OJO CRÍTICO

Clarísimo: a Colombia no se podía ir a jugar

Edward Piñón

Con toda lógica, ahora sí imperó, Conmebol le bajó el pulgar a Colombia como país anfitrión del fútbol sudamericano. Después de haber depositado su confianza en las autoridades cafeteras para comprobar que el estado de situación no era el adecuado, ni había garantías reales, desde Asunción se apartaron definitivamente del complicado proceso social y sanitario que viven los hermanos colombianos. Fue como decir “hasta acá llegamos”.

Entonces, en lugar de ir para atrás y para adelante, como ocurrió con la no fijación de partidos y después con la aceptación de que sí se jugaran por los torneos de clubes, lo que entre otras cosas le entregó escenas poco amistosas a Nacional y River Plate, la Copa América no va a Colombia. Porque, esto es bien clarito, a Colombia no se podía ir a jugar al fútbol.

Aunque desde el suelo colombiano se buscó maquillar un poco la salida, pidiendo oficialmente una postergación del torneo que de antemano sabían no iba a ocurrir nunca, la realidad es que Conmebol corrigió y tomó la decisión correcta.

Y si antes la pifió, lo que debe establecerse ahora es que supo aceptar que había que tomar otro camino. Una pena por Colombia, pero no tenía forma de zafar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados