el padre. Batió todos los récords: primera gurisa en hacer goles para Uruguay en un Mundial, cuando le hizo dos a Alemania; goleadora Sudamericana en Bolivia, que el récord en Sub 17 lo tenía la brasileña Marta; fue la primera gurisa que le hizo cuatro goles a Argentina”.

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