PEÑAROL

A todo o nada": Tenemos claro que no es imposible"

Maximiliano Olivera asegura que el de hoy “es el partido más decisivo que hemos jugado en la Copa”.

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Maximiliano Olivera con Peñarol. Foto: Gerardo Pérez

Maximiliano Olivera lleva apenas unos meses en Peñarol, pero cada día se afianza más en el equipo y seguramente no tardará en convertirse en uno de los referentes del plantel. Hoy volverá a jugar como zaguero en el partido frente a Huracán por la Copa Libertadores. Aunque prefiere su puesto habitual de lateral porque le permite irse mucho más al ataque, no le molesta seguir dando una mano allí.

"El cuerpo técnico sabe que mientras juegue, no me importa dónde lo haga", dice. "Además es una posición que conozco porque jugué como zaguero en Wanderers con Daniel Carreño y también con Alfredo Arias. Siempre di una mano; ahora se está haciendo más común por el tema de lesiones, pero es un puesto que no desconozco y me siento cómodo", aseguró.

La victoria ante Danubio fue muy importante para los carboneros, pues era el primer partido oficial en el Campeón del Siglo y además la necesitaban con urgencia. Pero hay que dar vuelta la página para jugar esta noche un partido crucial para seguir con esperanzas en la Libertadores. "Es el partido más decisivo de los que hemos jugado en la Copa. Es a todo o nada. Hay que salir a jugar en una cancha que es difícil y frente a un rival que tiene un gran rendimiento. Ojalá podamos conseguir ese triunfo que necesitamos".

Según "Maxi", al plantel le sobra fe, aunque aún ganando no depende de sí mismo. "Veo al grupo con mucho optimismo. Sabemos que cometimos muchos errores en la Copa y por eso estamos en esta situación, pero somos conscientes que tenemos un equipo para estar mucho mejor. Por errores nuestros, por malos rendimientos, llegamos a este partido con la soga al cuello, pero tenemos claro que no es imposible. La confianza está. Tenemos optimismo en poder clasificar".

Dominar los nervios, algo que les ha costado mucho sobre todo a la hora de recibir un gol, es algo que también deberán hacer esta noche. "Va ser un partido complicado en ese sentido también porque hay mucho en juego y el nerviosismo y la presión van a estar. Ya nos pasó por ejemplo en la inauguración ante River argentino, porque por más que era una fiesta, sentimos una gran presión por tener que ganar. Sabíamos que la alegría de la gente estaba si nosotros dábamos un buen espectáculo. Vamos a tratar de dominar la ansiedad. Y en ese sentido es importante mantener el cero en nuestro arco".

Olivera le pega muy bien a la pelota, pero sabe que en Peñarol es difícil que le dejen rematar algún tiro libre. "Siempre bromeo con eso y se ríen, pero es complicado con los jugadores que hay. En las prácticas remato, pero en los partidos no me da para acercarme y pedirlo por más fe que me tenga", admitió.

A pesar de que lleva muy poco tiempo en el club al defensa le ha tocado vivir cosas muy importantes, como la inauguración del estadio. "Sabía que este semestre en Peñarol iba a ser así, pero a medida que pasan los días va superando lo que me había imaginado. El sábado jugamos con la presión de tener que ganar porque era el primer partido oficial en el estadio. Y fue también una gran motivación por la gente que nos alentó en todo momento. Ese es el plus extra de jugar en un equipo como Peñarol". Olivera no está identificado con el club ni mucho menos, pero igual se emocionó. "Se siente igual, sí. Son cosas difíciles de explicar con palabras. Estar ahí adentro y ver lo que genera Peñarol me sorprende día a día".

LAS CLAVES.

1 - El medio.

El ingreso de Marcel Novick ante Danubio le dio orden a la mitad de la cancha. Su presencia permitió que Nández no se desordenara tanto y que los defensas se sintieran más seguros. Habla mucho en la cancha y su experiencia resultó clave.

2 - Nervios.

Peñarol deberá controlar su ansiedad y su nerviosismo. Es uno de los aspectos que más preocupan al técnico Jorge Da Silva. A los aurinegros les ha costado manejar la presión y esta noche, en un partido decisivo, es un factor fundamental.

3 - El rival.

Huracán es explosivo y llega mucho al arco rival. Ese es el fuerte del equipo de Eduardo Domínguez, pero el propio entrenador ha reconocido que les falta equilibrar la defensa. Ese es el punto vulnerable del equipo de Parque Patricios.

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