ESPAÑA

Continúa a ritmo de campeón

Barcelona volvió a su marcha perfecta y pasó por encima del Levante, que en paradoja con su nombre poco pudo hacer frente a los culés, que volvieron a tener en Messi el motor de su eficacia.

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Rodeado. Los compañeros culés felicitan a Messi, que hizo un doblete y erró un penal. Foto: Reuters

Con Luis Suárez en la banca, junto a Iniesta y Jordi Alba, el entrenador del equipo catalán presentó un equipo con variantes de nombres y sistema táctico. Justificó luego en rueda de prensa que 7 partidos en 22 días exigen mucho al plantel y hay que racionar las fuerzas. Dado el resultado final (4-1) no pareció resentir las bajas, pero los primeros 45 minutos podrían desmentir tal afirmación porque, aunque tuvieron la pelota y buscaron mil variantes, se fueron en ceros.

El Levante, que jugó de amarillo, puso 5 defensores y cuatro en el medio y recién llegó al arco cuando ya iban 15 minutos del partido y tuvo su primer tiro de esquina a los 20 minutos del segundo tiempo. Fue justamente en la jugada donde se generó su único gol. El 4-1 pudo ser lotería si Messi no tira por encima del horizontal la pena máxima que le cobran a un defensa que lo derriba, cuando el partido estaba 3-1. El Camp Nou indultó igualmente: "Meeeesi, Meesssi". Una y otra vez. No estaba en Argentina. Marc Bartra fue el que abrió la fortaleza levantina tras un pase del rosarino y definió como un delantero bajándola con el pecho. Después Neymar en un doble rebote conectó el segundo, Messi hizo el tercero de penal. El cuarto vino en el último minuto después de una galopada brillante que había hecho el 10 desde el medio de la cancha y que se había frustrado en el metro final. En la jugada siguiente Bartra, quien seguía eufórico por su gol, se anticipó y habilitó a Messi que se sacó a sus rivales y la colocó en la esquina como demostrando que los penales no se le dan por fáciles.

Esta noche en el Camp Nou estuvieron presentes los refugiados sirios con un homenaje de ambos equipos; el lesionado Rafinha que fue recordado en los dos primeros goles cuando Bartra y Neymar agitaron una camiseta con el número 12. También los nervios del estadio cuando el equipo es atacado o cuando Ter Stegen tiene que intervenir y falla como en el gol. En una semana políticamente tan importante para Cataluña, el tradicional grito de los 17 minutos de cada tiempo de "In-Inde-Independencia-a" pareció escucharse más fuerte.

En el banco de suplentes, cuando faltaban 5 minutos, Luis Suárez se bajó las medias y se desató las vendas. Hoy no había llamado. Como dijo Luis Enrique: "Somos una plantilla con recursos".

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