HACIENDO HISTORIA

Danubio 1988: aquellos jóvenes que arrasaron con los títulos

Con un grupo formado en el club, que apostaba al buen fútbol, ganó el Competencia y el Uruguayo. Y llegó a tener nueve jugadores en la Selección.

Foto: archivo El País.
Foto: archivo El País.

Los sueños de aquellos niños, alumnos de la escuela pública República de Nicaragua, allá en la Curva de Maroñas, tal vez vislumbraron un futuro de campeones cuando decidieron formar su propio equipo, alentados por María Mencheff de Lazaroff, madre de Miguel y Juan, dos de los fundadores. La zona, pródiga en campitos, aportó muchos jugadores al club de niños que creció con ellos. Como fábrica de cracks que siempre fue, en apenas siete años, entre 1941 y 1948, pasó de la divisional Extra a Primera “A”. Y Danubio se convirtió así en un protagonista del fútbol uruguayo.

Cuatro décadas después de aquel debut llegó a la cumbre de su historia, conquistando el Campeonato Uruguayo de 1988 con amplia ventaja. Venía de ganar el Torneo Competencia y luego haría un gran papel en la Copa Libertadores, alcanzando las semifinales. Y lo hizo con un plantel formado casi en su totalidad en sus divisiones inferiores, con un promedio de edad muy bajo.

Aquel título también representó la culminación de un hombre que se volvió referente en el ámbito dirigente, incluso en la AUF: el ingeniero Héctor del Campo. Luego de años de trabajo en su club, en 1981 asumió la presidencia, que ejercía cuando se produjo aquella campaña.

Los logros del Danubio 1988 fueron muchos, porque ese año también le hizo cinco goles a los grandes: 5-0 a Peñarol en el Competencia, 5-1 a Nacional en el Uruguayo, aunque debe aclararse que ambos rivales alinearon suplentes y juveniles por sus compromisos internacionales (Peñarol era el campeón de América vigente y Nacional lo sería ese año, otro dato que realza lo hecho por los albinegros aquella temporada).

Puede sumarse otro hecho notable: cuando Uruguay jugó ante Ecuador en Asunción el 27 de septiembre de 1988, en el primer partido de la primera era de Óscar Tabárez al frente de la Selección, ocho futbolistas danubianos fueron titulares y un noveno ingresó en el correr del juego. Fueron Javier Zeoli, Daniel Sánchez, Nelson Cabrera, Ruben Pereira, Eber Moas, Rubén Da Silva, Edison Suárez y Gustavo Dalto desde el comienzo, a los que se agregó Edgar Borges.

En la década de 1980, Danubio había sido noticia varias veces: por su clasificación a la Libertadores de 1984, por algunos triunfos sobre los grandes y por la fulgurante aparición de Ruben Sosa cuando era casi un niño. Pero Sosa se fue a Zaragoza muy joven. Y faltaba un escalón más para el equipo. Los hinchas más informados sabían sin embargo que en las inferiores había más promesas.

Con ese plantel joven, dirigido por Ildo Maneiro, los albinegros iniciaron a fines de marzo el Competencia. Goles de Da Silva y Dalto le dieron un apretado triunfo sobre Liverpool en el debut. Siguieron varios triunfos consecutivos: 5-0 a Peñarol, 2-1 a Defensor, 2-1 a Wanderers, 3-1 a Cerro, 4-0 a Miramar Misiones... Luego, dos empates, con Huracán Buceo y Bella Vista, más la única derrota (1-0 contra Nacional). Y en la atropellada final se venció a River por 2-1, a Central 3-1 y a Progreso 1-0.

Con 20 puntos, 24 goles a favor y ocho en contra, Danubio fue campeón. Peñarol quedó segundo a cuatro puntos. Y “Polillita” Da Silva fue el goleador con 12 conquistas.

Una gran campaña, que sin embargo mejoró en el Uruguayo: 18 victorias en 24 partidos, con cuatro empates y dos derrotas. Hizo 52 goles y recibió ocho. Le sacó nueve puntos al segundo, Peñarol: hasta entonces solo había dos antecedentes de una ventaja tan amplia de un campeón sobre su escolta, Nacional en 1941 y Peñarol en 1975.

Más todavía: Da Silva volvió a ser el máximo anotador, con 23 goles, una cifra que hasta entonces solo habían alcanzado Pedro Young, Luis Artime y Fernando Morena. Y otro dato: su triunfo sobre el aurinegro en la primera rueda marcó la mayor asistencia de público del torneo, por encima del clásico: 48.493 personas.

La base del equipo fue la misma todo el año. Javier Zeoli en el arco; la línea de cuatro con Luis Da Luz (a veces Juan Góñez, que también jugaba en el mediocampo), Daniel Sánchez, Fernando Kanapkis y Nelson Cabrera; Eber Moas, Ruben Pereira y Edgard “Pompa” Borges en el mediocampo; Edison Suárez, Rubén Da Silva y Gustavo Dalto. Salvo Sánchez y Kanapkis, todos eran de las inferiores danubianas. También jugó frecuentemente Adrián Viera e ingresaron esporádicamente Carlos Richard Rodríguez, Leonel Bozzano, Richard Rodríguerz, Alberto Bambaci, Hugo Balnenegro y Daniel Pérez. El arquero suplente era Fernando Baleatto.

La consagración se produjo el 27 de noviembre de 1988, cuatro fechas antes del final del certamen, con el triunfo sobre Progreso en un estadio Jardines repleto.

El Danubio 88 prolongó sus triunfos hasta 1989. Si bien quedó segundo de Peñarol en la Liguilla Pre Libertadores, en el torneo continental avanzó hasta las semifinales. Se clasificó en su serie junto a los aurinegros, luego de haberle ganado 4-1 en el primer partido. Después eliminó a Nacional, el campeón vigente. En los cuartos de final dejó atrás a Cobreloa de Chile, tras vencer en la hasta entonces inexpugnable Calama. Y el camino se interrumpió en Medellín, en la revancha ante el Nacional colombiano, que luego sería el campeón.

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