DEFENSOR SPORTING

Corrió a su habitación e hizo una llamada

Acevedo necesitaba calmarse tras “el partido del año”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Pique. El de Eduardo Acevedo cuando terminó el partido. Foto: Fernando Ponzetto

Apenas el árbitro pitó el final del partido, el técnico de Defensor Sporting, Eduardo Acevedo salió corriendo, gritando "¡Defensor nomás!". Y se metió en la concentración. No fue al vestuario, fue derecho a su habitación en la concentración. Y se encerró. Necesitaba calmarse. "Es que los últimos 15 minutos fueron muy tensos, eran los dos mejores equipos del campeonato. Era el partido del año. Tomé agua y hablé cinco minutos con mi señora por teléfono", confió el entrenador.

"Tratamos de superar a Nacional en la mitad de la cancha, pero dándole intensidad. Que el rival no nos pusiera la intensidad, porque la teníamos que marcar nosotros. Escalonamos bien los costados y la salida tenía que ser rápida. Y tenemos jugadores de muy buen pie", analizó sobre la victoria.

"Todos los equipos son de hombres. Yo lo digo en el sentido de asumir la responsabilidad. Armamos la columna, que fue lo que más nos costó después de la salida de siete jugadores. Y ellos fueron convirtiendo a los pibes en hombres. Y así está Boselli, que tiene 17 años y es un hombre; y Benávidez, con 18, es un hombre. Y Cougo también es un hombre", explicó. Reconoció que la baja de Aguirre en Nacional influyó. "La salida de Aguirre perjudicó mucho a Nacional y nos favoreció".

Luego respondió sobre la actuación del árbitro. "Sabíamos que en el reparto nos podía tocar Fedorzuk y la verdad estuve tranquilo. Podían tener algún error, pero los vi bien y no lo digo porque gané", dijo.

"Decían que el fixture nuestro era el más difícil y eso nos favoreció porque estuvimos siempre en alerta, semana a semana. Nos queda el último paso, que va a ser complicadísimo", finalizó Acevedo.

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