A DOS AÑOS DE CATAR 2022

El Complejo Celeste: una casa con alma charrúa

Hace 20 años empezó a nacer con más fuerza el elemento esencial de la nueva Celeste: el sentido de pertenencia.

El Complejo Celeste, la "casa de todos"
El Complejo Celeste, la "casa de todos". Foto: Archivo El País.

El maestro Tabárez recibió un templo. El lugar ideal que entrega una gran tranquilidad. Ese espacio que fortalece los vínculos. Que envuelve a sus “ciudadanos futboleros” con aire nostálgico pero muy inspirador por la rica historia que forjaron los grandes campeones.

Vive y crece por el empeño y esfuerzo de los directivos que procuraron y procuran dar siempre un paso más hacia adelante. Nace a partir de una iniciativa audaz del Ejecutivo que lideró Eugenio Figueredo. Pero nunca cesó en su eterna evolución, en su adaptación a las exigencias modernas, en su actualización para que todas las Selecciones uruguayas, sin excepción, trabajen allí.

Ya pasaron 20 años del día que Josep Blatter, por entonces presidente de la FIFA, además de colocar la piedra fundamental entregara un préstamo para el nacimiento del Centro de Alto Rendimiento de las Selecciones Nacionales, y lo que se ha logrado es forjar el hecho de que su nombre sea mítico. Pero de la mejor manera que se podía conseguir. Porque aquella eterna denominación desapareció. Lo borró el amor por la camiseta. Lo transformó la convicción de que es la “casa de todos”. Y si es de todos, tratándose de la Selección de Uruguay, qué otra cosa se le podía decir a un Complejo deportivo que Celeste.

Ese templo consiguió tirar abajo los egos, entrelazar ideas y forjó un concepto único: los jugadores de las selecciones uruguayas (masculina y femenina) tienen que encontrarse cada vez que vuelven a Uruguay con mejores condiciones para su trabajo profesional.

Sepp Blatter, Joao Havelange, Nicolás Leoz, Eugenio Figueredo colocando la piedra fundamental
Sepp Blatter, Joao Havelange, Nicolás Leoz, Eugenio Figueredo colocando la piedra fundamental

Así, el terreno que encontró Juan Pedro Damiani y que adquirió Figueredo con el millón de dólares que concedió la FIFA de Blatter, más el préstamo del Banco República de otros 500.000 dólares, tuvo la atención personalizada de todos los presidentes que siguieron: José Luis Corbo, Sebastián Bauzá, Wilmar Valdez y ahora de Ignacio Alonso. Porque, ya con las sugerencias o solicitudes del cuerpo técnico encabezado por Óscar Tabárez, la prioridad fue la de incrementar el sentido de pertenencia de los futbolistas con “la casa del fútbol”.

Y lo lograron. Así, por ejemplo, lo describe a Ovación Sebastián Abreu: “Lo más importante es que ahí se valora y se respeta la historia, la historia en nombres. Saber quiénes, cuándo y cómo forjaron las glorias. Los títulos que nuestra historia tiene”.

Para el “Loco” a partir de ahí empieza a crecer el “sentido de pertenencia, a partir de ahí se quiere ser parte de esa historia, a partir de ahí cada uno llega cuando llega a ese Complejo Celeste quiere ser parte de la historia y entiende claramente lo que es ponerse la camiseta de Uruguay. La historia está presente dentro del comedor de la Selección, comés, compartís la rueda de mate o estás viendo fútbol rodeado de la historia pura. Eso fue una obra y tarea del maestro”.

Los hechos históricos y precisos de su vida dicen que el predio de 10 hectáreas comenzó a ser parte de la AUF en el año 2000. Los datos actuales remarcan que se trata de un Complejo que tiene seis canchas con medidas reglamentarias, cinco de ellas de césped natural y una de césped sintético, la que también fue inaugurada por Blatter pero en 2012. Después llegaron más cambios, un área de césped natural cerrada para trabajos específicos, un gimnasio techado de césped sintético de 60 x 40 mts.

Edinson Cavani entrenando en el gimnasio del Complejo Celeste
Los jugadores trabajando en el gimnasio del Complejo Celeste.

Pero la vida real, la fortaleza principal, la que convirtió al centro deportivo en el búnker de los guerreros charrúas, está en el fogón. El punto neurálgico de los encuentros que convirtieron a la Celeste en una gran familia.

Así lo entiende Claudio Pagani, el intendente del Complejo, quien no minimiza ningún trabajo porque “todas las cosas fueron importantes porque era generar mejores condiciones para los deportistas de todas las selecciones”, pero deja en claro que hubo algo que marcó un antes y un después. “El fogón también hace al aspecto deportivo. Se hizo en un momento donde había una transición. La vieja guardia estaba cerrando su etapa y venía una etapa de renovación con gente joven y el fogón fue el anclaje para esos vínculos y relaciones humanas que nos hacen la diferencia a los uruguayos. Ese lugar fue a partir de ese momento, cuando estaban todavía la ‘Tota’ (Diego Lugano), el ‘Cebolla’ (Cristian Rodríguez), espacio que ellos lideraron tanto. Fue el gran intercambio en grupo sin celular en el medio”.

Ahí, en la casa con alma charrúa, Uruguay está construyendo otro camino hacia un nuevo Mundial.

el avance

Los cambios han sido constantes en el complejo

Todos los Ejecutivos de la AUF fueron aportando su granito de arena para que el Complejo creciera en áreas deportivas, de recreación y en comodidades mobiliarias para los y las futbolistas. Además, se han ido administrando mejor los gastos.

Con José Luis Corbo
Con aportes de FIFA se empezó a construir el gimnasio cerrado, se adquirieron máquinas para el mismo, se prestó atención a la mejora del enjardinado exterior, se cambió el mobiliario de las habitaciones de los futbolistas. Se impuso el proceso de concurso de precios para todas las mejoras.

Con Sebastián Bauzá
Se mejoró la caminería interna, la que también se iluminó. Se incorporó el vehículo para sanidad. Con financiación de FIFA se inauguró el campo sintetico abierto de medidas reglamentarias. Se construyó un campo natural de 30x20 cerrado para entrenamiento en espacios reducido.

Con Wilmar Valdez
Se inauguró, con financiación de FIFA, el campo sintético techado de 60x40. Se construyó dentro del vestuario principal una piscina para los trabajos de Crioterapia. Se construyó el fogón. Se armó una sala de acondionamiento físico y allí está el área cardiovascular.

Con Ignacio Alonso
Se reequipó el área de sanidad, se construyó la sala de cuerpos técnicos para el trabajo adecuado de los mismos. Se construyó el espacio de piso sintético junto a la sala de acondicionamiento físico para trabajos de transferencias. Es una zona de 100 metros.

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