PEÑAROL

Los que dan que hablar

Jorge Da Silva quedó satisfecho con los nuevos y destacó a Bressan; el brasileño, por su parte, se sorprendió con la hinchada.

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Somos un equipo que se está rearmando con jugadores que recién se están conociendo”, reconoció Jorge Da Silva tras el partido que su equipo perdió por penales frente a Deportivo La Coruña. Y puso como ejemplo al brasileño Matheus Bressan, quien pisó por primera vez Los Aromos hace cuatro días y ayer ya fue titular,

“Lo que hizo fue bueno, lo vi muy compenetrado con sus compañeros, a pesar de que tenía sólo dos entrenamientos encima. Se mostró seguro, anticipando bien y presionando detrás de los volantes. Y muy concentrado”, fueron las palabras que el “Polilla” le dedicó a su nuevo jugador. Es más, el técnico aclaró que Bressan fue sustituido por precaución, porque sintió una molestia.

“Me sorprendió ser titular tan pronto, pero yo estaba entrenando con Gremio. Igual tengo cosas para mejorar, me debo adaptar el fútbol uruguayo, que es diferente al brasileño”, dijo por su parte el zaguero. “Aquí se juega con más intensidad, los zagueros no podemos dejarle espacios a los delanteros”, explicó Bressan sobre las diferencias.

“Estoy feliz de haber jugado. Hicimos un buen juego y me sentí muy bien con los compañeros. También me gustó haber jugado tan cerca de la hinchada”, agregó el brasileño. “Me sorprendió la hinchada porque cuando estábamos perdiendo 2 a 0 no paraba de cantar. Y eso es algo que ayuda mucho a los jugadores. Tenemos que dar siempre el 100% porque la hinchada no para de cantar”, añadió.

Bressan también aseguró que se iba a adaptar con mucha facilidad. “Los uruguayos son muy parecidos a los ‘gauchos’. Soy del sur de Brasil, tomó mate como ustedes y todo. Somos muy similares”.

El técnico no sólo destacó al brasileño, dijo que se había sentido satisfecho con la actuación de todas las incorporaciones. “Debutaron muchos jugadores nuevos en el estadio y con su gente. Y eso siempre genera cierto nerviosismo”.

Da Silva explicó a su vez que en el segundo tiempo había realizado muchos cambios porque “quería aprovechar la posibilidad de ver a otros jugadores, el caso de Costa o Freitas por ejemplo, porque el equipo no son solo once”. Pero que a partir del amistoso del próximo viernes con Lanús, ya iba a insistir y a darle más minutos a la oncena que va a arrancar jugando la Copa Sudamericana.

Justamente, en el partido con el campeón argentino, jugará el paraguayo Gabriel Ávalos, quien ya habrá firmado su contrato. “Es un delantero que nos puede dar la agresividad que necesitamos en el área, con características diferentes a las de Murillo”, finalizó el “Polilla”.

M. Perg - Carácter

El ex zaguero de Fénix volvió a mostrar, al igual que ante la “Uchi” en Santiago, que la camiseta de Peñarol no le queda grande. Ayer ingresó por Valdez y no sólo respondió: se le vio decidido, resuelto, incluso para salir a anticipar lejos del área sin por ello errarle al tiempo y la distancia. En la víspera entró en la segunda parte, cuando se produjeron los goles rivales, pero no tuvo responsabilidad en ninguno de ellos: ni en la concreción ni en las jugadas que los gestaron. Además, para un jugador de recorrido locaal, no era fácil ingresar por Valdez, junto a Bressan, desconocido, en la zaga. Tiene personalidad. Segundo examen aprobado.

M. Bressan - Firmeza

El zaguero brasileño debutó a sólo cuatro días de haber llegado a Peñarol, algo que no es sencillo para nadie. Fue titular en la zaga junto al capitán Carlos Valdez. Y demostró que por algo llevaba más de 60 partidos en la primera División de Gremio. Es rápido, marca bien, tiene buen juego aéreo a pesar de que no es alto y es certero en los pases. Tiene personalidad y en varios momentos del primer tiempo hasta ordenó a sus compañeros, a pesar de que casi no los conoce. Es derecho, pero jugó por izquierda, algo que ya hizo muchas veces en Gremio y no le cuesta. Salió a los 59’ por precaución. Su debut fue auspicioso.

A. Rodríguez - Tibio

Ayer ante el Deportivo La Coruña no tuvo una gestión de relevancia como, en cambio, había tenido en los 45´iniciales ante Universidad de Chile en Santiago. No jugó mal, pero no gravitó tanto. En aquella ocasión, presionó y anticipó más y, por consecuencia, no sólo que achicó mejor los espacios en el mediocampo, sino que ese progatonismo territorial y futbolístico le permitió participar un poco más en el armado del ataque. En la pasada, al igual que Pereira, no retrocedió a tiempo para neutralizar segundas pelotas de la ofensiva rival que la retaguardia de Peñarol tuvo que ceder en su propia área.

G. Pereira - Austero

Se le volvió a ver combativo y dinámico, como es su estilo, pero en esta oportunidad lució más efectivo en la marca que en el armado, un aspecto en el cual por pasajes pareció algo entreverado y, quizá por eso mismo, algo ofuscado. Dentro de ese contexto, entonces, tuvo un rendimiento global que fue eficaz, o utilitario, que es lo importante, pero careció de mayor destaque, como lo había tenido en la capital chilena al aparecer cerca del área rival para ejecutar algún remate de riesgo para el arco contrario. Al igual que Ángel Rodríguez, deja la sensación de que crecerá en la medida que se vaya soltando.

N. Dibble - Diablo

Hasta ahora es el refuerzo que ha emitido más señales de sus posibilidades futuras, aunque en el marco de una interrogante: encarador, capaz de pedir y tener la pelota siempre, aún marcado, y de “limpiar” varias referencias defensivas rivales en una misma jugada, fabrica llegadas o, al menos, faltas en el intento de frenarlo; pero, como arranca casi siempre en diagonal o por el medio, surge la pregunta si es el “rápido por afuera” que Peñarol -o mejor, Da Silva- andaba buscando. Ayer, cuando asumió ese rol, ya como punta y no de volante externo, le hicieron el penal que Novick transformó en empate.

L. Urruti - Opaco

En los dos partidos en los que jugó, como dicen los españoles, “dio la talla”; esto es, no se escondió, cada que agarró la pelota fue por afuera con fuerza y velocidad, y fe en sus posibilidades, obligando a las defensas rivales. Incluso, en el encuentro de Santiago, hubo alguna llegada que definió por sí cuando había un compañero mejor ubicado, lo que es una señal positiva de su carácter. Ahora, ayer se mostró impreciso para cerrar las jugadas, tanto al pasar, hacer un centro como al rematar al arco contrario. Eso sí: él es nomás el “rápido por afuera” que Peñarol quería; si es más claro, puede ser desnivelante.

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