COPA LIBERTADORES

Danubio juega por un sueño

El campeón uruguayo debuta hoy en la “superserie” de la Copa frente al monarca; el cuadro de Tinelli y el Papa.

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Artillero. Bruno Fornaroli será carta de gol de Danubio en la Copa Libertadores. Foto: Archivo

A Danubio, seguramente, por su estilo tradicional, clásico, al que Leonardo Ramos —nacido y criado en el barrio donde los potreros mantienen intacto el culto a las gambetas, los "caños" y las pisadas"— respetó y siguió regando como a una planta para terminar sacando al cuadro del que es hincha campeón uruguayo de la temporada pasada, no lo amilana debutar hoy en la Copa Bridgestone Libertadores frente al actual monarca sudamericano en el marco de la disputa de una "superserie" que también está integrada por los poderosos Corinthians y Sao Paulo; tampoco que el rival es el club del cual es hincha el Papa; ni que el famoso Marcelo Tinelli, vicepresidente de San Lorenzo, estará en el Centenario.

Ya lo expresó el propio "Leo" al portal "Por Decir Algo" luego del otro debut que Danubio tenía en el lapso de una semana: "Vamos a ir como el campeón (Uruguayo), no como la cenicienta", lo que marca que el equipo "de la franja" tomará recaudos, aunque más no sea por tener a su frente a un representante del fútbol argentino, que habitualmente tiene mayor velocidad, vivacidad y dinámica que el uruguayo, pero no va a abandonar su estilo, no depondrá sus armas.

Conociendo al entrenador danubiano, por su manera de decir lo que piensa en forma directa y franca, y también sabiendo que es un técnico "chivo" para manejar a su equipo adentro de la cancha, hay que tener en cuenta lo que afirmó también tras el cotejo contra Racing en el sentido de que "por ahí (en Uruguay) se subestimó un poco a Palestino", que eliminó a Nacional pegando un gran batacazo.

Esto es, el campeón uruguayo no será lírico, sabe que no se puede pestañear ante adversarios como el de hoy, Corinthians y Sao Paulo, pero su esencia histórica de cuadro futbolísticamente atrevido, desfachatado, le da derecho a soñar; mejor dicho, a jugar por un sueño —parafraseando el nombre de uno de los programas de mayor éxito que condujo el famoso vicepresidente del equipo contrario— que, además, tiene algunas bases reales; incluso matemáticas: en un grupo en el que tres poderosos pueden repartirse los puntos a disputarse entre ellos, si Danubio no pierde y hace valer su condición de local, puede "entreverarse".

No es soñar porque sí, pues; sino de hacerlo jugando al fútbol, y Danubio de eso sabe. Aunque sea contra el campeón de América y, a la vez, el cuadro de Tinellli y el Papa.

ATENCIÓN A...

Hamilton Pereira

Volante de contención y buen pie para el armado, debería “caerle bien” a un equipo como Danubio: de estilo clásico.

Leandro Romagnoli

Sutil, hábil, y sobretodo inteligente, el volante ofensivo de 33 años, es una “tecla” clave en el ataque de San Lorenzo.

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