NACIONAL

Crack: una noche de asistencias

Hugo Silveira se vistió otra vez de héroe y dio los tres goles con los que Nacional le ganó a River Plate.

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Cambio de rol. Silveira le hizo el pase de gol a Ligüera. Foto: Marcelo Bonjour

El Gran Parque Central corea a gritos su nombre. La noche del domingo lo vio brillar y demostró que no solo sabe hacer goles. Hugo Silveira volvió a ser la gran figura de Nacional y el equipo tricolor sigue en lo más alto del Uruguayo Especial.

Y todo comenzó bien para los de Martín Lasarte, que a los 8 se quedaron con un jugador más por la expulsión de Fernando Gorriarán y a los 11 se pusieron en ventaja.

En ese momento la noche de Hugo Silveira se empezaba a decorar con una sobresaliente actuación.

El 9 tricolor, que en partidos anteriores había hecho goles importantísimos para victorias impostergables, anoche se vistió de asistidor y completó un hat rick de pases para que sus compañeros anotaran los goles para el 3-1 sobre River Plate para cerrar la décima fecha del torneo.

En el primer tanto de Nacional, Silveira (adentro del área) recibió la pelota sobre la izquierda, lo vio a Kevin Ramírez y de taco se la dejó a su compañero para que definiera cruzado y pusiera el 1-0.

Todos lo fueron a buscar al 9, factor clave para ese tanto con el que el equipo de Lasarte encontró la tranquilidad en el inicio de un partido en el que no tuvo mayor oposición ante un rival que se desdibujó con la expulsión y que luego luchó como pudo.

Y ese era solo el comienzo de una noche mágica para un delantero que partido a partido se va superando y que hoy está en gran momento.

A los 23 llegó otro toque de calidad. Nuevamente por la izquierda y adentro del área, Silveira controló la pelota de taco, dio media vuelta y le puso la pelota en los pies a Sebastián Fernández para que anotara el 2-0 tricolor.

Otra vez sus compañeros lo fueron a saludar y a abrazar. Otra vez el Gran Parque Central coreaba el "¡Olé, olé, olé olé... Hugo, Hugooo!". La tribuna deliraba y lo disfrutaba.

El 9 se empezaba a transformar en la gran figura tricolor, pero faltaba más: la frutilla de la torta. En el complemento, cuando el partido ya estaba liquidado, a los 70 Silveira sacó una contra mano a mano con Martín Ligüera y desde la izquierda sacó un centro de zurda para que el 10 definiera de cabeza.

Hugo Silveira volvió a ser pieza clave en Nacional. Corrió, jugó un partidazo, exigió a la zaga rival en todo momento y asistió en los tres goles. Solo le faltó anotar para coronar una noche espectacular.

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