CLÁSICO

Continuidad: la diferencia de Peñarol

El aurinegro es un equipo formado y consolidado; Nacional recién inicia, pero mostró cosas positivas

Las imágenes de Nacional vs. Peñarol por la Supercopa
Nacional y Peñarol por la Supercopa. Foto: Gerardo Pérez / El País.

Mientras Peñarol disfruta del presente, producto de la continuidad del técnico Leonardo Ramos y de la base del plantel campeón del Apertura, Nacional sufre de incertidumbre, precisamente porque está en período de formación.

“Siempre es más fácil cuando uno tiene la posibilidad de darle continuidad a una idea”

Foto: Marcelo Bonjour.
Leonardo RamosDT de Peñarol

“Perdimos por errores puntuales nuestros, muy marcados; errores conceptuales sobre los que vamos a tener que trabajar para corregir”

Alexander Medina entrando a la cancha
Alexander MedinaDT de Nacional

Los grandes hoy, en el inicio del año, tienen un panorama muy diferente:

Peñarol:

Tiene una idea futbolística que no solo ha reforzado, sino que incluso ha tratado de mejorar cualitativamente. Es un equipo que no tira pelotazos, que intenta salir jugando desde atrás y lo logra, que tiene circulación de pelota, que sabe cuándo poner la pausa, cuándo acelerar, cuándo mover el balón para generar los posicionamientos y cuándo meter el pelotazo profundo para lastimar. Eso en ofensiva.

En defensa tiene movimientos aceitados, con los laterales cubriendo bien las espaldas de los zagueros y abriéndose para ser salida y a su vez los defensas centrales saliendo en forma alternada a campo abierto como para no dejar demasiados espacios a las espaldas. Es decir: Peñarol hoy es un equipo con una idea afianzada, con una retaguardia sólida, un mediocampo que es el fiel de la balanza y un ataque contundente.

Nacional:

El tricolor está casi en las antípodas de su eterno rival, lo cual es algo lógico por el momento. Medina ha tenido poco tiempo para trabajar y aún así ha mostrado cosas interesantes. No efectivas, pero sí alentadoras. Veamos:

Tiene la intención de presionar arriba y eso complicó la salida de Peñarol; intenta salir jugando desde atrás, aunque le costó el gol al minuto; no tira pelotazos por el medio sino que trata de llegar por las bandas; los laterales hacen un ida y vuelta constante que los transforma casi en delanteros; y mostró fortaleza anímica, porque cuando estuvo 1-0 abajo hizo méritos para empatar y en el segundo tiempo, ya 3-0, no se enloqueció sino que intentó imponer su idea y llegó al descuento.

Le falta ensamble, contundencia ofensiva y sobre todo solidez defensiva. El “Cacique” tiene cinco días para conseguirlo antes de Chapecoense.

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