EN EL TRÓCCOLI

La versión gasolera de Nacional


Cuatro llegadas, dos tantos y sin recibir goles en contra. 

Foto: Gerardo Pérez
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Puede gustar o no el estilo de juego, pero en apenas dos partidos Álvaro Gutiérrez ya le dio su identidad a Nacional y el equipo juega de la forma que el entrenador pretende.

No es vistoso, no se avergüenza con sacar de manera desprolija la pelota desde la defensa, no tiene miedo de entregar el campo al rival ni de llegar poco al arco contrario. Pero gana. Y para eso fueron a buscar al “Guti” tras la salida de Eduardo Domínguez.

Gutiérrez tomó la conducción de un equipo que no había conseguido triunfos en cinco fechas del Apertura y ya ganó dos partidos. Sí, Nacional venció a dos conjuntos que están en el fondo de la tabla, pero ganó. Y es lo que siempre importa en el fútbol.

¿Cómo lo hizo? Siendo efectivo, una vez más. Y dejando el arco en cero. Dos aspectos que Gutiérrez ha repetido hasta el hartazgo.

Ayer el partido fue feo de ver. Por momentos con un ritmo muy lento; en ese sentido, el piso seco y largo del Tróccoli ayudó para que así fuera.

El equipo del “Culaca” González tuvo las bajas de cinco titulares, algunos de ellos referentes como el capitán Richard Pellejero, que estaba suspendido. Fue un equipo con buenas intenciones, pero al que le faltó profundidad e hizo que Conde fuera casi un espectador de lujo. A no ser por una atajada, pero que fue clave.

Es que el partido estaba 1-0 y el arquero tricolor le sacó el gol a Diego Casas, que en el área chica sacó un fuerte cabezazo.

Nacional contó con la fuerza en defensa de Guzmán Corujo y Felipe Carvalho, la zaga que Gutiérrez está consolidando y que le está dando réditos. Están ganando los mano a mano y le dan seguridad a la retaguardia, aunque el equipo debe mejorar la defensa de las pelotas quietas en contra, ya que fue un aspecto en el que Nacional falló y ahora por la Libertadores, contra Cerro Porteño, enfrentará a un rival que se caracteriza por ofender mucho en ese tipo de situaciones de juego.

Contra Plaza Colonia (3-0) Nacional tuvo un 60% de efectividad (llegó cinco veces con claridad) y ayer volvió a tener un buen porcentaje, esta vez del 50%: generó peligro en cuatro ocasiones y se fue para Los Céspedes con dos goles a favor para ganar 2-0.

Las buenas definiciones de Gonzalo Bergessio (17’) y Octavio Rivero (85’) -entre los dos llevan siete de los 13 goles de Nacional en el año- sumados a un remate de “Chory” Castro que arañó el vertical en el primer tiempo, y a un cabezazo de Bergessio que sacó el joven y buen lateral Nicolás Furtado en el segundo, contabilizan las jugadas de riesgo del tricolor en los 90 minutos.

A Nacional le faltó juego colectivo, porque Rodrigo Amaral estuvo errático, Castro apagado y Santi Rodríguez (que igualmente metió el buen pase para el primer gol) no estuvo tan activo como en otros partidos.

Nacional sigue lejos en el Uruguayo, pero comienza a reposicionarse, mientras que Cerro se hunde en la tabla del Torneo Apertura.

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