Copa Amércia

¡Chocá esos cinco, campeón!

En 1924, Uruguay se coronó por quinta vez como el mejor del continente.

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Los campeones. El plantel que conquistó el título en el Sudamericano de 1924.

Un año antes, el turno le correspondió a Paraguay, pero como estaba envuelto en distintos problemas económicos y sociales, no pudo llevar a cabo el torneo y la responsabilidad se le trasladó a Uruguay que terminó ganando el certamen. Para 1924, Paraguay volvió a tener la oportunidad, pero como la situación no había cambiado y como a la vez no poseía un estadio adecuado y una infraestructura hotelera suficiente como para albergar a las delegaciones participantes, se resolvió que lo organice en otro país. ¿El lugar elegido? Otra vez Uruguay y otra vez el Parque Central.

En el estadio de Nacional, el seleccionado guaraní recibió a la Celeste, Argentina y Chile, y llevó a cabo el Campeonato Sudamericano de Selecciones, como se denominaba entonces a la Copa América.

Uruguay, dirigido técnicamente por Ernesto Meliante, presentó un plantel con 19 futbolistas: ocho de Nacional, tres de Lito, dos de Bella Vista, dos de Rampla Juniors, dos de Belgrano, uno de Wanderers y uno de Universal. La delegación no contó con jugadores de Peñarol, ya que en ese momento los aurinegros se encontraban afiliados a la Federación Uruguaya de Football, disidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

La Celeste arrancó pisando fuerte. El 19 de octubre, en el encuentro debut, aplastó a Chile por 5 goles contra 0. Pedro Petrone (con un hat-trick), Pedro Zingone y Ángel Romano sellaron la goleada.

Una semana más tarde, el equipo de Meliante se enfrentó al seleccionado guaraní. Uruguay volvió a triunfar, esta vez por 3 a 1, con goles de Petrone, Romano y Pedro Cea.

De esta manera, el combinado charrúa llegó a la última fecha, el 2 de noviembre, para enfrentar a la albiceleste en un mano a mano por el título. A Uruguay le servían dos resultados: la victoria y el empate; mientras que Argentina estaba obligado a ganar para poder campeonar. El encuentro se fue igualado sin goles y la Celeste pudo retener el título, sumar su quinta estrella y volver a festejar en el país como ya había sucedido en 1916 y 1923.

Este grupo, en tan solo dos años, ya había conseguido dos veces el torneo así como el Oro en los Juegos Olímpicos. Más adelante, se vendría para ellos otra medalla en 1928 así como el Mundial en 1930. (Estadísticas: Willy Viola)

La base: un patrón y tres artilleros letales.

Este equipo campeón repitió en su mayoría a futbolistas que habían participado de la edición anterior. De todos modos, centró sus pilares en algunos jugadores que resultaron fundamentales. En primer lugar, José Nasazzi quien desde temprana edad ya se acostumbraba a sumar logros importantes con la Celeste. Segundo, y en ataque, Pedro Petrone, goleador del certamen con cuatro gritos, y sus compañeros de ofensiva: Ángel Romano y Pedro Cea, quienes también llegaban con facilidad al gol. La base del equipo era con: Mazali; Nasazzi, Arispe; Alzugaray, Zingone, Ghierra; Urdinarán, Scarone, Petrone, Cea y Romano.

EL DATO.

Con tribunas colmadas.

Para este certamen, en los seis encuentros que se disputaron, se colocaron cerca de 77.000 entradas, lo que da un promedio de casi 13.000 personas por juego. Fue la segunda y última vez que se llevó a cabo una Copa América en dicho estadio. Después vino el Mundial de 1930 y el Sudamericano sub 20 de 2015.

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