RACING

La decisión más difícil del capitán

Juan Pablo Rodríguez no entrena en Sayago y está cerca de dejar el fútbol.

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A Juan Pablo Rodríguez lo cansaron los insultos y las redes sociales. Foto: Francisco Flores

La semana pasada Juan Pablo Rodríguez se reunió con el nuevo técnico de Racing, Julio Avelino Comesaña, por cuatro horas. Le explicó cómo se sentía y le dijo que el fin de semana iba a tomar una decisión. Pero no lo hizo. Y no se presentó ayer a entrenar aunque lo esperaban.

"Creo que voy a dejar el fútbol", admite a pesar de que tiene sólo 34 años y mucho para dar. "No me atrae jugar en otro lado que no sea Racing y el semestre pasado no la pasé bien en el club", aclara.

"Podría jugar seis meses más, pero creo que sería dilatar algo que está bastante definido", agrega. "Yo me conozco. Por ejemplo, si me toca Defensor en la primera fecha, Peñarol en la segunda y Danubio en Jardines en la tercera y pierdo los tres partidos no voy a aguantar. El último semestre fue tan malo que mis objetivos se han acortado mucho. En el último año y medio gané solo once partidos. ¡Once de 45! En 29 partidos hice sólo dos goles. Y en este semestre gané ¡sólo tres partidos! Le ganamos a Defensor Sporting en febrero y no volvimos a ganar hasta junio cuando vencimos a Cerro y nos salvamos del descenso. Y no quiero volver a pasar por eso. Yo ya bajé una vez con Racing, pero tenía 20 años y veía las cosas de otra manera", cuenta.

"Y cuando ganás te sentís bárbaro, pero cuando perdés la semana es dura, también para la familia, para mis hijas. Y no es justo. En este semestre tuve sólo tres semanas de alegría. Hoy hacer un gol más o menos en mi carrera no me cambia", añade.

"No me quiero apresurar porque es la decisión más difícil de mi vida y quiero tomarme mi tiempo, pero hoy el porcentaje de que no juegue más es muy alto", dice el volante, quien reconce que quizás se equivocó al volver muy temprano a Racing. "Quería venir vigente y me vine muy joven, quizás fue un error. Llevo dos años y todo se empieza a desgastar, con la gente y hasta con los compañeros. Cuando venís de afuera te ven de una forma, pero con el tiempo sos uno más. Y no es que me moleste, pero me gusta que me reconozcan la trayectoria".

Sin embargo, si aún no ha tomado la decisión definitiva se debe a la fuerza que han hecho sus compañeros. "Sé que soy necesario en el vestuario y que hay una cantidad de cosas extra fútbol que yo absorbo y muchos de los chicos ni se enteran. Detalles, desde las medias a la plata. Intento que los gurises entrenen y nada más".

Juan Pablo no se ha presentado a entrenar y no lo extraña. La que más lo hace es su mujer, por quien volvería a las canchas si se lo pidiera. "La decisión es mía, pero si me lo pidiera jugaría porque me acompañó a todos lados. Lo haría por ella y también por otra gente, pero no quiero decidir en base a los demás".

Rodríguez puso con su padre una empresa de etiquetas termocontraíbles. Es algo que en Uruguay no se hacía. Y si bien Juan Pablo lleva un año y medio trabajando, hasta ahora no le demandaba más de tres horas por día. Pero el proyecto ha ido creciendo y ahora trabaja ocho horas. Y ese trabajo tiene que ver con la carrera que hizo y con el futuro de su vida. "Me gusta, me llena. Me siento realizado cuando veo el producto en los yogures en el supermercado. Me siento capacitado además, nadie me putea haciendo esto".

Sin embargo, el trabajo no le permitiría prepararse para el fútbol como antes. "Para jugar y correr como lo hago tengo que descansar bien y dormir la siesta por lo menos jueves y viernes y con el trabajo no puedo", admite quien también quiere ser entrenador algún día, para lo que ya tiene el curso hecho. "Me gustaría prepararme bien, charlar con diferentes entrenadores. Me gusta planificar, conducir un grupo".

Y vuelve sobre el tema. "Racing empezó a entrenar y no extraño no ir. No sé que me falta para tomar la decisión totalmente, creo que tomarme un tiempo. A veces pienso que estaría bueno volver, pero por otro no quiero hacerlo", explica quien sigue entrenando porque le gusta, sale a correr y al gimnasio. Pero aclara que lo hace sólo por salud. También juega en Racing Universitario con sus amigos y su hermano.

"Salvando las diferencias, me pasa algo como lo que creo que le pasó a Forlán. Vino pensando que iba a hacer la diferencia en Peñarol y no pudo", admite. Que este sea un año político en Racing influye. "Las críticas a mi viejo son críticas a mí".

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