ENTREVISTA

El "chamaco": el arranque perfecto de Guillermo Almada en México

“Tuvimos un arranque espectacular”, dijo el técnico de Santos Laguna, que ganó los cuatro partidos que jugó en un medio que le sorprendió

Guillermo Almada durante el juego entre Santos Laguna y Atlas. Foto: @ClubSantos
Intensamente. Así vive siempre los partidos Guillermo Almada. Por más que le vaya bien, como ahora en sus primeros meses en México. Foto: @ClubSantos

Guillermo Almada no podía haber tenido un mejor comienzo en el fútbol mexicano. Su equipo, el Santos Laguna, ganó los cuatro partidos que jugó y algunos por goleadas. Lidera el torneo y es además, el equipo más goleador y el menos vencido. Al entrenador le costó tomar la decisión de dejar al Barcelona de Guayaquil, donde estuvo los últimos cuatro años, pero al final lo hizo. Hoy sabe que no se equivocó.

“Hemos tenido un arranque espectacular, por más que este es un campeonato durísimo y quedan muchísimas fechas por jugar. Arrancamos muy bien y eso es importante siempre, sobre todo para mí que soy un técnico nuevo en México. Siempre hay que ganarse un lugar. Acá hay muchas jerarquías y muchos entrenadores. Y al principio te miran a ver qué vas a hacer. La pretemporada fue fundamental para nosotros, para que los futbolistas se convencieran de nuestra idea”, dijo sobre el trabajo previo que llevaron a cabo en Cancún.

“En la pretemporada los convencimos de lo que queremos: ser un equipo protagonista. Porque antes Santos esperaba, jugaba un poco retrasado y cedía la iniciativa. Se defendía e intentaba contragolpear. Y a mí no me gusta eso. En la pretemporada convencimos a los jugadores no solamente conversando sino con los trabajos que siempre están orientados a lo que buscamos después en los partidos: un equipo que juegue con intensidad, ritmo y dinámica. Y al futbolista le gusta ser protagonista”, agregó el entrenador deteniendo por un rato el video que estaba mirando de su próximo rival, Necaxa, al que enfrentará hoy en Aguas Calientes.

“En México encontré un fútbol de muchísimo nivel y un poderío económico muy grande. Por ejemplo, Monterrey, el equipo de Diego Alonso, compró a Vincent Janssen por 21 millones de dólares. Hay equipos muy poderosos. Y los estadios están siempre llenos porque acá hay 130 millones de personas. Se permiten doce extranjeros por equipo con nueve en cancha. Y eso hace un campeonato muy competitivo y un fútbol muy atractivo para la vista. Veloz y dinámico, porque con el poderío económico que tienen los clubes consiguen jugadores de cualquier parte del mundo”, explicó desde el barrio privado Las Viñas de Torreón, donde se instalaron los Almada.

Guerreros.

“Vivimos en un barrio espectacular, uno de los pocos lugares de la ciudad donde se ve el verde. La ciudad es preciosa pero no encontrás verde porque nunca llueve. Llueve diez o doce días al año nomás. Y donde nosotros vivimos es como un oasis en el desierto. Porque esta ciudad está en el desierto, por eso a los de Santos le dicen los guerreros, porque acá todo cuesta sacrificio”, contó Almada.

“Ahora hace mucho calor, 36° o 38° grados. Nos contaron que en invierno, que es diciembre, enero y febrero, hace frío. La diferencia con el calor de Guayaquil es que es seco. Y yo prefiero el clima seco que el húmedo. Para mí es más soportable por más que haya más temperatura”.

Cuando Almada y su cuerpo técnico llegaron, las cosas no estaban bien en Santos Laguna, de todos modos se sorprendieron gratamente con lo que encontraron. “Es un club que tiene una infraestructura a nivel europeo. Sabíamos que nos iban a proteger, a cobijar y nos iban a dar todas las armas para desempeñar nuestro trabajo. EL estadio TSM (Territorio Santos Modelo), es una joyita construida hace ocho años y al lado está el complejo de entrenamiento con cinco canchas: tres de césped y dos sintéticas. Hay equipos que juegan en cancha sintética, como Tijuana. Seguramente cuando nos toque jugar contra ellos entrenaremos en el sintético”.

También se encontraron con un plantel no muy numeroso, pero rico en jerarquía. “Hicimos la evaluación y encontramos un muy buen nivel de futbolistas. Por eso incorporamos solamente a tres jugadores”. Uno de ellos es Fernando Gorriarán , a quien Almada hizo debutar en River cuando tenía 18 años y a quien tuvo en el plantel darsenero dos años. Además de dos ecuatorianos a quienes dirigió en Barcelona de Guayaquil. “Por más que el plantel de Santos no es de los más poderosos o numerosos, como los de Monterrey, Tigres o América, es bueno y homogéneo. Y le hemos sumado algunos juveniles que vienen teniendo buenas actuaciones”.

Brian Lozano ya estaba en el club cuando llegó el cuerpo técnico uruguayo. El exDefensor Sporting y Nacional es hoy uno de los goleadores del campeonato. También está en el plantel Octavio Rivero, quien aguarda por la oportunidad de ser titular detrás de un argentino que es uno de los goleadores del equipo. “Los uruguayos siempre tienen un plus y es importante tenerlos en el equipo. Hoy Gorriarán y Lozano son dos figuras del campeonato mexicano”, afirmó el entrenador y aseguró que lejos está de haberse arrepentido de su decisión.

“Estoy convencido de que tomé la decisión correcta, la institución nos ha cobijado desde que llegamos y hay una gran calidad humana en los directivos, el dueño y en todos los funcionarios. Hay una mancomunión de trabajo muy importante y eso es algo que siempre intentamos pregonar en todos los lugares donde hemos estado, porque se ve reflejado luego en los resultados. Y acá lo encontramos desde el principio. Tomamos una gran decisión y no nos arrepentimos de nada”, enfatizó. Lo que no significa sin embargo, que mire hacia Guayaquil con nostalgia, sobre todo después de la gran despedida que le hicieron en el Barcelona cuando decidió partir.

La doctora.

“Estamos muy contentos y tranquilos”, dijo refiriéndose también a su familia. A su esposa Analía y a sus dos hijos pequeños: Guillermina de tres años y Gabriel de año y medio. “Torreón es una ciudad muy tranquila y la más segura de México según dicen. Tanto que a las 23 o 23:30 ya no hay nadie en la calle. A veces Analía no encuentra muchas cosas que hacer. Ahora está esperando que le salga el trámite para revalidar su título para poder trabajar. En Guayaquil ya tenía su vida armada”, relató sobre su mujer, médico de profesión. “Ya le han ofrecido trabajo, pero revalidar el título le va a llevar un par de meses. Y están por darle la visa de residente, que también necesita para poder trabajar”.

Es que las leyes mexicanas son complicadas, al menos desde nuestro modo de ver. Almada tuvo que arreglar su contrato y volver a salir porque si se entra al país como turista no se puede trabajar. Lo llevaron a la embajada de Estados Unidos, que era lo más cercano, para conseguir el permiso de trabajo y volver a entrar. Y mientras no tuviera ese permiso no se podía comprar un teléfono celular ni abrir una cuenta en un banco, entre otras cosas.

Tiene contrato hasta mitad del 2020 y no le gusta plantearse nada más allá. Pero no niega que algún día le gustaría dirigir la Selección uruguaya o un club europeo. “No soy de pensar mucho a futuro, me gusta disfrutar lo que estoy viviendo. Por más que son cosas que se hablan con la familia. Uno se va planteando objetivos a medida que pasa el tiempo. Y siempre digo lo mismo, dirigir la selección es un objetivo y seguir creciendo. Y dirigir en Europa, donde tuvimos una posibilidad y la descartamos por una situación familiar. Pero estoy muy contento donde estoy. Hoy lo que tengo en mente es sacar a Santos Laguna adelante. Y aunque sé que es muy difícil, intentar salir campeones”, finalizó, fiel a su estilo.

Sorpresa

El estadio se llena a la media hora de juego

Una de las cosas que más sorprendió a Almada desde que llegó a México es que los estadios nunca están colmados desde el comienzo. “Cuando empieza el partido el estadio está por la mitad y aproximadamente a la media hora se llena. La gente se queda afuera haciendo la previa con amigos, porque como tienen los boletos para todo el año pueden entrar tarde”.

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