CAMPEONATO URUGUAYO ESPECIAL

Cerro y Rampla juegan un torneo aparte en el Tróccoli

Como un día más, Fernando Araújo salió del complejo de viviendas en el que vive en el Cerro y el vecino de enfrente salió al cruce: "¿Cómo la ves para el sábado? ¿Ganamos, no?", le dijo, mientras otros vecinos miraban y esperaban una respuesta pesimista.

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Jose Puente y Ferando Araújo. Foto: Gerardo Pérez

Nació y vive en el barrio y esta situación refleja como se vive el Cerro-Rampla en todas partes: el barrio se divide en cuatro colores.

José Puente, entrenador de Cerro, también nació en el barrio y sabe como es el clima. "La gente tiene sentido de pertenencia, creen mucho en todo lo sufrido que es el barrio y enfrentar al rival de ahí es algo diferente", afirmó.

Cada entrenador está identificado con los colores del club y han vivido clásicos desde distintos lugares. Ahora lo harán desde el banco de suplentes, ambos tirando para su equipo pero con la misma idea, que sea solo un partido de fútbol.

Cerca de las 17:00 se encontraron en el Centro de Montevideo, se saludaron con un abrazo y comenzaron a hablar del clásico.

Ambos entrenadores coincidieron en la importancia que tiene contar en el plantel con jugadores de la casa. Cerro tiene a Richard Pellejero al mando del timón pero hay varios jugadores que conocen al club. "Saben el día a día, lo que se juegan. Hemos tenido dificultades, saben cómo es trabajar acá y lo sacaron adelante", explica Puente.

Para Araújo la situación es similar y destaca que el "Picapiedra", tras algunas temporadas, tiene varios jugadores identificados. "Tengo algunos jugadores que no son del Cerro pero se criaron futbolísticamente ahí y adquirieron el sentir de los colores", expresó.

En este tipo de partidos casi tan importante como el juego es la motivación con la que lleguen los planteles. Puente confía en sus jugadores y a pesar de la importancia del encuentro cree que deben mantener la calma. "El grupo me ha demostrado que está en un momento muy bueno y en la parte emocional también".

Para Araújo este es un factor fundamental y ha hecho hincapié en los entrenamientos de su equipo. "Hemos trabajado desde el martes con una motivación bárbara, están mentalizados de lo que se juegan. Yo se los transmití hoy, nadie me va a explicar lo que es un clásico y se lo que se siente".

"¿Ganar o jugar bien?", fue la pregunta y los entrenadores se miraron sabiendo la respuesta. Tras una sonrisa fue Puente el que rompió el silencio. "Si jugas mejor que el rival tenes mas chances, pero esto es una final y las finales están hechas para ganarlas. Te aseguro que si ganamos en el minuto 95 con un gol con la mano vamos a festejar como locos", dijo. Araújo asintió con la cabeza y agregó: " Opino igual que Nito, de espaldas y con la oreja, si ganas ya está".

Puente y Araújo irán por los puntos, pero sea cual sea el resultado tendrán la misma actitud. "Así como nos saludamos ahora nos hemos saludado siempre y seguiremos haciéndolo", dijo Araújo. Quieren ganar, pero también que la rivalidad termine con el pitazo final.

Goleada que sirve de buen respaldo.

nEn la previa al último clásico disputado entre Rampla y Cerro en el Tróccoli, el 15 de mayo de 2015, los hinchas locales tuvieron una gran alegría de la que no se olvidan. Antes del juego entre los primeros equipos hubo preliminar de Tercera División, también clásico. José Puente era el técnico de ese equipo cerrense, que dejó una goleada para el recuerdo: venció por 10-1. "Veníamos de perder el último clásico de Tercera y además la Primera pasaba por un mal momento. Fue una alegría enorme que tuvo la frutilla del triunfo en el partido principal", dijo Puente recordando aquel partido. "Nito" no cree que ese antecedente le de ventajas de cara al partido de esta tarde pero es un buen recuerdo. También refleja cual es su postura en los partidos: "En el primer tiempo íbamos 5-1, había gran alegría en el vestuario pero nos centramos en seguir adelante, con profesionalismo y anotar los goles que se nos den pero con gestos de compañerismo. Que no existieran faltas de respeto", recordó Puente.

Victoria, salvación y a la Liguilla.

Fernando Araújo tiene muchos recuerdos clásicos ya que los disputó como jugador pero también ha dirigido. Su antecedente como DT es un empate 0-0 pero hay dos como jugadores que le marcaron a fuego. El primero fue en 1995 en un clásico que se jugó en el Tróccoli por el Torneo Apertura, luego del ascenso de Rampla de la Segunda División. El clásico llevaba varias ediciones disputándose fuera del barrio y la vuelta terminó con victoria 3-1 de los "Picapiedras". El otro clásico que quedó en la memoria del DT de Rampla fue un triunfo en 1996. Los rojiverdes llegaron a la última fecha comprometidos en el descenso y debían ganar para salvarse. El partido disputado en el Centenario se iba en empate gracias a un gol de Enrique Saravia pero en la última apareció nuevamente el "Quique" para anotar su segundo tanto y conseguir el triunfo. Rampla no solo se salvó del descenso sino que también clasificó a la Liguilla tras terminar segundo en el Clausura y condenó a Cerro a jugar un repechaje.

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