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El destino de Amaral está en juego

Se viene una semana decisiva porque los tricolores quieren una definición de Daniel Fonseca.

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Rodrigo Amaral en el partido de Nacional. Foto: archivo El País.

Rodrigo Amaral tiene contrato hasta el 31 de diciembre del corriente año y una cláusula de rescisión de tres millones de dólares, pero por ahora no hay ninguna oferta concreta y se estima que su poca participación en el Mundial Juvenil Sub 20 de Corea del Sur no contribuyó como se esperaba para propiciar un fuerte interés de algún club europeo.

Por si fuera poco, la dirigencia de Nacional no quiere saber más nada de reuniones con el empresario Daniel Fonseca (agente de Amaral) sin decisiones concretas. Esto ha llevado, incluso, a fijar una posición muy firme: esta semana se resuelve sí o sí que ocurrirá con el talentoso futbolista.

¿Cómo está el tema? Complicado. Para empezar, por más que aquél anuncio de que no iba a volver a sumarse a los planteles de Nacional tras la disputa del Mundial Sub 20 perdió consistencia con el paso de los días, la realidad es que se bajó la intensidad porque se creyó que el certamen juvenil iba a ser la plataforma que lanzara la carrera de Amaral al fútbol europeo.

La encrucijada en la que se encuentran las partes, entonces, es muy grande. Nacional quiere oír de Fonseca algo concreto. Según lo dijo un directivo de los tricolores a Ovación, por ahora no apareció ni siquiera la insinuación de "pago una parte" o "negociemos esa cláusula de 3 millones porque el jugador ha perdido cotización".

Aparentemente, de acuerdo a lo que tres fuentes tricolores indicaron a Ovación Fonseca ha querido incluir en el acuerdo las fichas de otros dos jugadores que están en las formativas del club y son representados por él.

Ese aspecto no es bien recibido, porque lo que se quiere liquidar es el tema Amaral. Lo que no significa que eso sea por la exclusiva partida del futbolista. Es más, en filas tricolores sigue sin cerrar el hecho de que el jugador se haya ido a trabajar a Punta del Este para mejorar su condición física y comprobar que ese hecho no terminó ocurriendo.

Además, como es producto genuino de la cantera, la dirigencia de Nacional quiere evitar bajo todo concepto que el futuro de Amaral no se concrete de la manera que se lo merece un jugador que cuenta con extraordinarias condiciones.

Eso sí, están muy lejos de ampliar el negocio con la inclusión de otros nombres. Tanto que, según se adelantó, el club ya desestimó la posibilidad de abrirle las puertas a un jugador que pertenece a Liverpool (Pablo García) y que días atrás entró en conflicto con los negriazules porque Fonseca no llegó a un acuerdo con José Luis Palma.

En lo que refiere a este futbolista, cabe señalar que el propio Palma, en declaraciones al programa Tirando Paredes de 1010AM dijo: "este muchacho (por Fonseca) confunde los roles. Puede negociar porcentajes pero no adueñarse de los jugadores. Me reuní con Fonseca y ya desde el primer día vi que iba a ser una negociación muy dura. La conversación subió de tono y terminó mal".

¿Qué puede ocurrir esta semana? La mejor opción es que aparezca un club interesado en adquirir al jugador y se logre la transferencia que todos quieren realizar.

La otra importante es que la sangre no llegue al río y que Amaral se reintegre a filas tricolores. Se acuerde un nuevo vínculo y se trabaje decididamente dentro del club para lograr que el jugador tenga un estado de forma que le posibilite convertirse en la gran estrella que todo el mundo presume que puede llegar a ser.

La tercer alternativa es que el jugador y el empresario firmen un acuerdo con un club y aguarden hasta diciembre para que se realice la negociación. En ese caso, Nacional no recibirá ni un solo centavo por la transferencia, pero sí por derechos de formación.

Si la que se impone es esta última, la salida de Amaral de Nacional cerrará definitivamente las puertas de los tricolores para el empresario Fonseca.  

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