EN EL FRANZINI

Copa Sudamericana: Liverpool tuvo una goleada completa ante Llaneros

El negriazul fue dominador de principio a fin y venció 5-0 al equipo venezolano, 7-0 en el global. El más festejado, el último anotado por Emiliano Alfaro.

Para Liverpool todo venía bien encaminado desde el claro triunfo en el primer partido en Venezuela y terminó de despejar cualquier duda con el gol de Lucas Ocampo, a los 12 minutos. A partir de ese momento hubo una certeza, la clasificación del negriazul, y una sola incógnita, cuántos goles convertiría al final.

Fue 5-0 pero pudo ser todavía más amplia la goleada, porque Liverpool falló en el remate final varias veces, sobre todo en el primer tiempo, cuando puso el pie en el acelerador. Y en los descuentos, bastaron un par de cargas a fondo para redondear ese cinco en el tablero.

El último, el de Emiliano Alfaro, fue muy festejado por tratarse del reencuentro con la red de la antigua figura que al cabo de los años retornó a casa.

Fabricio Díaz y Federico Pereira en Liverpool.
Foto: AFP

Sin embargo, a esa altura el resultado era ya una anécdota: el partido con Llaneros se había convertido en una especie de práctica con público en las tribunas, con las lógicas caídas en el ritmo. Mientras jugaba, el equipo de Román Cuello ya podía pensar en lo que se viene por el Torneo Apertura y en especial, la próxima ronda por la Copa Sudamericana, que seguramente le presentará una oposición más dura que la de Llaneros de Guanaré, un equipo muy limitado. Y que se presentó este miércoles en el Estadio Franzini con apenas dos suplentes de cancha... y dos arqueros de reserva.

Pasando en limpio entonces los apuntes de este “entrenamiento”, los mejores momentos se registraron cuando Hernán Figueredo tomó la pelota y la rescató del entusiasta desorden de los jugadores visitantes, que a veces también atrapó a los futbolistas negriazules. La jugada que Figueredo armó para Correa en el tercer gol fue lo más destacado de la noche.

También fue positiva la búsqueda de los desbordes de Alan Medina y Martín Correa, así como las subidas de Federico Pereira y Camilo Cándido, que desequilibraban fácil por ambos costados.

Para corregir, algunas deficiencias en la definición, que podrían resultar más costosas ante adversarios más poderosos.

Liverpool también debe cuidar ciertos excesos propios del entusiasmo, como los que costaron algunas tarjetas amarillas en el primer tiempo. En particular la de Fabricio Díaz, que en otras circunstancias pudo ser una roja.

A Liverpool le sonríe el comienzo de la temporada 2020, con la Supercopa en la vitrina y el pasaje a la siguiente ronda de la Sudamericana ya en el bolsillo. El equipo también busca una identidad basada en el fútbol y las variantes ofensivas. A la espera de ese futuro, esta noche fue de festejos, por lo cual bien puede decirse: choque esos cinco, negriazul.

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